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martes, 9 de agosto de 2022

Invitación a Charla "Geoparques, una opción para el cambio climático y el desarrollo sostenible".

 El el salón auditorio de la Universidad de O'Higgins (Rancagua) ofrecerá, el próximo viernes 12 de agosto de 2022, la charla "Geoparques, una opción para el cambio climático y el desarrollo sostenible".



Las llaves de Colombia

 Baltasar Garzón 9 de agosto de 2022 10:59h 


En el año 2012 recibí las llaves de la ciudad de Bogotá de manos de su alcalde. Supuso para mí un inmenso honor en un momento especialmente duro de mi vida profesional. En la memoria también están presentes, de forma principal, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos; el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero; y el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, al dar, estos, el visto bueno a mi incorporación como asesor a la Misión de Apoyo al Proceso de Paz.




Bogotá, siguiendo la terminología derivada de la antigua civilización muisca, tiene varias acepciones. Yo me quedo con la que creo más la significa: “La dama de la montaña que resplandece”. No sé si pueden imaginar lo que significa para alguien tan ligado como yo a la pelea por los acuerdos de paz de Colombia contar con el honor excepcional de recibir ese galardón. El regidor que me lo entregó tuvo un complejo mandato, siendo destituido de su cargo tras la desprivatización de la recogida de basuras para luego ser restituido por sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El alcalde se llamaba Gustavo Petro, obtuvo sus mejores éxitos en educación y salud y desde el consistorio saltó al escenario nacional, convirtiéndose en un referente de la izquierda.

Diez años después me encuentro de nuevo en Bogotá, en circunstancias diferentes. Acudo junto a mi compañera de vida, Dolores Delgado, a la toma de posesión de Gustavo Petro, que ha recorrido un camino largo desde su despacho municipal de entonces. Este domingo, el revolucionario que formó parte de la guerrilla Movimiento 19 de abril (M19) asumía la realidad de ser el primer presidente de izquierdas de Colombia. Con él, Francia Márquez, su vicepresidenta, que va a revolucionar el papel de la mujer, de la indígena, de la afroamericana de los y las invisibles en su país.

Esta nación querida tiene ahora un gobierno progresista. Ello supone la continuación de los esfuerzos por la paz que omitió el gobierno anterior de Iván Duque, la implementación de un modelo solidario de desarrollo y un impulso para la reactivación de Latinoamérica, reactivación que podrá potenciarse aún más en la región si en octubre las urnas dan la victoria a Luiz Inácio Lula da Silva para la presidencia de Brasil frente al ultraderechista actual mandatario Jair Bolsonaro. Se auguran tiempos de ejercer políticas por los más vulnerables, de respeto por los pueblos originarios, de dialogo, de paz. De cuidados hacia la madre tierra. Tiempos en que los pueblos originarios, campesinos y afrodescendientes reciban el trato debido a sus derechos ancestrales, tantas veces olvidados.

La esperanza

Del juramento de Petro han sido testigos numerosos jefes de Estado y primeros ministros de otros países, entre ellos el rey de España. Fuera del boato oficial, lo más emotivo es la esperanza de la ciudadanía. Colombia ya dio su opinión con el acuerdo con las FARC en 2016, con las elecciones presidenciales de 2018 en las que el hoy presidente quedó segundo y en el ambiente que traducían las protestas de los años 2019 y 2021, que denotaban hastío de la política conservadora y de la corrupción. 

El proceso de paz en Colombia salió adelante aun cuando a los narcos no les interesaba que así fuera. Los documentos desclasificados del Departamento de Estado de Estados Unidos en 2018 apuntaban a que el senador y presidente de Colombia de 2002 a 2010, Álvaro Uribe, había sido acusado varias veces por diplomáticos estadounidenses a causa de supuestos vínculos con el narcotráfico en los años noventa.

La embajada de EEUU en Bogotá remitió una lista de políticos colombianos "sospechosos de tener vínculos con el narcotráfico". La lista se dividía en dos secciones: "los narco-políticos", que eran "políticos con sólidas historias" de relación con el narcotráfico, y "los posibles narco-políticos", que eran sospechosos de tener lazos con el tráfico de drogas, aunque no estaban comprobados. Así eran las cosas. Y con ello tendrá que lidiar el presidente Petro. 

Izquierda en el Gobierno 

La coalición progresista lo va a tener muy difícil para superar todos los obstáculos que afrontará en ámbitos como el del medio ambiente, en el que se necesitan fórmulas más respetuosas con la naturaleza y más combativas con el extractivismo, la mineria ilegal o el cambio energético, eliminando la dependencia del carbón y del petróleo. Es decir, una política medioambiental ambiciosa para una transición energética que saque a Colombia de la dependencia de los combustibles fósiles.

Los caminos por los que piensa avanzar Petro discurrirán por la senda del acuerdo, por un pacto nacional que incluya a quienes no votaron por él. Reto importante que incluye una suma de voluntades que, hoy por hoy, no existe en Colombia. En su ejecutivo hay conservadores como Álvaro Leyva, quien conoce bien las negociaciones con los guerrilleros, o Cecilia López, que desde la cartera de Agricultura tendrá que desarrollar la imprescindible reforma agraria. En la ONU ha situado a un símbolo: Leonor Zabalza, indígena y diplomática. La mayoría que detenta en el Congreso le permitirá a abordar la inaplazable y necesaria reforma tributaria que se centrará en los mayores contribuyentes y en aquellos que evaden capitales. 

El sociólogo y jurista portugués Boaventura de Sousa Santos destaca en un artículo publicado a finales de junio que Petro y Francia buscan movilizar a la sociedad colombiana como sociedad cuidadora que reconozca y recompense el trabajo de cuidado de las mujeres, establezca una nueva relación entre la sociedad y la naturaleza que priorice la defensa de la vida sobre los intereses económicos, promueva la transición energética y democratice el conocimiento ambiental. Añade que "se trata de pasar de una economía extractivista a una economía productiva que disminuya la desigualdad en la propiedad y el uso de la tierra mediante una reforma agraria que dé acceso al uso del agua y transforme el mundo rural colombiano como pieza clave de la justicia social y ambiental…". En cuanto al conflicto armado, hace hincapié en el respeto a las víctimas y la necesidad "de estimular una política de convivencia pacífica y reconciliación".

La guerra marca

Falta hace, porque 60 años de guerra han marcado a la población. Un cuarto de millón de muertos, decenas de miles de desaparecidos… La Comisión de la Verdad presentó el informe final concluido en junio, después de tres años de trabajo. Su presidente, el jesuita Francisco de Roux, expuso con confianza y optimismo algunas conclusiones que deben servir para un debate en profundidad. Cambiar la idea del enemigo –todo el que no esté conmigo– de las fuerzas de seguridad, transformar la mentalidad del ejército en la protección de las personas y las infraestructuras, separar a la Policía nacional del ministerio de Defensa… Teniendo en cuenta al narcotráfico, que ocupó "un lugar político, económico, militar y territorial", interviniendo en el conflicto en ambos lados. El informe llama a negociar la paz completa con el ELN, ultima guerrilla activa que, a su vez, se dice dispuesta a escuchar y avanzar. El propio Petro se ha mostrado dispuesto a tender puentes.

Mientras este documento veía la luz, el diario El País entrevistaba al ya candidato electo, quien decía:

–"Si yo fallo, vienen las tinieblas que arrasarán con todo; yo no puedo fallar” 

–"¿A qué tinieblas se refiere?", preguntó el periodista

Respondía Petro: 

"Hemos lanzado un desafío formidable. Era poco probable que yo pudiera llegar vivo al final del proceso electoral. Y ahora, si mi gobierno establece las condiciones de la transición, lo que sigue es una nueva era. Y si fracasamos, lo que viene, por ley física, es la reacción. Y una reacción de la que Uribe no es el protagonista. Los ciclos vitales cambian. Hay círculos organizándose alrededor del fascismo. No los vamos a agredir, por ahora, nada de eso, sino que vamos a tener en cuenta que esto está pasando". 

Terrible responsabilidad, no menos aterradora que ese futuro que vislumbra el gobernante colombiano como una realidad inminente. Las fuerzas del mal tienden a aliarse y no es Colombia país ajeno a que se abran los infiernos y a que la violencia, no extinguida, repunte contra cualquier colectivo. A Petro la prudencia le pedirá equilibro para impartir justicia sin que prime la impunidad y sin que la violencia tome la palabra. 

La espada de Bolívar 

El domingo 7 de agosto, bajo un sol de justicia y ante miles de personas en la emblemática Plaza Bolívar, la toma de posesión de Gustavo Petro fue emocionante, vibrante e intensa, con momentos inesperados que marcan el cambio de rumbo en el que se embarca el nuevo mandatario.  

Dio la orden: “Como presidente, le solicito a la Casa Militar, traer la espada de Bolívar”. Se trataba de la orden del mandato popular. El acto se interrumpió por 30 minutos hasta la llegada de la espada en una urna de cristal, custodiada por guardias uniformados con traje de gala, en presencia de la senadora María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro, lider del M19 asesinado en 1990 por un sicario –con posibles implicaciones en el hecho del aparato del Estado y paramilitares– cuando fungía como candidato presidencial por la Alianza Democrática M19, que momentos antes le había impuesto la banda presidencial. Entonces, no solo hubo un estallido de júbilo, sino que también las lágrimas abundaron y el canto de "alerta, alerta, alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina" llenó la plaza y las gargantas de toda Colombia.  


Sin embargo, algunos líderes demuestran una preocupante cortedad de miras y una desconsideración histórica hacia quienes forjaron la independencia de este pueblo. Como le ha ocurrido al presidente saliente, Iván Duque, que, en un último intento agónico de su mandato, se negó a que aquel símbolo de unión latinoamericana se incorporara desde el principio a la ceremonia. U otros, que no honran los símbolos y no prevén los efectos de su omisión. Desde este momento el presidente Petro, de esta forma tan alegórica, mandó un mensaje de firmeza a los mandos militares y después conciliador –pero exigente– de sumisión constitucional, irrestricta.

La enumeración de sus "diez mandamientos" para su gobierno especifican una política progresista que revolucionará su país y será ejemplo para toda una región respecto de la cual llamó a la unidad, a modo de una Unión Europea latinoamericana que aglutine los esfuerzos de tantos hombres y mujeres que, desde Latinoamérica y desde fuera, físicamente, pero dentro del corazón, luchamos por el concepto de Patria Grande.  

El 7 de agosto de 2022 será una fecha inolvidable. Cuando abracé a Maria José Pizarro sentí toda la fuerza de su padre, cuya imagen llevaba impresa en la espalda, y sentí que nos miraba y aprobaba lo que allí estaba sucediendo. Gobierno paritario; defensa de los más vulnerables y de los derechos de los pueblos originarios, campesinos y afrodescendientes; nueva política fiscal, redistribución de las riquezas;  nueva política agraria; nueva política antidrogas, valiente y compleja; nueva política sobre medio ambiente, exigiendo responsabilidades a los países contaminantes; paz, en el más amplio sentido de la expresión; verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición; o diálogo integrador y sin exclusiones fueron algunos de los puntos que resaltaron.  

Fue al llegar a la plaza y oír a un grupo de jóvenes que, apretujados en primera línea, me identificaron cuando caminaba de la mano de Dolores Delgado –"Juez Garzón, gracias por estar aquí, gracias por acompañarnos, ¡sí se puede!"–, cuando sentimos emoción y una sinergia especial. Fuimos conscientes de que algo estaba cambiado definitivamente en Colombia. Y nosotros, cada uno en nuestra esfera, estábamos allí, renunciando con ello a la indiferencia y asumiendo un compromiso de contribuir a que, al menos por esta vez, triunfen los que siempre pierden. Y que la frase indeleble en estas tierras americanas de "el pueblo unido jamás será vencido" sea una realidad para siempre

En medio de todo este conjunto de emociones, estrechando manos, repartiendo abrazos, besos y escuchando aplausos, no podía por menos que recordar mientras se desarrollaba el acto, solemne y jubiloso, algunas frases de la canción Empezar una vez más, dedicada a quienes trabajan a diario para la reparación integral de las víctimas del conflicto armado:

"…Vamos a cambiar la realidad

Que esto no vuelva a pasar

Construyendo un nuevo mundo

Empezar una vez más.

Quitar la venda del dolor

Sin olvidar lo que pasó

Coraje para transformar

Respirar

Volver a empezar.

Construir algo distinto

Depende de nosotros mismos

Mirarme en el espejo y reconocer

Que de mis cenizas puedo renacer.”

En el mismo lugar en el que me entregó las llaves de la Ciudad de Bogotá en 2012, Gustavo Petro recibió este 7 de agosto de 2022 las llaves de Colombia. Se las entregó el pueblo que quiere iniciar algo nuevo y edificar un país mejor, diferente y en el que la vida en paz sea posible. Que así sea.

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Fuente: Infolibre.es




sábado, 30 de julio de 2022

Dr. Rodrigo Borja Cevallos, premio Monseñor Leonidas Proaño

Dr. Rodrigo Borja Cevallos, premio Monseñor Leonidas Proaño, el académico jurista ecuatoriano,  fue un político ecuatoriano que fue presidente de la República entre 1988 y 1992. Licenciado en ciencias políticas por la Universidad Central de Quito y doctor en jurisprudencia, desde 1963 hasta 1983 fue profesor de la Facultad de Derecho Político en esta universidad. En 1966 formó parte de la comisión especial de juristas nombrada por el Presidente de la República para elaborar un proyecto de Constitución Política de Ecuador. Fue elegido diputado en 1962, 1970 y 1979.

Militante de centro izquierda desde su juventud universitaria, en 1970 fundó Izquierda Democrática (ID). Fue candidato a la presidencia de la República por ID en las elecciones de 1979 y 1984. 

En 1988 se presentó nuevamente como candidato a la presidencia de Ecuador con su partido, Izquierda Democrática. Superó la primera vuelta y obtuvo la victoria en las elecciones del 8 de mayo que finalizó en 1992.


Es autor de Tratado de Derecho Político y Constitucional y de varios ensayos sobre jurisprudencia.

Tras su retiro de la política pudo volcarse en la actividad académica, dictando conferencias fuera del país, tanto en Europa como en América, y a escribir. En 2013 publica su Enciclopedia de Política, obra monumental, producto de muchos años de investigación, que ha tenido varis ediciones

Es autor de los siguientes ensayos y obras de referencia:


Tratado de Derecho Político y Constitucional;

Socialismo Democrático;

La Ética del Poder;

El Asilo Diplomático en América;

La Democracia en América Latina;

Derechos Humanos: una nueva perspectiva;

Democracia y populismo

La lucha de América Latina por la democracia;

Enciclopedia de la Política

Recovecos de la Historia

Sociedad, Cultura y Derecho

Su libro más importante sigue siendo la Enciclopedia de la Política, editada varias veces por el Fondo de Cultura Económica de México entre 1997 y 2012, que en su cuarta edición tendrá más de 7500 páginas. Dicha Enciclopedia fue fruto de las investigaciones.


Iván Velásquez, un tsunami en Defensa

23 Julio 2022, 12:07 PM

Creado Por Juan Restrepo

"Iván Velásquez fue el primero en demostrar al gobierno de César Gaviria el lujo, comodidades e impunidad en los que vivía el capo en su exclusiva cárcel de La Catedral".


Un corresponsal de prensa internacional recién llegado a Colombia en 2004, no salía de su asombro cuando presenció por televisión el discurso de Salvatore Mancuso en el Congreso. El periodista conocía bien la trayectoria del jefe paramilitar, quien no tuvo ningún empacho en decir allí, en una tribuna que en teoría representa a todo un país, que más del treinta por ciento de los miembros de aquella cámara le pertenecían. “No puedo creer que en este país ocurran estas cosas”, me comentó entonces ese colega. “Ocurren, y a los colombianos les parece lo más normal del mundo”, le dije.

No es de extrañar, pues, que al ser nombrado ministro de Defensa Iván Velásquez, un sector del país esté horrorizado porque el exmagistrado que destapó y persiguió la parapolítica haya sido encargado por Gustavo Petro para la responsabilidad más difícil de su gabinete. Una destacada portavoz de ese sector se apresuró a recordar “que Velásquez fue expulsado de Guatemala”. No fue exactamente así. Iván Velázquez fue declarado non grato por Jimmy Morales, un cómico que llegó a la presidencia de ese país centroamericano y cuyo hijo resultó envuelto en un asunto de corrupción, destapado por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), que operaba bajo la dirección de Velásquez.

Morales, el presidente que “expulsó” a Iván Velázquez, destruyó en los cuatro años de su Gobierno, los avances que se habían hecho en Guatemala en la lucha contra la corrupción, y abrió la puerta a la impunidad para algunos militares que habían sido señalados por crímenes de lesa humanidad. En otras palabras, Jimmy Morales destruyó la labor de la CICIG, una entidad de Naciones Unidas solicitada por aquel país y aprobada por el Congreso de esa nación, ante la impotencia del Estado para luchar contra la corrupción y las bandas ilegales de seguridad que sembraron el terror  en el territorio guatemalteco.

La CICIG, bajo la dirección de Iván Velásquez en su última etapa, operó en Guatemala durante diez años y es un referente en América Latina en la lucha contra la corrupción y la impunidad. En su informe final destapó la actuación de las “redes político-económicas” que incluían a “funcionarios, políticos, empresarios y grupos criminales”. ¿Les suena? 

En esa labor, Velásquez contaba no solo con el apoyo del Secretario General de la ONU, Antonio Guterrez, sino con las más altas instancias en Washington, altos mandos del Departamento de Estado, congresistas republicanos y hasta el general John Kelly, entonces secretario de Seguridad Nacional y, como ex jefe del Comando Sur, buen conocedor de Centro América.

En el desafío que aquello suponía al poder de Jimmy Morales fueron clave las masivas protestas ciudadanas que en 2015 mostraron el apoyo popular a las investigaciones de la CICIG, cuyo índice de aceptación era del 75 por ciento. Pero Morales adelantó el final de la gestión de esa entidad y prohibió el ingreso del comisionado Velásquez al país para la presentación del informe definitivo de la Comisión. Una vez finalizada la tarea de la CICIG, diligentes funcionarios se apresuraron a desaparecer documentos y la antigua sede del organismo se destinó a un centro comercial.

Un buen observador de la realidad guatemalteca me decía esta semana: “Si Iván Velásquez pudiese presentarse a las elecciones presidenciales de Guatemala resultaría elegido”. Por el momento, este antiguo abogado penalista antioqueño, a quien Álvaro Uribe sacó en Colombia del anonimato llamándolo de todo menos bonito, tiene la más peliaguda misión que se pueda encargar a un político en este país.

Un libro escrito por Martha Soto, Velásquez, el retador del poder, documenta, además, los comienzos de su carrera como funcionario público, en cuyo papel tuvo que enfrentarse a Pablo Escobar. Fue el primero en demostrar al gobierno de César Gaviria el lujo, comodidades e impunidad en los que vivía el capo en su exclusiva cárcel de La Catedral. Y Gaviria…, pues eso, ya se sabe.

En Colombia Velásquez fue blanco de cinco complots, seguimientos y espionajes a él y a su familia. La Corte Suprema recibió completa documentación sobre uno de estos complots orquestados para atentar contra su vida por varios congresistas, por lo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos instruyó al Estado colombiano para que adoptara medidas que garantizaran la integridad física de Iván Velásquez.

Entre tanto, hay quien manifiesta sentirse en peligro por su nombramiento como ministro de Defensa. Qué curioso.

Fuente: Kienyke.com

viernes, 29 de julio de 2022

Columna de Daniel Matamala: Mapuches millonarios

Uno de los episodios más recordados del programa de sátira televisiva Plan Z es “Mapuches millonarios”.


Su genio consiste en una simple inversión de la jerarquía social: un mundo en que los mapuches se mueven en limusinas, y tratan desdeñosamente a los empleados -rubios y de piel clara- de sus mansiones. Todo, tomando prestada la música de “Dallas”, la serie ochentera sobre una familia de magnates petroleros, sólo que intervenida con el sonido de trutrucas.

El chiste se cuenta solo, no hay nada que explicar. Cualquiera que viva en Chile sabe que, después de dos siglos de despojo y discriminación hacia los pueblos originarios, lo allí mostrado es absurdo, ridículo, impensable.

Recordé esos sketch esta semana, cuando líderes de opinión comenzaron a hablar, muy seriamente, de un mundo que recuerda al de Plan Z. Para el senador Manuel José Ossandón, los convencionales “transformaron a los pueblos originarios en ciudadanos de primera clase, y los chilenos que no son de pueblos originarios, son de segunda clase”.

René Tapia, abogado de Libertad y Desarrollo, argumenta que en el proyecto de nueva Constitución los pueblos indígenas adquieren una “categoría superior y privilegiada”.

Pablo Ortúzar, un antropólogo habitualmente lúcido, dice que “el chileno será un ciudadano de segunda categoría en su propio país”. Titula su columna “La Constitución del privilegio”, en contraste con la actual, que consagra “la igualdad básica ante la ley”.

Por cierto, es debatible si el proyecto de nueva Constitución acierta o no al establecer la plurinacionalidad, los sistemas de justicia o los escaños reservados. Todo eso es discutible. Pero es absurdo pensar que hoy en Chile existe igualdad solo porque la Constitución así lo dice, y que esa idílica equidad se rompería, y los pueblos originarios pasarían a ser “privilegiados”, si se aprueban algunas medidas para reparar la discriminación que han sufrido por siglos.

Es la diferencia entre la igualdad formal y la igualdad sustantiva. Hoy, claro, la Constitución asegura que “en Chile no hay persona ni grupos privilegiados”. Pero todos sabemos que sí hay desigualdad y privilegios, en todos los ámbitos de la vida.

Un solo dato al respecto: en Chile hay 95 González por cada Larraín, pero ambos apellidos han tenido casi la misma cantidad de miembros en la historia del Congreso (110 contra 107). La misma gigantesca sobrerrepresentación tienen otros apellidos ilustres, como Errázuriz. Esos han sido los verdaderos “escaños reservados” del Chile republicano.

Según el rector Carlos Peña, la igualdad sustantiva es un principio que “atraviesa toda la carta” constitucional, intentando remediar la histórica discriminación contra grupos como las mujeres, los pueblos indígenas o las minorías sexuales.

Entonces, ¿qué tan “iguales” son los pueblos originarios, no en el papel, sino en la realidad?

Partamos por un estudio del PNUD, que mide los apellidos más comunes en las carreras de mayor prestigio social: lideran los Matte, Délano y Zegers. En el otro extremo de la pirámide social, los 50 apellidos más comunes en Chile sin profesionales en esas carreras son, todos, sin excepción alguna, de pueblos originarios: Melinao, Curihuinca, Huenupi, Hualquimil, Yevilao… Por cierto, la ley no les prohíbe ejercer como médicos o ingenieros, pero en la vida real su acceso a esos puestos ha estado restringido.

Según Casen, el déficit de acceso a servicios sanitarios básicos es casi el doble entre indígenas (13,2%) que entre no indígenas (7,2%). Las familias con viviendas de calidad “aceptable” son menos entre los pueblos originarios (76,6% contra 87,6%). El ingreso del trabajo promedio del hogar, mucho menor ($582.081 a $763.052). El acceso a isapres, apenas la mitad (8,0% a 16,3%), etcétera.

La Araucanía es la región más pobre por ingresos del país (17,4%, contra 10,8% de promedio nacional), y las diez comunas con mayor tasa de pobreza tienen alta población mapuche o aymara: Alto Biobío (28,93% de pobres), General Lagos, Curarrehue, Galvarino, Ercilla, Chol Chol, Carahue, Camarones, Camiña y Lonquimay.

En Santiago, Cerro Navia y La Pintana son las comunas con mayor porcentaje de población mapuche y están, también, entre las más pobres y con menor esperanza de vida de la capital (en mujeres, 73 años en Cerro Navia, y 71 en La Pintana). Una mujer de Las Condes o Providencia tiene una expectativa de vida de 84 años, la misma de Noruega. Su compatriota de Tirúa, apenas 68 años, como en Namibia. Si es de Lumaco, 67, igual que en Pakistán.

Con todos estos datos a la mano, ¿puede alguien sostener que, de aprobarse el proyecto de Constitución, los pueblos originarios pasarían a ser de “primera clase”? Quienes lo afirman, ¿estarían dispuestos a intercambiar su posición social con la de los supuestos “privilegiados”? ¿Aceptarían que sus hijos tuvieran el mismo acceso a salud y vivienda, las mismas expectativas educativas y laborales, el mismo futuro económico, que un “privilegiado” niño mapuche de Ercilla, Lumaco o La Pintana? ¿Que su esperanza de vida ya no fuera noruega, sino pakistaní?

El senador Manuel José Ossandón Irarrázabal, hermano de la diputada Ximena Ossandón Irarrázabal, padre del exconvencional Manuel José Ossandón Lira, tío de la concejala Bernardita Paul Ossandón, y hermano del exvicepresidente de RN Roberto Ossandón Lira, ¿puede sostener que su familia pasaría a ser “de segunda clase” ante una familia de Galvarino, Alto Biobío o Cerro Navia?

El truco es conocido. En todo el mundo, políticos populistas esconden sus propios privilegios azuzando a la población contra la amenaza del “otro”, el más pobre y discriminado: el inmigrante, el miembro de una minoría sexual, el indígena.

Quienes hablan tan livianamente de privilegios, podrían revisar esos viejos capítulos de “Mapuches millonarios”, y reflexionar por qué, en un país supuestamente “igual”, ese sketch sigue causando una mezcla de risa, culpa y profunda incomodidad ante la sociedad que hemos construido.

Fuente: La tercera

Comisión de la Verdad presentará esta semana su informe en Estados Unidos y ante la Organización de Naciones Unidas

El padre Francisco de Roux se reunirá con el secretario General de la ONU Antonio Guterrez en Nueva York.

El presidente de la Comisión de la Verdad de Colombia, Francisco de Roux, habla durante una entrevista con Reuters en Bogotá, Colombia, 28 de junio, 2022. REUTERS/Luisa González


A partir de este martes 12 de julio, y hasta el 15 del mismo mes, la Comisión de la Verdad en cabeza de su director, el padre Francisco de Roux, estará de gira en Estados Unidos presentando el informe final de esa entidad que se creó tras la firma del acuerdo de paz entre el Estado colombiano y la extinta guerrilla de las Farc.

En la emisora La W Radio informaron que el miércoles 13 de julio se dará el encuentro en Nueva York entre el religioso y el secretario General de la ONU, Antonio Guterres, quien recibirá al siguiente día el documento con el que se buscó esclarecer los hechos y el contexto de las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario en el contexto del conflicto armado en el país.

En el medio radial explicaron que la entrega se llevará el jueves 14 de julio para que coincida con la presentación del informe trimestral de Naciones Unidas.

Entre tanto en la revista Cambio Colombia, indicaron que este será un viaje crucial para el padre De Roux ya que además viajará a Washington para dejarlo a disposición también del Departamento de Estado del país norteamericano.

El religioso, delegado para liderar la entidad, estará acompañado de por las comisionadas Alejandra Miller y Patricia Tobón en esta gira por Estados Unidos que forma parte de la estrategia por posicionar en la comunidad el informe con el que se busca aportar una visión heterogénea del conflicto en el país.

“Es un punto de partida para un gran y sostenido diálogo de país sobre las causas y persistencias del conflicto y la necesidad de no continuarlo y no repetirlo. El periodo de análisis para construirlo fue a partir de 1958 hasta 2016, sin dejar de lado los fenómenos de persistencia del conflicto en la actualidad”, afirmaron en la Comisión de la Verdad cuando lo presentaron oficialmente en Colombia.

Incluso en aquel momento la delegación de la Unión Europea en Colombia y los países miembros destacaron que era un gran aporte de la entidad estatal. Además, extendieron la invitación al país para recibirlo como una oportunidad de diálogo sobre lo que se debe hacer para continuar avanzando hacia un futuro mejor.

Precisamente, Eamon Gilmore, el enviado Especial de la para la Paz en y Representante Especial de la Unión Europea para los Derechos Humanos, recibió el lunes el informe de manos de Leyner Palacios.

“Un modelo para la resolución de otros conflictos”, expresaron en la cuenta de Twitter de la Unión Europea luego de que el funcionario recibiera el documento.

Y el pasado viernes la Comisión de la Verdad de Colombia presentó el informe en Madrid (España) en un evento en la Casa de América. Allí dos comisionados presentaron las conclusiones del texto que recopila información de 112 bases de datos y testimonios de colombianos residentes en diferentes países del mundo.

El informe logró establecer que durante 60 años de confrontación armada en Colombia se perpetraron 50.770 secuestros, 121.768 desapariciones, 450.664 asesinatos y 7,7 millones de personas fueran víctimas de desplazamiento forzado.

Respecto a la responsabilidad de los homicidios, los grupos paramilitares fueron los mayores responsables -205.028 víctimas, el 45 por ciento-; seguidos de los grupos guerrilleros -122.813 víctimas, el 27 por ciento-, siendo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) los que más asesinatos acumularon; y por último los agentes estatales -56.094 víctimas, el 12 por ciento-, de acuerdo al informe.

Fuente: Infobae.com

viernes, 22 de julio de 2022

Seminario Gobernanza migratoria (Chile) 26 julio 4 pm


Desde las Mesas Temáticas del Senado, Foro Migratorio y Coordinadora de Migrantes, queremos invitar a participar en el  Seminario  "Gobernanza Migratoria. Interacción entre la Ley de Migraciones, Política Migratoria, Acuerdos Internacionales y Nueva Constitución".  

Buscamos el diálogo para lograr desarrollar la Nueva Gobernanza Migratoria, interactuando entre la Nueva Ley de Migración y Extranjería, la Política migratoria que es fundamental implementar, todo esto en el marco de los acuerdos internacionales de los que Chile es parte y como marco de fondo la Nueva Constitución. Este dialogo lo estamos organizando como Foro Migratorio (Senado) y con el apoyo de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes.  

Tema: SEMINARIO GOBERNANAZA MIGRATORIA

Hora: 26 jul 2022 04:00 p. m. Santiago


Unirse a la reunión Zoom

https://senado-cl.zoom.us/j/86144777152


ID de reunión: 861 4477 7152

Código de acceso: 930413


Recibe un cordial saludo, Ronald Wilson, Secretario Técnico Mesas Temáticas Senado.