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martes, 5 de abril de 2022

Tres posibles evoluciones para el coronavirus que provoca el COVID-19

 

La agencia de la ONU encargada de velar por nuestra salud indica que, en cualquiera de ellos, todos los países deben seguir vigilantes y recomienda cinco medidas para mantener al virus bajo control.

#OMS #Covid-19 #ONU #Coronavirus


La Organización Mundial de la Salud ha presentado este miércoles su tercera actualización del Plan Estratégico de Preparación, Preparación y Respuesta para el COVID-19, en la que observa tres posibles evoluciones del coronavirus SARS-CoV-2, una la más probable, otra la más benigna y la última la más temida.

La actualización, que se espera sea la última según el director de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Gebreysus, señala que el escenario más probable sobre la evolución de la pandemia es que el coronavirus siga mutando y cause una enfermedad menos grave.

“Basándonos en lo que sabemos ahora, el escenario más probable es que el virus siga evolucionando, pero que la gravedad de la enfermedad que causa se reduzca con el tiempo a medida que aumenta la inmunidad debido a la vacunación y la infección”, explicó  Tedros en la rueda de prensa semanal sobre el estado de la pandemia en el mundo.

Es posible que se produzcan picos periódicos de casos y muertes cuando la inmunidad disminuya, lo que puede requerir un refuerzo cíclico para las poblaciones vulnerables.

La segunda posibilidad es el mejor de los casos posibles: el surgimiento de variantes menos graves contra las que no sean necesarios dosis de refuerzos o nuevas fórmulas de vacunas.

Sin embargo, la actualización señala que no es descartable el peor escenario, la aparición de una variante más virulenta y altamente transmisible. Frente a esta nueva amenaza, la protección contra los casos de  enfermedad grave y de muerte, ya sea debido a  la vacunación previa o por la infección, disminuirá rápidamente.

Para hacer frente a esta situación habría que modificar considerablemente las vacunas actuales y garantizar su aplicación a las personas más vulnerables ante las formas graves de la enfermedad.


Cómo acabar con la fase aguda de la pandemia

Ante este trío de posibilidades, el director de la OMS se preguntó a si mismo ¿cómo podemos avanzar y acabar con la fase aguda de la pandemia este año? Y  su respuesta fue que los paísess inviertan en cinco componentes básicos

Primero: mantener la vigilancia, el trabajo de los laboratorios y la recopilación de información de salud pública

Segundo: vacunar, continuar con las medidas sociales y de salud pública, y sostener el compromiso de las comunidades

Tercero: ofrecer atención clínica para el COVID-19, e invertir en sistemas de salud resistentes

Cuarto: avanzar en la investigación y el acceso equitativo a las herramientas y los suministros

Quinto: una coordinación a medida que la respuesta pasa del modo de emergencia a la gestión de la enfermedad respiratoria a largo plazo

“Tenemos todas las herramientas necesarias para controlar esta pandemia: podemos prevenir la transmisión con mascarillas, distanciamiento, higiene de manos y ventilación. Y podemos salvar vidas asegurando que todo el mundo tenga acceso a las pruebas, los tratamientos y las vacunas”, indicó Tedros.


Debe mantenerse el objetivo mínimo del 70% de vacunación

Por ese motivo, aseguró que vacunar al 70% de la población de cada país sigue siendo esencial para controlar la pandemia, priorizando a los trabajadores sanitarios, a las personas mayores y a otros grupos de riesgo.

A este respecto, el director de la OMS se mostró sorprendido de que haya personas en la comunidad sanitaria mundial que consideren que el objetivo del 70% ya no es pertinente.

“Muchos países de ingresos altos y medios han alcanzado este objetivo, y han visto una disociación entre casos y muertes. Aunque algunos países de ingresos altos están desplegando la cuarta dosis para sus poblaciones, un tercio de la población mundial aún no ha recibido una sola dosis, incluido el 83% de la población de África. Esto no es aceptable para mí, y no debería serlo para nadie”, aseguró antes de remachar: “Si los ricos del mundo disfrutan de los beneficios de una alta cobertura vacunal, ¿por qué no deberían hacerlo los pobres del mundo? ¿Acaso algunas vidas valen más que otras?”



Acción frente a otras pandemias

El responsable de la Organización Mundial de la Salud comentó que, al mismo tiempo que su Organización sigue respondiendo a la pandemia, también está poniendo en marcha nuevas medidas para ayudar a mantener el mundo a salvo de futuras epidemias.

“Hoy lanzamos una nueva estrategia para ampliar la vigilancia genómica a nivel mundial de los patógenos con potencial epidémico y pandémico. Y mañana pondremos en marcha una nueva estrategia mundial contra los arbovirus, la familia de virus propagados por los mosquitos que incluye el dengue, el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla, y que suponen una amenaza para más de la mitad de la población mundial”, anunció.

viernes, 23 de julio de 2021

América Latina: En 2021 el crecimiento dependerá del control del COVID-19, no debemos relajar las medidas de protección

 América Latina y el Caribe terminará 2020 con una caída del PIB del 7,7% y una tasa de paro del 10,7% en la peor crisis en 120 años, estima la comisión de la ONU para la región, que prevé que en 2021 podría rebotar un 3,7%. Sin embargo, advierte que si hay más rebrotes y confinamientos por COVID-19, la recuperación podría retrasarse aún más, por lo que es crucial que la gente mantenga muy altas las medidas de protección. La distribución de las vacunas es otro factor que será determinante. “La pandemia no está controlada aún”, dice Alicia Bárcena.

#AméricaLatina #economía # Covid #ONU


 

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó este miércoles sus proyecciones de crecimiento para la región en 2020 y 2021, aclarando que la actividad productiva está sujeta a una gran incertidumbre relacionada con la pandemia de COVID-19.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL presentó el estudio en una conferencia de prensa en la que el mensaje central fue la urgencia de que la población no relaje por ningún motivo las medidas de protección sanitaria durante esta temporada de fiestas. “La pandemia no ha pasado, estamos frente a alarmas de rebrotes, el cuidado es fundamental”.

Alicia Bárcena afirmó una vez más que la crisis será más larga de lo esperado e insistió en que la recuperación económica en la región dependerá de que se ponga freno al coronavirus, una tarea en la que todas las personas pueden ayudar.

“La vacuna ya está lista, pero esto no significa que la pandemia se haya controlado, todavía no sabemos cuándo y cómo se distribuirá, por eso es fundamental que la gente mantenga la disciplina, que nos sigamos cuidando en esta temporada”, recalcó Bárcena.

En su Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2020, la CEPAL prevé una caída de 7,7% este año y un crecimiento de 3,7% en 2021, aunque aclara que ese avance respondería a un rebote estadístico y que no será suficiente para recuperar los niveles de actividad previos a la pandemia, cuando la región crecía muy poco.

La región más golpeada

El informe recuerda que ya antes de la crisis del coronavirus, la región avanzó apenas una media de 0,3%en el periodo 2014-2019 y que el año pasado sólo creció 0,1%. Este escenario empeoró con los confinamientos y el cierre de las actividades productivas provocados por la pandemia, que conllevaron una caída del comercio y los ingresos tributarios, dando lugar a la peor crisis económica y social ocurrida en América Latina y el Caribe.

Una de las consecuencias inmediatas de la crisis es el aumento del desempleo, que habría llegado a 10,7% en 2020, incrementando así la pobreza y la desigualdad.

Según la CEPAL, el Caribe sería la subregión más afectada, con una contracción de 7,9%. Leseguiría América del Sur con -7,3% y Centroamérica con 6,5%. México, por su parte, retrocedería 9%.

“Nuestra región es la más golpeada del mundo”, dijo Alicia Bárcena y explicó la pandemia ha magnificado los problemas estructurales históricos de los países que la integran: desigualdad, baja recaudación fiscal, niveles altos de actividad informal, y fragmentación de los sistemas de salud y protección social.

Lo que hace falta

Para remontar esta coyuntura, estas economías “precisan de una mejor distribución de la liquidez mundial”, acotó.

Añadió que si bien algunos países de la región han podido obtener liquidez con la emisión de bonos soberanos, no todas las economías tienen acceso a ese mercado.

La responsable de la CEPAL aseveró que, además de liquidez, Latinoamérica y el Caribe necesita políticas fiscales y monetarias convencionales y no convencionales que permitan impulsar la actividad económica.

“Se deben mantener políticas expansivas, se necesita seguir apoyando a las familias”, apuntó refiriéndose a las ayudas financieras de emergencia que muchos gobiernos dan a la población para apuntalar la crisis.

Subrayó también que hace falta cerrar los espacios de evasión fiscal para fortalecer ingresos públicos.

El documento de la CEPAL enfatiza la necesidad de inversiones públicas en sectores dinámicos y ambientalmente sostenibles.

Bárcena llamó a no olvidar que la humanidad tiene encima la espada de Damocles del cambio climático.

Retornar a la senda productiva quiere decir “crecer con empleo de calidad y con poca huella ambiental”, agrega.

Estas medidas no sólo dependen de los gobiernos nacionales. “Requerimos financiamiento y cooperación internacional”, enfatizó Bárcena.

En este sentido, pidió que se incluya a los países de renta media en las iniciativas de moratoria del pago de deuda, que se les dé acceso a los derechos especiales de giro y que se les otorgue financiamiento concesional. Prebendas, todas, limitadas por ahora sólo a los países de bajos ingresos.

Asimismo, pugnó por planes de recuperación que abarquen la universalización de la salud, la educación y los seguros de desempleo.

Las plantaciones de caña de azúcar y soya han remplazado hectáreas de selva amazónica, con pocas precauciones de cara al impacto medioambiental. Foto: PNUMA/Arendal

Las plantaciones de caña de azúcar y soya han remplazado hectáreas de selva amazónica, con pocas precauciones de cara al impacto medioambiental. Foto: PNUMA/Arendal

Alta incertidumbre

Con respecto a los pronósticos para 2021, la CEPAL destacó que están sujetos a una serie de elementos inciertos como la intensidad y propagación que tendrá la segunda ola de contagios de COVID-19; la capacidad de producción y distribución de las vacunas; la capacidad de los países de mantener los estímulos monetarios y fiscales; y las tensiones tanto internacionales como internas debidas al malestar social.

De acuerdo con el organismo de la ONU, el año entrante los rebotes en la economía de las subregiones serían de 3,7% en Sudamérica, 3,8% en América Central y 4,2% en el Caribe. México repuntaría un 3,8%.

Este rebote, no obstante, representa un “crecimiento genuino” de apenas 0,6% para la región, 0,6% para América del Sur y 0,8% para Centroamérica y México.

La CEPAL calcula que Latinoamérica y el Caribe no alcanzarán los niveles de actividad de antes de la pandemia hasta 2024.

Depende…

Alicia Bárcena hizo hincapié en que el cumplimiento de todas las proyecciones dependerá de los posibles rebrotes de la pandemia y de cuándo esté disponible la vacuna.

Del mismo modo, será determinante que los gobiernos puedan continuar las políticas expansivas, que la inflación se mantenga baja, que se amplíe su acceso a la liquidez y que se sostengan los precios de las materias primas.

“La crisis va a durar, será más larga de lo que esperamos. Y los rebrotes o nuevos confinamientos pueden afectar las proyecciones”, alertó Bárcena.

En este tenor, insistió en que las personas deben cuidarse. “La gente debe mantener la disciplina porque la pandemia no está controlada aún. Si la vacuna llega pronto, puede que el segundo semestre del próximo año sea mejor, pero no se sabe”, dijo.

Reiteró enfáticamente la conciencia que debe haber sobre la emergencia sanitaria y sus implicaciones.

“La gente tiene que comprender que, además de la salud, la continuación de la pandemia va a afectar su bolsillo”, indicó.

Antes de concluir, repitió que no debe haber un relajamiento de las medidas de protección. “La pandemia no sigue ahí, no está controlada aún”, recalcó.

Fuente: Noticias ONU

miércoles, 14 de abril de 2021

AMÉRICAS: La pandemia ahonda en decenios de desigualdad, abandono y abusos y en la región más afectada por Covid-19

 El #COVID-19 ha puesto al descubierto y agravado la desigualdad sistémica, la represión generalizada y las políticas destructivas que han contribuido a que las #Américas sea la región más afectada por la pandemia, ha afirmado hoy #Amnistía Internacional con motivo de la publicación de su #InformeAnual.



En las Américas, el Informe 2020/21. Amnistía Internacional. La situación de los derechos humanos en el mundo, documenta cómo las mujeres, las personas refugiadas, migrantes, el personal sanitario insuficientemente protegido, los pueblos indígenas, las personas negras y otros grupos históricamente olvidados han soportado los peores efectos de la pandemia, mientras algunos líderes han aprovechado la crisis para intensificar su ataque a los derechos humanos.

“Durante el pasado año vimos cómo ciertos líderes de las Américas respondían a la pandemia con una mezcla de negacionismo, oportunismo y desprecio por los derechos humanos. No podemos seguir transitando por el camino que lleva al desastre, repitiendo los errores que han dejado a la región asolada por la desigualdad, la discriminación y la destrucción, incluso antes del brote de COVID-19”, ha afirmado Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas.

Las Américas ha sido la región más afectada por el COVID-19, con más de 54 millones de casos y 1,3 millones de muertes. Estados Unidos, Brasil y México presentan las cifras absolutas de víctimas mortales más altas del mundo; luego de que sus gobiernos, al igual que los de Nicaragua y Venezuela, emitieran mensajes confusos sobre salud, no implementaran políticas para proteger a las personas que corren más riesgo, o no garantizaran una transparencia plena.

Al comenzar el año 2020, las Américas era la región más desigual del mundo, situación que sólo empeoró con la pandemia, al caer en la pobreza otros 22 millones de personas, en tanto que el número de las que vivían en la pobreza extrema aumentaba en 8 millones. El COVID-19 golpeó duramente a la extensa economía informal de la región, mientras que las medidas gubernamentales con frecuencia menoscabaron los derechos económicos, sociales y culturales de quienes se hallaban en las situaciones de mayor precariedad.

Al menos 10.558 trabajadores y trabajadoras de la salud de las Américas han muerto a causa del COVID-19 a la fecha del 5 de marzo de 2021, mientras el personal sanitario de casi todos los países se quejaba de que sus respectivos gobiernos no proporcionaban condiciones de trabajo seguras ni suficientes equipos de protección individual. En algunos casos, quienes alzaban la voz podían ser objeto de sanciones, como en Nicaragua, donde al menos 31 trabajadores y trabajadoras de la salud fueron despedidos por expresar sus motivos de preocupación. En Chile al menos 80 trabajadoras y trabajadores de la salud han fallecido por COVID-19, y Amnistía Internacional también pudo constatar que durante el peak de la pandemia a mediados de 2020, trabajaron muchas veces en situaciones de colapso, inseguras y sin un apoyo efectivo. “Lamentablemente, casi ninguna de las recomendaciones que hicimos en ese momento han sido acogidas, y preocupa ver que con el peak que vivimos actualmente, el personal de la salud está enfrentando situaciones similares”, señala Ana Piquer.

Las detenciones arbitrarias fueron práctica habitual, en muchos casos estuvieron relacionadas con la aplicación de las restricciones asociadas al COVID-19, y en algunos países se obligaba a las personas a someterse a cuarentena en centros gestionados por el Estado que no cumplían las normas sanitarias ni de distancia física. Ante la persistente huida de la violencia, la pobreza y los efectos de la crisis climática, varios gobiernos detuvieron a personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes en condiciones que las dejaban expuestas a un riesgo elevado de contraer el COVID-19, mientras que otros llevaron a cabo devoluciones forzosas sin tener debidamente en cuenta sus solicitudes de asilo. 

Con el pretexto de aplicar medidas de salud pública, las autoridades de Estados Unidos detuvieron y deportaron sumariamente a casi todas las personas solicitantes de asilo en la frontera de Estados Unidos con México, y expulsaron a más de medio millón de migrantes y solicitantes de asilo desde marzo de 2020 hasta febrero de 2021, entre ellos más de 13.000 niños y niñas no acompañados hasta noviembre de 2020. 

Las deficientes condiciones sanitarias y el hacinamiento caracterizaban muchas prisiones de la región, donde las inadecuadas medidas del Estado negaban a la población reclusa el derecho a la salud y la exponían a contraer el COVID-19. Hubo al menos 90 motines en prisiones de la región para protestar por las precarias condiciones ante el aumento de la preocupación por la pandemia entre marzo y mayo. En Chile la organización emitió tempranamente una carta abierta con preocupaciones en este sentido. 

Las restricciones asociadas al COVID-19 también afectaron a la libertad de expresión, que continuó amenazada en Bolivia, Brasil, Cuba, Uruguay, Venezuela y México, que fue el país más mortífero del mundo para periodistas en 2020. La policía o las fuerzas armadas también negaron o restringieron indebidamente el derecho de asociación y de reunión pacífica, y se registró uso ilegítimo de la fuerza en más de 12 países.

La injusticia y la discriminación raciales persistieron en las Américas, y el homicidio de George Floyd impulsó a millones de personas en Estados Unidos a secundar las protestas de Black Lives Matter. La policía de Estados Unidos reprimió violentamente esas protestas y no protegió a manifestantes pacíficos de contramanifestantes violentos. Mientras tanto, la violencia policial en Brasil se intensificó durante la pandemia; la policía mató al menos a 3.181 personas —el 79% de ellas negras— entre enero y junio. La impunidad y la falta de acceso a la justicia seguían siendo un grave motivo de preocupación en gran parte de la región.

La pandemia intensificó la crisis de violencia contra las mujeres y las niñas en las Américas, pues las medidas de confinamiento dieron lugar a un considerable aumento de la violencia de género en el ámbito familiar, la violación y los feminicidios. Las medidas para proteger a las mujeres y las niñas fueron inadecuadas en toda la región, y a menudo las investigaciones sobre casos de violencia por motivos de género fueron inadecuadas e insuficientes.

Muchos gobiernos no han hecho lo suficiente para conceder prioridad a la salud sexual y reproductiva como servicios esenciales durante la pandemia. El aborto seguía estando penalizado en la mayoría de los países, lo que suponía un grave obstáculo para el derecho a la salud. El Salvador, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua y República Dominicana seguían prohibiendo totalmente el aborto, y 18 mujeres continuaban en la cárcel por cargos relacionados con emergencias obstétricas en El Salvador.

Por otra parte, Argentina hizo historia en diciembre al convertirse en la mayor nación de América Latina en legalizar el aborto gracias a la campaña sostenida de un dinámico movimiento feminista. 

Las personas LGBTI fueron objeto de violencia y homicidios en países como Brasil, Colombia, Estados Unidos, Honduras, Paraguay y Puerto Rico. Al menos 287 personas trans y de género diverso fueron víctimas de homicidio en el continente el año pasado.

Los pueblos indígenas se vieron muy afectados por el COVID-19 debido al acceso inadecuado a agua apta para el consumo, saneamiento, servicios de salud, prestaciones sociales y falta de mecanismos culturalmente adecuados para proteger su derecho a la salud y a medios de vida. Por otro lado, varios países declararon esencial el sector minero durante la pandemia, con lo que expusieron al contagio a pueblos indígenas. Los derechos de los pueblos indígenas continuaron amenazados, ya que muchos gobiernos no garantizaban su consentimiento libre, previo e informado antes de dar luz verde a importantes proyectos extractivos, agrícolas y de infraestructuras.

América Latina y el Caribe seguía siendo la región más peligrosa para los defensores y defensoras de los derechos, en particular quienes trabajan para defender sus tierras, territorio y medioambiente. Colombia seguía siendo el país más letal del mundo para los/as defensores/as. No obstante, 2020 también trajo consigo motivos de esperanza, pues los/as defensores/as de los derechos humanos lograron grandes victorias y se negaron a ser silenciados.

En noviembre, México se convirtió en el país número 11 de América Latina y el Caribe en ratificar el Acuerdo de Escazú, un tratado regional sin precedentes para la protección del medioambiente y los/as defensores/as de los derechos ambientales, por lo que entrará en vigor el 22 de abril de 2021. Lamentablemente, Chile sigue quedando fuera de este acuerdo, al haberse negado a firmarlo. Por otra parte, aunque las acciones sobre el cambio climático siguieron siendo limitadas en el continente, Chile fue el primer país de la región, y uno de los primeros del mundo, en presentar un objetivo de reducción de las emisiones en 2030, aunque estos compromisos siguen siendo débiles respecto de las necesidades para afrontar los desafíos urgentes que el cambio climático impone.

“Aunque el primer año de la pandemia ha sido especialmente difícil para las Américas, sacamos fuerza de la pasión y resiliencia que hemos visto en activistas de toda la región, sobre todo de las mujeres, las personas jóvenes y activistas antirracistas. Su valentía ante la adversidad nos dice que podemos construir un mundo más justo para todas las personas”, ha afirmado Erika Guevara Rosas.

“Los gobiernos de las Américas deben reconstruir la región sobre la base de la equidad, la compasión y la humanidad. El primer paso en esta dirección es conceder prioridad a las necesidades de quienes han quedado excluidos por decenios de abandono y políticas de división y garantizar su acceso a las vacunas contra el COVID-19. También deben tomar medidas audaces e integrales para abordar los desproporcionados efectos sociales y económicos de la pandemia en las personas que históricamente han sufrido discriminación, garantizar que todas las personas tengan igualdad de oportunidades de vivir en condiciones de seguridad y de disfrutar de sus derechos humanos”, concluye Erika Guevara Rosas.


jueves, 26 de noviembre de 2020

Esperanza, impaciencia y revolución

 La esperanza es un sentimiento, una idea, una necesidad que se asienta en las acciones de las personas, y es por tanto volátil, porque depende de voluntades muchas veces ajenas a nosotros. Pero, a la vez, puede ser el norte y guía de nuestra vida. Abordar los retos y desafíos con el ánimo de conseguir el objetivo, te da energías y hace soportables las dificultades que se presenten. Es cierto que no sabemos nunca si lo que deseamos que ocurra sucederá, ni siquiera si van a funcionar los mecanismos que lo harán posible. Pero lo importante, lo definitivo, es intentarlo una y otra vez cual Sísifo al subir sin descanso la piedra a la cima de la montaña, consciente de que Zeus le condenó a repetirlo por toda la eternidad.

Deseamos, por ejemplo, que nuestros políticos aprueben en el Parlamento los Presupuestos Generales del Estado como inmediato alivio a la tormenta económica que sufrimos y que puede convertirse en tempestad. Por ello, los gritos de discordia que nos llegan desde los escaños de sus señorías nos oprimen el alma y nos llenan de desconcierto. ¡Cómo me abruma la desesperanza que transmiten quienes apelan, torpemente, a un simulacro de defensa de las víctimas del terrorismo trayendo al presente épocas felizmente superadas; ocultando la falta de capacidad para abrazar la esperanza de un consenso necesario!

Esto ocurre, también, con la pandemia que sufrimos. Esperábamos que los científicos fueran capaces de traer una vacuna definitiva que pusiera coto al virus e inmunizara a la población. Ahora, una vez que se ha anunciado el hallazgo del remedio, tenemos la certeza de que la vacuna nos curará y nos protegerá, y renovamos el anhelo de que sea capaz de inmunizarnos para siempre, expandiendo ese blindaje hasta el más pequeño rincón del planeta. Esa esperanza tiene una base real, aunque no dependa de nosotros, y se relaciona con otro concepto que suele acompañarla y es la confianza. En democracia, tenemos la necesidad de confiar, en mayor o menor medida, en quienes nos representan, en que los Gobiernos se pondrán de acuerdo para protegernos y en que motivarán e impulsarán la investigación para encontrar la cura y el blindaje que nos sane.

Tenemos fe en que los laboratorios frenarán su impulso de enriquecimiento para proporcionar el remedio. Confiamos en que médicos y sanitarios se preocuparán por cuidarnos, si nos contagiamos. Esta mezcla de convicciones son las que a Pepe Mujica, genial pensador y expresidente de Uruguay, le lleva a aseverar: “¡qué sería de la vida si no hay esperanza!”

Pero Mujica, con una experiencia larga y compleja, que le postró en una larga noche de 12 años de dolor, tortura y barbarie, por defender sus ideas democráticas frente a la bota militar de la dictadura, sabe bien que la esperanza no acompaña a una actitud pasiva. Máxime en un continente como el suyo, pleno de desigualdades y terremotos naturales y políticos, siempre bajo la mirada atenta del Gran Hermano del Norte, que, ante todo, lo que pretende es preservar a Latinoamérica como su “patio trasero” sumiso y controlado. Mantenerlo siempre lejos de los poderes populares que piensan por sí mismos y que anteponen la propia identidad y defensa de la vida y la confianza, en un futuro libre de las doctrinas impuestas por un imperialismo neoliberal dominador y demoledor de la esperanza. “No se dejen robar ni los sueños ni la juventud. Comprométanla con los sueños de América Latina”, les dijo hace ahora un año a los jóvenes, en su visita a la Universidad Iberoamericana de México, donde recibió un Doctorado Honoris Causa.

Cimentar el futuro

Para construir el futuro es necesario cimentar las bases sobre las que se apoya. Es cierto que, como ciudadanos, podemos votar a quienes creemos irán en la línea que pensamos es más correcta. Ha ocurrido así en Estados Unidos con un resultado electoral de giro demócrata que ilumina el horizonte, no solo para sus habitantes, sino para todos los del mundo, tal es el poder de esta nación. Y tal era la desesperanza, cuando no desesperación en las que nos había hundido Donal Trump, que aún, agónicamente, continúa maltratando la democracia y el deseo de cambio expresado en las urnas.

Pero también tenemos la obligación de protestar y vigilar por que se cumplan nuestras expectativas. En función de cuál sea el grado de libertad de la sociedad, la esperanza se quedará siempre en retaguardia, o se convertirá en realidad. En Latinoamérica la gente lleva a cuestas esa mochila de pesimismo desde tiempos inmemoriales, salvo luminosos periodos en que los mandatarios han establecido criterios progresistas.

En esta última etapa, con un Donald Trump de tintes filo-fascistas en sus políticas hacia los vecinos del sur, los países americanos han vivido situaciones muy duras que tienen referencias como Brasil. Comento en La Encrucijada, mi último libro, que era difícil de prever que, en el momento más crucial y difícil de la humanidad, Estados Unidos estaría guiado por un ‘iluminado’ ultraliberal, populista de extrema derecha, que se ríe de la democracia y de quienes piensan de forma diferente a él. Aún más: que sería replicado en el país carioca por el ultraderechista Jair Bolsonaro, que más bien parece un émulo que alguien con personalidad y criterio propio. Afortunadamente, en las recientes elecciones municipales parece que el sesgo antidemocrático se corrige por el buen juicio del pueblo que está sufriendo las consecuencias de una política errática de un gobernante que, aquí en casa, parece ser el ejemplo para un Vox crecido y, por ello, más peligroso de lo que ya era. Recuerdo las palabras de Albert Camus en La peste, cuando señalaba al estado latente de la enfermedad que reaparecía en el momento más insospechado, destruyendo la vida. La peste es el fascismo y la vida es la democracia.

Libertad

Frente a esta dura realidad, es cierto que aquellos países que cuentan con gobiernos que mantienen una ideología progresista deberían tener bien presentes estas advertencias y ofrecer respuestas positivas a sus administrados dentro de sus recursos, frente a aquellos marcados por postulados que oscilan entre el conservadurismo de la derecha y la intolerancia de la extrema derecha. Por eso resulta frustrante observar las tendencias autodestructivas que algunos practican, sin ser conscientes de que ese lastre contradictorio nos aproxima al abismo, una vez más.

Cuando la esperanza se cumple, el régimen cambia y la cortina se corre, entra el aire fresco de la libertad que, pese a los problemas, restituye la confianza y el valor del pueblo. Pasó en Argentina con el cambio de un horizonte gris con Macri, al ánimo y la fe por lo que pueda emprender Alberto Fernández. Ha ocurrido en Bolivia, que acaba de superar el golpe de Estado que supuso la autoproclamación de Jeanine Añez como presidenta interina de Bolivia, aprovechando la anulación de los resultados electorales auspiciada por Luis Almagro, Secretario General de la OEA, más sumiso al trumpismo que a la defensa de una América libre y democrática; y el tenebroso proceso penal, por razones políticas, contra Evo Morales, en un ejemplo de lawfare descarado.

Nuevamente ha sido la ciudadanía la que ha hecho oír su voz en las urnas dando la confianza al MAS y a Luis Alberto Arce para dar forma a un Gobierno progresista que restablezca la esperanza de una ciudadanía traicionada. Empieza a vislumbrarse en Chile que ha votado masivamente que la Constitución pinochetista desaparezca y que la nueva norma sea el resultado de la voluntad popular, porque quienes tenían que haber demostrado que defendían los intereses del pueblo no lo hicieron. Y, en Europa, tiene un paradigma claro en la voluntad esforzada de las mujeres de Polonia que han protagonizado multitudinarias manifestaciones contra el Gobierno y la Iglesia católica ante el último fallo del Tribunal Constitucional que restringe al máximo el derecho al aborto.

Impaciencia y revolución

Es esta la manera de lograr que la esperanza y la confianza conformen, junto a la tenacidad y la acción, herramientas poderosas que transformen la realidad. Me remito en este punto al premio Nobel José Saramago: “Pienso que, en la práctica, aconsejarle a alguien que tenga esperanza no es muy diferente de aconsejarle que tenga paciencia. Es bastante común oír decir a los políticos recién instalados que la impaciencia es contrarrevolucionaria. Tal vez lo sea, tal vez, pero yo me inclino a pensar que, al contrario, muchas revoluciones se perdieron por demasiada paciencia”.

La unión de esperanza e impaciencia define el camino para evitar la pasividad. El tercer factor en esta fórmula debe ser la estrategia que permita huir de las fantasías y controlar los impulsos desenfrenados. Un progresista tiene que contar con dosis bien ajustadas de estos elementos para llevar adelante sus ideas, incluso en momentos adversos y con todo en contra. Recuerdo una entrevista con Giorgio Agamben, en la que el filósofo italiano afirmaba: “El pensamiento, para mí, es esto: el coraje de la desesperanza. ¿No es eso el colmo del optimismo?”


Sin duda. Al fin y al cabo, nuestra vida es una cadena de eslabones que desembocan siempre en la esperanza de algo nuevo, de algo diferente; la esperanza nos impulsa para asumir retos y hacer la revolución… aunque fracasemos.

Autor: Baltasar Garzón
Baltasar Garzón es jurista y presidente de Fibgar.

Fuente: Infolibre.es

domingo, 1 de noviembre de 2020

Reanudación del Trabajo y la Producción basada en la Economía Digital: La experiencia de China contra la Pandemia

Artículo opinión para el 

I SEMINARIO DE PROPIEDAD INTELECTUAL EN LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO

Autor: Pan Deng 


La pandemia del COVID-19 está muy extendida en todo el mundo, lo que representa una grave amenaza para el desarrollo económico y social a la vida normal de las personas. Como el primer país del mundo que enfrentó el coronavirus, China ha experimentado colosales pruebas y presión de la opinión pública.

Cuando la campaña contra el virus en China estaba en el momento más tenso y difícil, muchos países latinoamericanos nos expresaron su apoyo a través de notas diplomáticas, llamadas telefónicas de líderes políticos, así como donaciones por parte de gobiernos y civiles. También confirmaron los esfuerzos del gobierno chino en la lucha contra la pandemia y expresaron reiteradamente su oposición contra la discriminación a los ciudadanos chinos. La Unión de Estudiantes Peruanos en China envió sus videos de condolencias a la División Iberoamericana de la Asociación de Exalumnos Retornados del Extranjero. El ilustrador peruano Vianhue también dibujó caricaturas en las que la gente de todos los países se preocupaba por China y la ciudad de Wuhan. Nuestra asociación remitió inmediatamente este valioso apoyo a todos sus miembros a través de nuestro sitio web oficial y al mayor número posible de chinos que están superando dificultades a través de las estaciones nacionales de radio y televisión.

Aunque la prevención de la epidemia en algunos países y regiones está relativamente bajo control, el virus sigue extendiéndose y arrasando por todo el mundo y el shock que genera ha retrasado los campos políticos, económicos y sociales. América Latina se ha convertido reiteradamente en la zona más afectada y todavía no hay un "punto de inflexión" a la vista. La nación china aprecia mucho la gratitud y siempre recordaremos el valioso apoyo brindado por los hermanos y hermanas latinoamericanos en tiempos difíciles. La nación china enfatiza la sinceridad. Cuando los amigos se encuentran en dificultades, sin duda nos echaremos una mano. Ya en abril de este año, a petición del lado peruano, China envió un grupo de expertos médicos anti-epidémicos al Perú, uno de los dos únicos grupos de expertos en América Latina. Hoy día, la primera vacuna contra el COVID-19 del mundo que ha sido desarrollado por China también ha entrado en ensayos clínicos fase III en Perú. Se espera que los peruanos y los chinos compartan al mismo tiempo la restauración de la salud, ciencia y tecnología. Estos son sólo dos ejemplos de China y América Latina ayudándose mutuamente en la lucha contra la pandemia y también explican el verdadero significado de una comunidad con futuro compartido.

Hoy, el Dr. CARLOS TELLO MALPARTIDA y el Sra. Magister LUZ CASTAÑEDA PÉREZ me invitaron a compartir con los presentes la experiencia de China en el uso de la economía digital para luchar contra la epidemia y reanudar la producción. Aunque no soy un experto en este campo y también sé que lo que un país hace no debe y no puede replicarse en otro, como un observador, sólo quiero dar información a mis compañeros basado en los sucesos a mi alrededor, combinadas con mis sencillas ideas.


Estimadas académicas y académicos, profesoras y profesores,

La evolución de la historia mundial desde la revolución industrial en el siglo XVIII ha demostrado que cada revolución tecnológica y transformación industrial tendrá un gran impacto en la división internacional del trabajo y las relaciones internacionales de producción, se convertirá en la fuerza impulsora central de la política económica mundial y el desarrollo social.

En los últimos cinco a diez años, una nueva generación de tecnologías de la información ha profundizado en diversos campos del desarrollo económico y social de manera extensa y profunda, especialmente en las áreas de inteligencia artificial, información cuántica, comunicación móvil, Internet de las cosas, blockchain, etc, y también ha impulsado el rápido desarrollo de la economía digital. Están surgiendo nuevas tecnologías, nuevas industrias, nuevos formatos y nuevos modelos, lo que hace que el mapa de innovación global y la estructura económica mundial sean reconstruidos, y la estructura de distribución internacional de la productividad esté experimentando los cambios más significativos desde la Segunda 

Para la Cumbre de Líderes del APEC del año pasado, más de 20.000 representantes de diversos países e instituciones se prepararon para  debatir temas como la economía digital junto con los líderes de los países miembros. Por invitación de un periódico local, escribí un artículo titulado APEC y China, Chile y el futuro. En la tercera parte del artículo, escribí sobre la construcción de la conectividad regional a través del desarrollo de la economía digital, y sobre esta base, la integración de cadenas de suministro, cadenas industriales, cadenas de valor y cadenas de ventas con el fin de lograr un crecimiento sostenible e inclusivo en los países afectados. Aunque la reunión fue finalmente cancelada, este artículo fue publicado después de una breve modificación en la revista PUNTO.CN. El contenido de esta parte se ha conservado por completo. Los compañeros interesados pueden consultarlo.

Debido a que solamente en pocas regiones están en curso la investigación y el desarrollo de las tecnologías de la información de nueva generación y el cultivo de la economía digital, hay países que son buenos en la observación y el aprendizaje pero que no son capaces de gestionar de forma independiente, por lo que estos países se han dado cuenta de su importancia y han lanzado sus propias estrategias nacionales de información y comunicación. Sin embargo, con la excepción de algunos políticos y profesionales con visión más profunda, la mayoría de ellos todavía carecen de un profundo entendimiento de esto, por lo que son incapaces de conocer las necesidades reales de su país para la nueva generación de tecnologías digitales y de comunicación (TICs). Esta situación epidémica nos proporciona una escena para el pensamiento en profundidad y el diseño a largo plazo.

Por ejemplo, en las zonas en las que han aparecido personas infectadas, pero que la transmisión comunitaria aún no se ha producido, la investigación epidemiológica debe llevarse a tiempo, es decir, detectar "el infectado previo" y "el infectado derivado" de cada persona infectada y deben determinarse rápidamente para intervenir rápidamente en la cadena de transmisión entre casos. Sobre esta base, se deben rastrear y gestionar los contactos cercanos en esta cadena, lo cual es muy importante para evitar la propagación de la epidemia en la medida de lo posible. La reanudación del trabajo y la producción inevitablemente traerá el flujo de personas a gran escala, lo que también hace posible que todos los pacientes que no producen anticuerpos se vuelvan susceptibles a la infección mientras haya una persona infectada.

Por lo tanto, es muy importante identificar, rastrear y gestionar con precisión a los pacientes confirmados, pacientes sospechosos y portadores de virus asintomáticos infectados con coronavirus y sus contactos cercanos. En áreas de China, se promovió el uso de plataformas de información como el código de salud personal. Los residentes solicitan códigos de salud electrónica a través de la plataforma en línea para obtener permisos de viaje y reanudación del trabajo etc. Los departamentos gubernamentales correspondientes, los empleadores y las residencias comunitarias evalúan exhaustivamente los niveles de riesgo de salud individual para lograr la certificación de salud en períodos especiales.

Según mi observación, los gobiernos locales siempre destacan el apoyo de las tecnologías en la información y confían en la ciencia para la prevención y el control de las pandemias. Específicamente, se refleja por lo menos en los siguientes cinco aspectos.

1. Apoyar el uso del Internet, big data, computación en la nube, inteligencia artificial y otras nuevas tecnologías para el monitoreo y análisis de la situación epidémica, rastreo del origen del virus, ubicación de pacientes, de movimiento de personal y de gestión comunitaria para llevar a cabo la prevención y el control científico y preciso de la epidemia.

2. Apoyarse en la plataforma de Internet para llevar a cabo el acoplamiento preciso de la oferta y la demanda de materiales médicos de prevención epidémica, así como la producción eficiente, la coordinación integral y la gestión de la recolección.

3. Organizar empresas de tecnología informática e instituciones de investigación científica médica para buscar de manera combinada la solución a problemas clave, y utilizar inteligencia artificial, big data, informatización y otras tecnologías para acelerar la velocidad de detección y diagnóstico del virus, así como la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas, la prevención, control y tratamiento, es decir, “eficientar” la lucha contra la epidemia.

4. Guiar a las empresas para fortalecer su capacidad de utilización de Internet, hacer uso completo de los recursos de prevención y control de la epidemia y herramientas informáticas en línea, y establecer un sistema de administración para la prevención y el control en conjunto en línea y fuera de conexión.

5. Apoyar y mejorar el servicio minorista en línea y el sistema de distribución de logística durante la epidemia, fortalecer el desarrollo de productos y servicios culturales digitales en diversos campos como libros, cine, televisión, juegos electrónicos, y formar un modelo rico y diversificado de compras y entretenimiento "sin contacto" para garantizar la demanda de productos de primera necesidad en la vida del pueblo y satisfacer sus necesidades espirituales.


Señoras y Señores,

Hace medio año, durante el momento más difícil, dejé la capital donde vivía habitualmente y regresé a mi ciudad natal a más de 1.000 kilómetros de distancia para acompañar a mis padres y a mi abuela, desde donde pude llevar a cabo la investigación del proyecto con mi equipo a través de Internet, realizar videoconferencias con mis colegas de todo el mundo a través de teléfonos móviles, enseñar clases a estudiantes de todo el país a través del sistema desarrollado por la escuela, guiar sus papeles, comprar materiales y enviar y recibir documentos a través de supermercados en línea y entrega exprés. Al mismo tiempo, he estado viviendo con mis familiares mayores durante casi medio año. Esta es una experiencia que no me esperaba después de salir de casa a la universidad hace más de 20 años y que probablemente no se pueda repetir en el futuro. Considero esos días como los más inolvidables y cálidos en mi vida.

No lo supe hasta que me reuní con mis compañeros de clase en mi ciudad natal después del brote. Durante ese tiempo, además de la mayoría del personal médico y de los servidores públicos de base, los empleados de la industria de la comunicación siempre se apegaron a sus puestos. Respondieron de manera proactiva y oportuna a los problemas relativos a su materia remitidos por el servicio al cliente, los medios e Internet, e hicieron todo lo posible para realizar el trabajo de la construcción y mantenimiento. Despacharon de manera oportuna las necesidades de los servicios de red de banda ancha, optimizaron y actualizaron las redes de banda ancha y mantuvieron la fluidez de los canales para consultas comerciales, servicios y reclamaciones. Es necesario aplicar las medidas de garantía específicas para el área de cobertura de la red donde el personal no puede salir debido al confinamiento en la situación epidémica, a fin de proporcionar un entorno de red seguro y estable para la vida cotidiana de las masas populares y la reanudación del trabajo y la producción de las empresas.

Desde esta perspectiva, los medios digitales han desempeñado un papel fundamental en el apoyo y salvaguarda del sustento básico de la gente cuando luchan contra la epidemia en China. Por supuesto, esto se debe al hecho de que aproximadamente en la última década, el gobierno chino ha otorgado gran importancia a las tecnologías de la información y la comunicación, la continua inversión e innovación de las empresas locales en este campo y la aplicación de tecnologías conexas se han popularizado y penetrado en la vida cotidiana de los ciudadanos. Aunque la comunicación entre personas se bloqueó durante la epidemia COVID-19, el buen funcionamiento de la plataforma de información garantizaba el flujo constante de capital, tecnología e información, y también garantizaba que cierta logística pudiera llevarse a cabo sin contacto.

Sin embargo, en la etapa temprana de la epidemia, se expusieron algunos problemas con gran margen de mejora. Por ejemplo, campos de salud pública, como la detección de virus y la telemedicina, campos de seguridad pública como el monitoreo comunitario y herramientas de gobernanza multisocial como drones, plataformas de análisis de datos, inteligencia artificial, 5G y robots de respuesta a desastres públicos.

Algunas escuelas tienen deficiencia con la educación a distancia. Algunas empresas fallan con el teletrabajo, las ventas en línea, la logística y la distribución, por lo que también han aumentado las pérdidas causadas por la epidemia. Mientras tanto, las barreras sociales y las molestias laborales y de consumo causadas por la política de aislamiento de la gente también han cambiado la percepción de la gente hacia la nueva generación de dispositivos móviles.

De hecho, estos problemas se reflejan en varios países a diversos grados, pero sólo porque la tecnología de la información de China tomó forma antes de la epidemia y la economía digital formó un marco básico, es que se pudo llenar rápidamente las deficiencias necesarias, lo que ayudó a generar una victoria rápida por fases y permitió en poco tiempo la entrada de producción en el ciclo de recuperación.


Mis sabios colegas,

Fue durante ese tiempo cuando las actividades sociales se redujeron debido a la epidemia que se me dio la oportunidad de pensar como un académico jurídico. Anteriormente, ya fuera en Europa, Estados Unidos, China y otras partes, las élites sociales, especialmente las de la comunidad de ciencia jurídica, discutían la generación de nuevas tecnologías digitales y de comunicación, que se centraban principalmente en la "conveniencia" o los "derechos humanos". Con la llegada del COVID-19, descubrieron que la tecnología digital y de comunicación ya no es un problema de "bueno o malo", sino un problema de "garantía básica". Porque otros derechos, como el derecho a la salud, el derecho a la educación, el derecho al trabajo, el derecho al ocio y a socializar, ya no pueden ejercerse sin el apoyo de las TICs.

Para el gobierno, la infraestructura tradicional, como el transporte urbano, el transporte transfronterizo, la logística o la energía se han vuelto inflexibles debido a la falta de infraestructura TIC. Con la activación de las TICs, el consumo, el transporte, la conectividad y los servicios públicos pueden fluir en función de la infraestructura tradicional. En la era digital, la infraestructura de las TICs es el elemento principal de la integración del sistema económico en un país o una región.

Por esta razón, es necesario que los colegas que tienen cierta influencia en las políticas públicas de varios países reflexionemos sobre si nuestras respectivas regiones han hecho realmente progresos necesarios en el desarrollo de la infraestructura digital en las últimas décadas. ¿Puede la disposición de la infraestructura digital permitir a nuestro país afrontar el próximo reto como el del "SARS-CoV-2"? Bajo el contexto de que el mundo ha entrado en la era 5G, ¿deberían los países relativamente subdesarrollados seguir posicionándose como receptores graduales de la transferencia de nuevas tecnologías o deberían introducir directamente las últimas tecnologías para ponerse al día con la tendencia de los tiempos?

Es necesario compartir con ustedes que China ya ha respondido positivamente a los problemas antes mencionados disipando la neblina del COVID-19. Ya el 6 de marzo, el Ministerio de Industria e Información de China celebró una reunión especial para "Acelerar la construcción de nuevas infraestructuras". En la realidad, las decisiones de más alto nivel se habían tomado días antes.

Desde el punto de vista tradicional, la "infraestructura" se refiere principalmente a instalaciones de ingeniería que proporcionan servicios públicos para la producción social y la vida de los residentes, es un sistema de servicio público utilizado para garantizar el normal desarrollo de las actividades sociales y económicas en un país o región, y es la base material para la supervivencia y desarrollo de la sociedad. La nueva infraestructura proporcionada por el departamento autorizado actualmente incluye tres aspectos:

En primer lugar, la infraestructura de la información. Se refiere principalmente a la infraestructura generada con base a la evolución de la tecnología y la información de nueva generación, como por ejemplo, la infraestructura de redes de comunicación representada por el 5G, Internet de las cosas, Internet industrial e Internet satelital, la nueva infraestructura tecnológica representada por la inteligencia artificial, la computación en la nube y blockchain, y la infraestructura de energía informática representada por el centro de datos y el centro de computación inteligente.

En segundo lugar, la infraestructura convergente. Se refiere principalmente a la infraestructura convergente formada por tecnologías aplicadas como Internet, big data e inteligencia artificial para apoyar la transformación y mejora de la infraestructura tradicional, como la infraestructura de transporte inteligente y la infraestructura de energía inteligente.

En tercer lugar, la infraestructura de innovación. Se refiere principalmente a la infraestructura con atributos de bienestar público que apoya la investigación científica, el desarrollo tecnológico y el desarrollo de productos, como la infraestructura científica y tecnológica, la infraestructura científica y educativa y la infraestructura de innovación en tecnología industrial.

Cabe destacar que con la revolución tecnológica y la transformación industrial, la vinculación y ampliación de nuevas infraestructuras no son estáticas.


Distinguidos y queridos asistentes en el público,

Desde una perspectiva integral, el estallido de la epidemia COVID-19 constituyó tanto un "impacto" como un "estímulo" para el desarrollo de las economías digitales en diversos países. Entre ellos, los sectores que tienen un alto grado de integración en línea y fuera de conexión y que tienen que completar transacciones en ciclo cerrado a través del mercado fuera de conexión se han visto muy afectados. Sin embargo, esta parte de la oferta y la demanda aún existe, y repuntará fortalecida después del brote. En aquellas áreas donde las actividades en línea puedan reemplazar con facilidad a las fuera de conexión, la aparición de la epidemia las ha estimulado a desarrollarse en contra corriente. 

El beneficio más favorable es que la epidemia ha permitido a los usuarios incrementar los hábitos de consumo en línea. A medida que avanza la lucha contra la epidemia, la dependencia de la gente al Internet para satisfacer sus necesidades de relaciones sociales, de información, ocio, compras y otras necesidades de la vida cotidiana se ha consolidado y la demanda de comercio electrónico como servicio de vida diaria, educación en línea, servicio médico en línea y otros servicios han aumentado significativamente, y sus usuarios se propagan e infiltran gradualmente a residentes en ciudades no tan principales, a grupos de personas de mediana edad, ancianos y otros grupos. 

La digitalización de diversos sectores y el desarrollo de Internet a gran escala se enfrentan a nuevas oportunidades. El papel del internet a gran escala en la gestión de emergencias sociales se tornó relevante por completo durante el período anti epidémico, mejorando en gran medida la conciencia del gobierno y de las empresas sobre el mismo. Por tanto, la digitalización de diversas industrias y el desarrollo de la Internet industrial se enfrentan a nuevas oportunidades.

Por ejemplo, el Ministerio de Industria y Tecnología Informática de mi Gobierno ha solicitado claramente el apoyo a la transformación digital de las empresas, la profundización de la aplicación de nuevas tecnologías como Internet industrial, software industrial (APP industrial), inteligencia artificial y la promoción de nuevos modelos y nuevas formas de producción como "Innovación y Desarrollo (I+D)" coordinada, producción robótica, operaciones remotas y servicios en línea. Se consolidarán aún más las políticas orientadas a la transformación digital empresarial y el desarrollo de Internet industrial.

Seguro que, al igual que en China, después del principio del período especial de "anti-epidemia", el rápido desarrollo de la economía digital en diversos países enfrentará nuevas oportunidades. Para aprovechar estas nuevas oportunidades a tiempo y convertirlas en una verdadera fuerza impulsora para el desarrollo acelerado de la economía digital, es necesario fortalecer la orientación de las políticas y la garantía de los mecanismos.

Como una persona ordinaria que se preocupa y ama profundamente a América Latina en el otro lado del mundo, puedo darme cuenta de que muchos países de América del Sur son países basados en recursos naturales y todavía están en proceso de industrialización. Muchos países son ricos en recursos naturales, pero sus cualidades están relativamente concentradas, por lo que no pueden formar una cadena industrial completa en un distrito o un país, por lo que pueden caer fácilmente en el extraño círculo de "la maldición de recursos". Sin embargo, desde la perspectiva de toda la región latinoamericana, los países tienen grandes diferencias en las reservas naturales, la fuerza laboral fuerte y el enorme potencial de consumo. Si podemos atravesar la cadena de producción y la cadena de consumo de los países nacionales y vecinos y toda la región a través de la nueva generación de TIC, y recopilar, procesar y analizar todos los elementos a través de las TIC, podemos planificar, gestionar y desarrollar mejor la economía regional desde la base de recursos hasta la producción, y convertir la "región esperanzadora" en la "región próspera".

Por supuesto, su significado no se limita en absoluto a esto. Una América Latina próspera puede deshacerse eficazmente de la dependencia externa y emprender el camino del desarrollo económico independiente y dar pleno juego a sus ventajas generales para llevar a cabo una cooperación económica y comercial igual con otras economías importantes del mundo. Esto hará que los países latinoamericanos se deshagan de su posición irrazonable en la división internacional del sistema laboral que ha tenido durante mucho tiempo, y hará que el desarrollo económico sea más fácil de resistir el impacto de las fluctuaciones cíclicas de la economía global.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señaló en un informe en el primer semestre de este año que "esta pandemia dará lugar a cambios duraderos en América Latina. Algunas empresas ya están ajustando su negocio para acelerar el desarrollo de la automatización y la digitalización. Considero esta información como una señal auspiciante, y también estoy muy feliz con su práctica de tener más empresarios y que la orientación del estímulo preferencial del gobierno para la transformación económica se dirija al propio país.

Además, lo que quiero decir es que aunque muchos países de América Latina han publicado su propia política nacional sobre la nueva generación de tecnologías de la información y la comunicación mucho antes de la epidemia, aún necesitan continuar promoviendo la innovación de mecanismos favorables al desarrollo de la economía digital. Promover el desarrollo de la economía digital no solo debe centrarse en el impacto a corto plazo de responder a la embestida de la epidemia, sino también debe ponerse a la altura estratégica para llevar a cabo la orientación de políticas y el diseño de mecanismos con el fin de adaptarse a las tendencias de la transformación y las olas industriales causadas por la nueva ronda de la revolución tecnológica. 

Por un lado, hay que perfeccionar e implementar seriamente las políticas y mecanismos relacionados con el desarrollo de la economía digital previamente lanzadas, y en particular, hay que prestar mucha atención a la promoción acelerada de la formulación y perfeccionamiento de reglas detalladas en apoyo para su implementación.

Por otro lado, es necesario continuar promoviendo la innovación en la supervisión de la economía digital y fortalecer la supervisión durante y después de su uso a través de la realización de modelos innovadores como "supervisión del Internet +" y supervisión diferenciada basada en la credibilidad. Para un campo que carece tanto de experiencia para seguir como de infinitas posibilidades, la innovación de la economía digital requiere un mecanismo de corrección de errores, pero también de tolerancia a las fallas.


Mis hermanas y hermanos peruanos y latinoamericanos,

Curiosamente, la China actual y América Latina están trabajando juntos para hacer frente al COVID-19 completamente desconocido, después nos enfrentaremos a la era igualmente desconocida de la economía digital. Si la primera es disipar la neblina y crear una comunidad de vida y salud, la segunda es dar bienvenida a la comunidad del bien vivir. Estas dos tareas nos hacen sentir que nosotros y las personas de todo el mundo estamos interrelacionados y somos interdependientes. Tenemos que abandonar el debate ideológico, cruzar la trampa del choque de civilizaciones, respetar la ciencia, respetar la ley del desarrollo social, respetar el camino del desarrollo y el modo elegido independientemente por cada país, y lograr una cooperación beneficiosa bajo el concepto de una gran familia.

Me tomo la libertad de ocupar el valioso tiempo de mis compañeros y escucharme, a un chino común y corriente que no tiene antecedentes en economía ni tecnología de la información, para compartir con ustedes mis ideas sobre este tema. Sólo soy un investigador ordinario que se preocupa por América Latina. Por lo tanto, si hay algún error en mi discurso de hoy, espero que mis colegas sean tolerantes y comprendan algunas declaraciones ambiguas de buena fe.

En China, la comunidad de chinos que se preocupan por América Latina es cada vez más grande. Por ejemplo, la División Iberoamericana de la Asociación de Exalumnos Retornados del Extranjero, de la cual soy miembro, tiene más de 500 miembros solo en Beijing. Entre ellos se encuentran ex diplomáticos en América Latina jubilados y empleados que utilizan el español como idioma de trabajo en varios puestos. También hay algunos estudiantes que son licenciados de filología hispánica y están estudiando para obtener otro grado, por ejemplo, derecho, ciencias políticas o periodismo. Somos muy conscientes de que "Si China logra un buen desarrollo, América Latina también, y viceversa". Representamos la amistad entre China y América Latina que ha perdurado durante generaciones ayer, hoy y mañana. Por lo tanto, los tratamos sinceramente como nuestros hermanos y hermanas.

Hoy es un día especial en la hora de Beijing. Hace sesenta años, China estableció relaciones diplomáticas por primera vez con un país latinoamericano, abriendo una era de intercambios integrales entre China y América Latina. Algunos de nosotros asistiremos a una fiesta esta noche para conmemorar solemnemente este gran día. El mes que viene, nuestra División celebrará de nuevo su 25 cumpleaños. Me gustaría presentarles a vuestros hermanos y hermanas chinos en el futuro, a fin de ampliar nuestras vías de comunicación integrales.

Esperamos que se encuentren bien y con salud.


lunes, 3 de agosto de 2020

Derechos Humanos y represión al pueblo chileno y mapuche

A partir del 18 de octubre en adelante, hay un preocupante patrón de comportamiento por parte del Gobierno y sus máximas autoridades: la violenta represión para enfrentar las demandas sociales y el permanente incumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado chileno, nacidas de la suscripción y ratificación de los Pactos y Convenciones de derechos humanos, de aplicación obligatoria, en virtud del claro mandato del inciso segundo del Art. 5° de la Constitución vigente.

Jan Jarab: Representante regional para América del Sur del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH)


En efecto, la revuelta social iniciada en octubre que exigía un nuevo proyecto de sociedad, justo e igualitario, que garantizara derechos sociales esenciales, como el derecho a la salud, la educación, al trabajo, a la seguridad social, entre otros,  y que superara el actual orden de cosas a través de un proceso constituyente, tuvo como única respuesta del Gobierno, una fuerte represión policial y militar, que se expresó en una masiva,  grave y sistemática violación a los derechos humanos. Así lo establecieron los cuatro informes elaborados por cuatro organismos internacionales después de realizar una visita in situ a nuestro país.

A pesar del compromiso asumido por el Gobierno, el representante regional para América del Sur del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH),  Jan Jarab, expresó públicamente en marzo, su desazón por el desoímiento por parte de las autoridades gubernamentales, de las 21 recomendaciones planteadas por el informe del máximo órgano especializado de Naciones Unidas. Es más, las violaciones a los derechos humanos siguieron produciéndose y los protocolos de actuación de la fuerza policial, continuaron vulnerándose.

Durante la pandemia, el deber de resguardar debidamente la vida y la salud de los chilenos y chilenas, fue ignorado en gran medida por el Gobierno, al implementar estrategias fallidas y negligentes, como la Nueva Normalidad y el Retorno Seguro, que no sólo desoyeron al Colegio Médico y las sociedades científicas, sino a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la ONU  y a los dos órganos de protección de nuestro sistema regional, la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, los que a través de sendos documentos y resoluciones, establecieron criterios y recomendaciones para los Estados de cómo enfrentar la pandemia, a la luz de las obligaciones que impone la Convención Americana de Derechos Humanos, suscrita y ratificada por Chile.

Sin embargo, ignorar dichas orientaciones trajo consigo una fuerte alza de los contagios y fallecidos. Y actualmente,  la estrategia  Paso a Paso, impulsada por el Ministro Enrique París, sin la consulta previa del Consejo Asesor, tampoco se ajusta a los lineamientos de la OMS ni de Naciones Unidas, ni cuenta con la aprobación del Colegio Médico, ni de la mayoría de los científicos especialistas. El Derecho humano a la Vida y a la Salud de los chilenos y chilenas, se encuentran gravemente en riesgo por la  estrategia de ensayo y error, reprochable tanto ética como jurídicamente.

Hoy, veinte mapuches,  entre ellos una autoridad ancestral, continúan en huelga de hambre iniciada hace ya 92 días, y el Gobierno, no sólo ha asumido una actitud indolente sino de un claro incumplimiento de sus obligaciones internacionales.

En efecto, a pesar que en el marco de la pandemia se emitieron pronunciamientos de autoridades y organismos internacionales en favor de la protección de la salud y la vida de las personas privadas de libertad, incluido el llamado de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,  el Gobierno ha hecho caso omiso de esos llamamientos, respecto de los presos políticos mapuche.

En efecto, según datos oficiales, entre los meses de marzo y mayo, el 20% de los recluidos (13.000), salieron de prisión, producto de la aplicación de estas medidas.

Sin embargo, en una acción de evidente discriminación y en flagrante violación del principio de igualdad ante la ley, ninguna de estas medidas han sido aplicadas a los presos políticos mapuche.

Pero lo más grave, es que tampoco se ha respetado el Convenio 169 de OIT, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, que en su artículo 10 establece que: “1. Cuando se impongan sanciones penales previstas por la legislación general a miembros de dichos pueblos deberán tenerse en cuenta sus características económicas, sociales y culturales. 2. Deberá darse la preferencia a tipos de sanción distintos del encarcelamiento”.

En base a esta disposición establecida en el Convenio 169, vigente en Chile como ley de la República desde el 15 de Septiembre de 2009, los mapuches están solicitando legítimamente el cambio del lugar del cumplimiento de la pena o medida cautelar, en su caso, esto es, cumplir su reclusión en sus respectivos lof ó comunidades, al igual que los presos no mapuches, a quienes se les ha modificado la medida cautelar de prisión preventiva por la de arresto domiciliario total.

Es decir, la huelga de hambre tiene un legítimo  fundamento en la normativa internacional de los derechos humanos que el Estado de Chile ha suscrito y ratificado, cuya aplicación obligatoria debe ser cumplida por los tres Poderes del Estado, según el expreso mandato del inciso segundo del artículo 5°  de la Constitución vigente.

Cabe tener presente que, desde antes de la pandemia, los presos políticos mapuche vienen exigiendo que se les permita la realización de actividades y ceremonias propias de su cultura en cumplimiento de los tratados y declaraciones internacionales, cuestión a la que tampoco ha accedido el Gobierno.

Sin embargo, para enfrentar la huelga de hambre, el Gobierno no sólo ha desconocido la normativa internacional aplicable (Convenio 169), sino que optó por la fuerza de la represión, el mismo camino elegido en octubre para neutralizar la legítima protesta social. El violento desalojo de cuatro municipios, especialmente el de Curacautín, realizado en forma conjunta por carabineros y civiles fuertemente armados, -propiciado por el discurso belicista del Ministro del Interior, Víctor Pérez, durante su reciente visita a la zona-, pone de manifiesto no sólo el desprecio por los pactos y convenciones de derechos humanos sino el absoluto irrespeto de las propias normas y principios consagrados en la Constitución vigente, que se han comprometido a defender. En efecto, la actuación delictual de civiles armados, amparados por la propia policía uniformada y las autoridades políticas, resulta absolutamente reñida con normas jurídicas expresas, tanto de orden constitucional como del derecho penal. La gravedad de lo sucedido, se ve aumentada con las declaraciones vertidas por Andrónico Luksic, quien a través de un tuit, justificó la violencia de particulares al afirmar que “ciudadanos han tomado en sus manos necesidad de reponer orden ante desborde de violencia e incapacidad de autoridad local en Araucanía”. El principal empresario de nuestro país, debiera aclarar ante la opinión pública, nacional e internacional,  las motivaciones de tan irresponsable opinión.

Cabe tener presente que la autotutela (o justicia por propia mano), se encuentra proscrita en nuestro ordenamiento jurídico, como expresión de un avance civilizatorio y pilar esencial del Estado de Derecho.

En suma, y teniendo presente que el desconocimiento de la normativa internacional de los derechos humanos por parte del Estado chileno ha sido la principal fuente de conflictos en la región de La Araucanía, creemos que ad portas de un proceso constituyente, más allá de las limitaciones y restricciones que conlleva, la ciudadanía espera que sea un mecanismo que permita elaborar una Nueva Constitución como expresión del pleno ejercicio del derecho de libre determinación, para que el pueblo libre y soberanamente determine las nuevas reglas del juego, que permitan resolver las legítimas reivindicaciones sociales y políticas de los chilenos y chilenas y al mismo tiempo, enfrentar debidamente las  ancestrales demandas del pueblo mapuche, con estricto apego a la normativa internacional de derechos humanos que se encuentra vigente en nuestro país.

Todo ello, sin perjuicio que las actuales autoridades, -tanto políticas como militares y policiales- deberán responder, ante tribunales nacionales y/o órganos del sistema de protección internacional de derechos humanos, por los luctuosos hechos que se han producido en el país a partir de octubre del año pasado, y que han continuado en la Araucanía, de los cuales son – a la luz del ordenamiento jurídico vigente- sus principales responsables.

miércoles, 8 de julio de 2020

Derechos Humanos y empresas: ante la crisis sanitaria debemos actuar con decisión

En los últimos meses se han abordado los diversos efectos de la pandemia en la sociedad, pero poco se hablado sobre cómo hoy las empresas juegan un rol decisivo en promover y hacer valer los derechos humanos de sus colaboradores, colaboradoras, clientes o de las comunidades con que se relacionan Respetar y promover los derechos humanos es fundamental siempre para mejorar la calidad de vida de todos quienes son parte de la “cadena de valor” de una compañía y ante esta contingencia esa perspectiva no se debe desplazar.



La compleja realidad que enfrentamos a causa del Covid-19, puede presentar un sinfín de graves afectaciones a los DDHH de colaboradores y colaboradoras; pasando por el hecho de que trabajen sin elementos de protección laboral específicos para prevenir contagios, hasta no tener acceso oportuno a información sobre los protocolos de la empresa respecto de los procedimientos a cumplir en el marco de la pandemia.

Es por esto que hoy resulta más importante que nunca sacar de la invisibilidad a los llamados Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y Empresas, los que fueron promulgados por dicha entidad el año 2011. Estos principios establecen que todas las compañías tienen la obligación y responsabilidad de respetar los DDHH y hacer frente a las consecuencias negativas sobre los ya mencionados derechos, en las que tengan alguna participación.

Pero ¿cómo llevamos estos principios a la práctica? ¿las empresas están realmente al tanto de su propia situación en materia de Derechos Humanos? La respuesta a estas interrogantes y el cómo resolverlas, se puede concretar a través del uso de herramientas especialmente diseñadas para verificar, hacer seguimiento y corregir los procesos internos de una compañía.

En este caso puntual nos referimos al uso del instrumento conocido como Debida Diligencia en Derechos Humanos, proceso continuo de gestión, que acorde a las circunstancias del momento -sumado a características como el sector donde la empresa opera, o el contexto en que realiza su actividad- permite a esta última hacer frente a su responsabilidad de respetar estos derechos tanto de manera directa o indirecta.

Implementar la Debida Diligencia en Derechos Humanos, metodología en donde Arcadis ha sido pionero en nuestro país, al aplicarla en su propia operación para asegurar su cumplimiento y así fortalecer la cadena de valor de sus clientes, permitiría despojarse de aquellas “piedras en el zapato” con las que conviven a diario muchas empresas porque desconocen su real situación en este ámbito y más aún la de sus subcontratos. De esta manera pueden identificar a tiempo las consecuencias negativas- reales y potenciales- que conlleva no respetar los DDHH; y también diseñar un plan de acción que establezca las medidas necesarias para adoptar, prevenir, mitigar y reparar estas consecuencias.

Lo anterior es de vital importancia sobre todo considerando que la gran mayoría pasa por alto que el desconocer y no gestionar los riesgos en derechos humanos puede afectar seriamente a una institución; provocando conflictos con las comunidades, trabajadores y ONG’S, generando boicot de los consumidores u ocasionando causas judiciales, entre otros escenarios para nada favorables.

En momentos donde nos vemos enfrentados a una crisis sanitaria, marcada por la incertidumbre, es vital contar con medidas que nos aporten certezas y sobre todo en materia de DDHH, ante los nuevos riesgos en la salud y seguridad que impone esta pandemia para los trabajadores y comunidades. Estas certezas pasan por adoptar procesos que sean una ayuda a la hora de sortear posibles vulneraciones económicas, sociales y culturales. De esta forma, las empresas podrán forjar su camino y guiar sus conductas acordes a los principios de Derechos Humanos.

Fuente: El mostrador
Vilma Pérez, Líder Área Medio Ambiente de Arcadis

viernes, 12 de junio de 2020

Una "sentencia histórica" prohíbe a misioneros evangélicos entrar en el territorio de las tribus indígenas de Brasil.

La organización que presentó la demanda señaló que si la pandemia llega a las aldeas, "el escenario podría ser un genocidio".


Indígenas de la tribu Pataxo en una reserva al sur de Brasil, el 3 de mayo de 2012.
Lunae Parracho / Reuters

Un juez ha prohibido a misioneros evangélicos entrar en el territorio de las tribus indígenas que viven en el Valle del Javari (Brasil). "Los indígenas aislados son especialmente vulnerables […] Establecer contacto con ellos es un gran riesgo", señaló el magistrado, haciendo referencia a la pandemia de coronavirus.

El falló, calificado por los activistas de la organización Survival como una "sentencia histórica", respondió a la demanda presentada por la agrupación local Univaja, que representa a las poblaciones indígenas del lugar, donde se concentra la mayor cantidad de tribus aisladas del planeta.


 
Univaja había señalado que "si esta enfermedad [covid-19] llega a nuestras aldeas, el escenario podría ser un genocidio". Después del dictamen, el abogado de la agrupación, Eliesio Marubo, declaró: "Espero que esta decisión recuerde a los cristianos que la mayor instrucción divina es amar y respetar al prójimo".

El fallo menciona a misioneros específicos como Andrew Tonkin, Josiah McIntyre y Wilson de Benjamin, y a la Misión Nuevas Tribus (Ethnos 360), que en el pasado incluso habrían anunciado la compra de un helicóptero para ingresar a la zona y contactar a sus habitantes. Sin embargo, la medida se aplica a todos los misioneros que intenten entrar al Valle de Javarí.

"Cualquier intento de contactar con estos pueblos durante la pandemia de coronavirus sería una sentencia de muerte para muchos de ellos", aseguró Survival, tras precisar que estas tribus no tienen inmunidad para varias afecciones. Además, recordó que en la década de los 70, cuando se contactó a los grupos por primera vez, estos resultaron "devastados" por las enfermedades occidentales.

A pesar de los esfuerzos previos, el coronavirus ya ha llegado a las comunidades indígenas de la Amazonia. El 9 de abril, un adolescente de 15 años de la etnia indígena yanomami se convirtió en la primera víctima mortal infectado con el nuevo coronavirus.

Fuente: Rt

Juan de Dios Parra, Secretario General de la ALDHU, aseguró: "Debemos proteger a los pueblos indígenas de esta pandemia, especialmente en el escenario actual, en donde faltan recursos. La entrada del covid-19 a las diferentes tribus indígenas podría significar la pérdida de muchos de ellos, de su cultura y sabiduría; una pérdida irreparable".

martes, 28 de abril de 2020

Bachelet insta a los gobiernos a no violar los derechos humanos con el pretexto de la pandemia

La Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos pide que las medidas de emergencia "se apliquen con sentido humanitario".


La Alta Comisionada de la Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha hecho un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo para que se abstengan de violar los DD.HH. con el pretexto de implantar medidas de emergencia para frenar la pandemia de covid-19, según lo expresó en un comunicado difundido este lunes.

"Los poderes de emergencia no deben ser armas que los gobiernos puedan usar para aplastar la disidencia, controlar a la población o prolongar su estancia en el poder", sino que "deben usarse para afrontar eficazmente la pandemia; nada más, nada menos", reza el mensaje.

En este sentido, Bachelet pide que estas medidas "se apliquen con sentido humanitario" para evitar un "desastre de derechos humanos" cuyos efectos negativos —afirma— seguirían incluso tras el fin de la pandemia. 

Además, según advierte, la vulneración de derechos como la libertad de expresión "puede causar daños incalculables" en la lucha contra el covid-19 y sus "nocivas repercusiones socioeconómicas".

Mensaje a las fuerzas del orden

La expresidenta chilena detalló que han recibido numerosas denuncias de distintas regiones que indican que la Policía y otros cuerpos de seguridad han ejercido un "uso excesivo de la fuerza, a veces letal, para obligar a la población a cumplir con las normas de confinamiento". Asimismo, recuerda que a menudo estas violaciones de los DD.HH. se cometen contra los sectores más pobres y vulnerables de la población.

"Disparar contra una persona, detenerla o maltratarla porque, motivada por la búsqueda desesperada de alimentos, ha violado un toque de queda, es, sin duda, una respuesta ilícita e inaceptable", insistió Bachelet, recordando que también lo es crear una situación en la que una mujer no pueda dar a luz en un hospital porque le resulte "difícil o peligroso".

Por todo ello, Bachelet pide a la cuerpos de seguridad que solo recurran a la fuerza cuando sea estrictamente necesario. 

Fuente: RT