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martes, 7 de diciembre de 2021

Agroturismo: un destino rural

 Artículo Opinión: Humberto López Tirone

“La guerra contra la pandemia logró jerarquizar el campo y visibilizar el trabajo digno y ejemplarizante de los territorios rurales, que hoy se fortalecen y protegen con la Ley de Agroturismo […]”



En las próximas horas, se cumplirá un sueño de más de una década; los Gobiernos anteriores no entendieron la importancia de dotar a los agricultores, campesinos e indígenas de una herramienta para la prosperidad y el empoderamiento rural.

Iberoamérica, y en especial el Parlacen, espera esta Ley de Agroturismo que sirva de ejemplo en todos los territorios rurales.

La Ley de Agroturismo permitirá el crecimiento y la diversificación de una de las ofertas turísticas más auténticas y humanas, comprometida con el rescate y la puesta en valor de los patrimonios del entorno, la sostenibilidad social y ambiental, la regeneración de la naturaleza, la gastronomía autóctona y saludable, el folclor, las artesanías, los saberes tradicionales, la agricultura orgánica y la agroindustria rural, entre otros.

El Agroturismo es el mejor aliado para eliminar la sexta frontera, para la ejecución del plan colmena, el fortalecimiento de la agricultura familiar, para la soberanía alimentaria y la reactivación económica nacional. También, el Agroturismo refleja en sus compromisos varios de los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, metas que podemos alcanzar a corto y mediano plazo, solo por mencionar algunos: Hambre Cero, Empleo digno, Comunidades sostenibles, Reducción de las desigualdades, Acción por el clima.

Estas pequeñas y medianas inversiones en todo el territorio nacional son una herramienta integral para incrementar el valor ecológico, social, cultural y económico de las comunidades rurales, permitiendo la creatividad en la diversidad, promoviendo la protección de los patrimonios, evitando la migración del campo a la ciudad, ofreciendo experimentar un turismo de bienestar, conocimiento y emociones, basado en los principios de la sostenibilidad; con la participación activa y directa de otros emprendedores y empresas locales vinculadas, lo que genera impacto local y redunda en beneficio del bienestar y calidad de vida de las familias.

Estos a su vez generan empleo y visibiliza el papel fundamental de las mujeres, y la población juvenil, todo ello en cumplimiento de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, en el cierre del año del Turismo y Desarrollo Rural, el nuevo Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible declarado por la ONU, y en el marco de la celebración del Día Mundial del Turismo. Declarado por la OMT como “Turismo para un crecimiento inclusivo”.

El Agroturismo es una herramienta fundamentalmente de desarrollo agropecuario, de riqueza ambiental y cultural, a través de todas las instituciones que fortalecen el sector y que definitivamente tienen pinceladas de Turismo Rural, que lo convierten en un producto único, pero olvidado, que, gracias a esta ley, se le da el rango y jerarquía que ha reclamado durante décadas.

El Agroturismo fue una herramienta de desarrollo en los campos franceses y españoles después de la Segunda Guerra Mundial. La guerra contra la pandemia logró jerarquizar el campo y visibilizar el trabajo digno y ejemplarizante de los territorios rurales, que hoy se fortalecen y protegen con la Ley de Agroturismo, gracias a los diputados bajo el liderazgo de la diputada Corina Cano, a los Asociados de la Cooperativa de Agroturismo, Coosmatur, R. L., funcionarios de Agroturismo del MIDA, y otros muchos productores y emprendedores de Agroturismo y al presidente de la República, que creyó en la necesidad de la Ley 369, que regula el Agroturismo en la República de Panamá.

Humberto López Tirone

Vicepresidente ALDHU por América Latina

Vicepresidente ALDHU por América Central

lunes, 6 de diciembre de 2021

Ómicron y la falta de solidaridad.

Art Opinión: Luis Gallegos Chiriboga

 La etapa que estamos viviendo la recordaremos todos y seguramente será recogida en la historia como una crisis sin precedentes en donde el mundo demostró que carece de una voluntad política para enfrentar juntos a las graves adversidades que derivan de la pandemia. La falta de solidaridad con los más vulnerables ha sido el comportamiento que más nos ha llamado la atención.



La sociedad mundial entera ha sido el conejillo de indias de políticas, recomendaciones y decisiones, desde las más simples como el uso de la mascarilla y el lavado de manos, hasta de los experimentos más avanzados de la ciencia, todo orientado a tratar desesperadamente de salvar la humanidad. Sin duda, es admirable lo que se ha logrado hasta el momento, ya que las “vacunas” nos han salvado de los efectos mortales de un virus. ¿Serán necesarias más vacunas y medicinas? Sólo el tiempo lo dirá.

Este virus nos ha demostrado descarnadamente las complejidades de la inequidad en los entornos nacional e internacional. La incapacidad de los organismos multilaterales de acordar soluciones con visión mundial es patético. Estos mecanismos han fallado por las pugnas geopolíticas entre las potencias, por la incapacidad de ponernos de acuerdo y la falta de solidaridad internacional frente a una peligrosa realidad, que mira a los aún no vacunados a los ojos con la guadaña de nuestra muerte y la de nuestros seres queridos. No hemos cumplido con los más pobres del mundo al acaparar las vacunas en los países ricos e impedir la inmunización en los más pobres.

Justamente cuando el mundo se aprestaba a celebrar las fiestas de diciembre y año nuevo, aparece una mutación del virus del covid-19, que la denominan Ómicron, la décimo quinta letra del abecedario griego, para facilitar que el público la identificara. A este paso, digo yo, a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se le están acabando las letras del abecedario para denominar a las mutaciones.

Ómicron fue anunciada por Sudáfrica y el mundo entero limitó los vuelos desde ese país y sus vecinos inmediatos en un intento desesperado de reducir la expansión de la nueva variante, cuya existencia anterior en otras latitudes ya está comprobada. Volvimos a las limitaciones, rompiendo la recuperación económica prevista y causando la caída estrepitosa de las bolsas de valores, hipersensibles a los cambios que pueden significar el desplome de las economías. Frente a la perdida de trabajo vemos el crecimiento exponencial de la pobreza, el hambre y la inseguridad.

La FAO sostiene que en América Latina en el 2020, 267 millones de nuestros compatriotas enfrentaron inseguridad alimentaria, y 60 millones pueden morir del hambre. Retrocediendo 20 años. ¡Vaya récord! Para salir de esto, ¡todos necesitamos de más solidaridad!

jueves, 2 de diciembre de 2021

Defenderse en libertad. Art. Opinión Enrique Ayala Mora

 Las recientes masacres carcelarias han visibilizado varias de las lacras más vergonzosas del país. Prisiones dominadas por mafias internacionales del narcotráfico donde no puede ni entrar la fuerza pública; guerras entre maleantes que cobran numerosas vidas de inocentes; edificios enormes de cárceles “modernas”, construidos con sobreprecios, que dificultan el control por el excesivo número de detenidos; escenas de familiares que buscan a sus allegados reclusos sin saber si viven o mueren; una sociedad indolente que ve todo esto en los medios de comunicación y solo lo asimila como una noticia más…





La situación es compleja y no hay soluciones fáciles. Se vino gestando por décadas y cuando estalla no se puede conjurar solo con tomas militares de las prisiones o promesas de mano dura. Se debe enfrentar la realidad con medidas inmediatas y también de mediano y largo plazo. Si no, avanzará el “narcoestado”.

Una de las causas, a lo mejor no determinante, pero si coadyuvante, es la sobrepoblación carcelaria. Sedice que hay tres veces más reclusos que los que permite la capacidad de los edificios. En celdas destinadas para cuatro personas se hacinan ocho o diez, con las complicaciones de salubridad, convivencia y seguridad consiguientes. Si los pabellones tienen demasiada gente, la conflictividad es previsible.

La sobrepoblación carcelaria se agudizó en nuestro país cuando fue emitido el Código Orgánico Integral Penal, COIP, que incrementó las penas y las posibilidades de prisión preventiva. Se profundizaron las condiciones para que se abusara de ese recurso y una de las consecuencias es el crecimiento exponencial del número de presos.

Una parte de la solución es bajar la cantidad de reclusos, cumpliendo con una garantía elemental: que los acusados, mientras no han sido sentenciados, salvo casos excepcionales puedan defenderse en libertad y no desde las cárceles.

Si no son un peligro para la sociedad, no deberían guardar prisión. Se pueden citar muchos casos, pero quizá uno de los más visibles es el de Pablo Celi, excontralor, que guarda prisión preventiva mientras, curiosamente, quienes cometieron en forma directa el delito del que se le acusa, están libres y alguno hasta sin acusación.

Otra medida necesaria y un elemental acto de justicia, es acelerar la liberación de personas que ya deberían salir porque cumplieron su sentencia o porque calificaron para una reducción. Es terrible mantener preso a un joven que cometió su primera falta, que no es un peligro social y corre el riesgo de salir muerto en medio del fuego cruzado de los malandros.

Descongestionar las cárceles es una medida de sanidad social, de respeto a los derechos humanos de los reclusos y un coadyuvante a la solución del problema carcelario que ha hecho al Ecuador tristemente célebre a nivel mundial.

Fuente : El comercio

Xiomara Castro, nueva presidenta de Honduras

Desde a ALDHU, saludamos la elección de Xiomara Castro como presidenta de, Honduras que viene a restablecer el orden democrático herido desde el golpe de Estado que derrocó a, Manuel Zelaya. El pueblo hondureño reencuentra su camino.




En las elecciones de hoy domingo 28 de noviembre, la oposición política representada por Xiomara Castro, esposa del Expresidente José Manuel Zelaya Rosales, quien fue víctima de un golpe de Estado encabezado por Micheletti, de extrema derecha, se ha alzado con la victoria en esta noche como la próxima y primera presidenta mujer de Honduras.

Con la asistencia de cerca del 65% de registro electoral, habiéndose contabilizado por el Consejo Nacional Electoral de Honduras el 50% de las actas a nivel nacional transmitida por TER; Xiomara Castro, representando a la izquierda hondureña, ha obtenido la victoria por más del 50% de los votos, frente a Nasry Asfura con solo el 35% que representaba a la Derecha  y al oficialismo de Honduras.

A pesar de los esfuerzos del partido gobernante de presentar a Xiomara como una comunista fervorosa, Castro consiguió el apoyo de un importante sector empresarial hondureño al integrar a su equipo económico a tecnócratas respetados y al mismo tiempo apelar a los partidarios más de izquierda de Zelaya en una gran alianza contra la corrupción en ese hermano país centroamericano, con la cual mantenemos una amplia relación comercial.

Este cambio representa un cambio sustancial en ese país y la región desde donde salen caravanas a cada rato rumbo a EE.UU., en razón de las condiciones de vida en las que escasea la oportunidad para la realización material de los sueños de promoción social y económica de millones de hondureños.

Felicitamos, desde este medio, al pueblo hondureño y a la nueva presidenta de Honduras, hecho que pone fin a un gobierno cuestionado por el Fraude electoral, el narcotráfico y la corrupción galopante.

Siendo las 11 de la noche en Panamá, la tendencia era irreversible y daba una clara victoria a Xiomara Castro. El pueblo salió a esta hora a celebrar la victoria en las calles, en San Pedro Sula y otras ciudades como Tegucigalpa.

Fuente: El periódico de panamá

martes, 23 de noviembre de 2021

Corte aumenta penas de oficiales (r) por homicidio de Víctor Jara: de 18 años y un día a 25 años y dos días de cárcel

Ministros recalificaron delito de secuestro simple a calificado. Se consideró que el encierro y la detención causó "un grave daño" para la víctima y que fue detenida por autoridades administrativas de la época sin orden judicial.



"Víctor Jara estaba visiblemente deteriorado física y anímicamente, con su rostro hinchado con innumerables hematomas, manos ensangrentadas y deformadas, cuyos dedos evidentemente fueron quebrados o fracturados, puesto que se doblaban con facilidad". Este es el relato que contiene la sentencia que dictó la Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago en la cual revocó parte del fallo del ministro Miguel Vázquez y resolvió aumentar las penas de ocho oficiales del Ejército en retiro: de 18 años y un día de cárcel a 25 años y dos días por el homicidio y secuestro del cantautor y del ex director de Gendarmería, Littré Quiroga, por hechos ocurridos en septiembre de 1973. El tribunal de alzada se pronunció por los recursos de apelación y casación que se presentaron en la causa, luego del dictamen de primera instancia.

La decisión fue adoptada por el presidente de la Octava Sala, Alejandro Rivera, la magistrada Gloria Solís y la suplente, Ana María Osorio, quienes recalificaron solo el delito de secuestro simple a calificado con grave daño. En primera instancia el magistrado había condenado a los autores a 3 años por secuestro simple, y el tribunal de alzada capitalino lo aumentó a 10 años y un día.

Las penas como autores de homicidio de Hugo Sánchez Marmonti, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana, Hernán Chacón Soto y Patricio Vásquez Donoso, se mantuvieron en 15 años y un día. 

En primera instancia se condenó también como encubridor al exoficial Rolando Melo Silva a cinco años y un día de presidio por ambos delitos. La Corte le elevó la pena por el secuestro de 60 días a 3 años y un día. En total deberá cumplir preso 8 años y dos días. 

Además, se mantuvieron las indemnizaciones por daño moral, por lo que el Estado de Chile deberá pagar más de $1.370 millones a los familiares de las víctimas. Los montos van desde $80 a $150 millones para cada familiar. 

Hechos acreditados 

Según los antecedentes reunidos en el expediente, el 11 de septiembre de 1973 el hasta entonces director general del Servicio de Prisiones, Littré Quiroga, estaba haciendo uso de licencia médica en su domicilio y supo que su nombre estaba incluido en una lista. Este decidió trasladarse a su despacho de la Dirección General de Prisiones, ubicado en calle Rosas esquina de Teatinos en el centro de Santiago, donde realizó gestiones para presentarse ante la autoridad que lo requería. Luego, una patrulla de Carabineros, perteneciente a la Tercera Comisaría de Santiago, lo conminó a salir de su oficina y entregarse, y fue conducido al Regimiento Blindados N° 2, donde lo sometieron a "apremios físicos2 y llevado en calidad de detenido al Estadio Chile —actual Víctor Jara— sin formulársele cargo alguno.

En paralelo, el mismo 11 de septiembre, la entonces Universidad Técnica del Estado fue "sitiada por efectivos del Regimiento ‘Arica’ del Ejército, provenientes de la ciudad de La Serena, a cargo del entonces capitán Marcelo Moren Brito, quienes el 12 de septiembre de 1973 procedieron previamente a efectuar disparos (...) y luego ocuparon sus dependencias y detuvieron a un gran número de docentes, alumnos y personal administrativo”. Entre ellos, se encontraba Víctor Jara. 

Los prisioneros fueron apartados por tener "cierta connotación pública". Así Jara y Quiroga "sufrieron en todo su cautiverio constantes y violentos episodios de agresión física y verbal por parte de los oficiales de Ejército allí presentes". 

Cuatro días después de su detención, el 15 de septiembre, los presos del Estadio Chile serían trasladados. Jara y Quiroga fueron llevados a los camarines: Luego se les dio muerte a ambos, hecho que se produjo a consecuencia de, al menos, 44 y 23 impactos de bala, respectivamente, en todos los casos de calibre 9,23 milímetros, según se precisa en los correspondientes informes de autopsia y pericias balísticas, lo que corresponde al armamento de cargo que era utilizado por los oficiales del Ejército que se encontraban en dicho recinto. 

Sus cuerpos fueron hallados al día siguiente en la vía pública, en las inmediaciones del Cementerio Metropolitano, por pobladores de la zona, con impactos de bala.


Argumentos de la Corte para recalificar delito 

La Corte estimó para recalificar el delito de secuestro simple a calificado que el cantautor fue interrogado ilegalmente entre el 13 y 15 de diciembre de 1973, y que fue sometido "a varias torturas que podían durar toda la noche". Incluso se detalla en el fallo “que tenía su mano izquierda lesionada así como su ojo izquierdo, producto de golpes recibidos al regreso de esas declaraciones, vejaciones que llegaron a límites inconcebibles como aconsejarle que ‘cantara’ alguna canción a un teniente de rasgos germánicos”. Se trataba del militar apodado como el "Príncipe", el coronel (r) Edwin Dimter

Sus captores le ordenaron a Jara "apoyar las manos en un muro, las que golpeaban con las culatas de sus fusiles, siendo arrastrado por los mismos soldados hacia otro sector del Estadio Chile, estado que no impedía a que día a día se repitieran los malos tratos", dice el fallo. 

"Estos sentenciadores, tienen presente que la calificación jurídica efectuada por el juez de la instancia respecto de los hechos descritos en el motivo anterior, en lo que toca al ilícito de secuestro simple, no se ajustan a la dinámica fáctica descrita por el mismo motivo sexto de su sentencia y que esos mismos hechos encuentran una mejor tipificación en el delito de secuestro calificado", sostienen en la sentencia. 

Ello, porque el encierro o la detención causó "un daño grave en la persona o intereses del secuestrado (…) Fueron detenidos a instancias de autoridades administrativas de la época, sin orden judicial de ninguna naturaleza y bajo ningún procedimiento, siendo que sus encierros en el Estadio Chile, que era un lugar que se ocupaba para espectáculos deportivos y culturales, fue decidida por las autoridades y oficialidad que estaba a cargo del mismo sin tener facultad legal alguna para ello, no dejando debida constancia de la identidad de los detenidos, fecha y circunstancias de sus detenciones, motivos y cargos que se les imputaban a los mismos, autoridad que las ordenó ni de dónde provenían". 

El fallo puede ser susceptible de recurso de casación ante la Corte Suprema.

Fuente: Emol

ALDHU saluda la decisión de los ministrosAlejandro Rivera, la magistrada Gloria Solís y la suplente, Ana María Osorio,  de la Corte de Apelaciones de Santiago que Reivindica el sentido de la justicia y avanza en el fin a a Impunidad...


lunes, 22 de noviembre de 2021

Muere Fabiola Letelier, abogada y defensora de los Derechos Humanos en dictadura

 La abogada de 92 años, fallecida el jueves, fue uno de los rostros de mayor simbolismo en la búsqueda de verdad y Justicia ante los delitos del régimen.



El nombre de Fabiola Letelier quedará inscrito en el muro imborrable de la memoria chilena. Fallecida el jueves a los 92 años, acompañada de su familia, la abogada forma parte de los rostros de mujeres valientes, preparadas, llenas de humanidad y consecuencia que se pusieron al frente en la lucha contra las violaciones a los derechos humanos de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). De la estirpe política y moral de otras grandes chilenas, como Ángela Jeria o Ana González­, Fabiola hizo de su vida una causa. “La historia me obligó a vivir como una luchadora social y hoy puedo decir que estoy contenta con mi vida, aunque haya sido dura”, aseguró hace tres años, cuando la premió el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) por su trabajo incansable por la verdad y la justicia.

Vivió el horror en carne propia. A su hermano menor, Orlando Letelier, lo asesinó la dictadura en Washington D.C. en 1976, en uno de los crímenes más feroces del régimen. Había sido canciller en el Gobierno del socialista Salvador Allende y desde Estados Unidos era una de los principales opositores a Pinochet desde el extranjero. Fue la razón por la que la policía secreta del dictador, la DINA, se atrevió a atentar contra Letelier con una bomba adosada al coche en el corazón del barrio diplomático de la capital estadounidense. Murió Letelier y Ronni Moffit, su colaboradora norteamericana. Desde entonces, su hermana Fabiola se volcó de lleno al caso. “Ante uno de los crímenes más horrendos cometidos en la historia de este país, Fabiola Letelier tuvo una valentía y lealtad con su hermano que son ejemplares. Fue, además —y lo que es un honor y un motivo de orgullo para nosotros— una excelentísima abogada de nuestra universidad. Su nombre quedará inscrito en nuestra historia”, reflexionó en estos días el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi.

Recién egresada de la universidad, Fabiola Letelier se vinculó al trabajo humanitario. En la década del sesenta se integró a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y, luego del golpe de Estado, regresó a Chile luego de vivir ocho años en Estados Unidos. Nacida el 17 de julio de 1929 en Temuco, en el sur del país, la abogada formó parte del Comité Pro Paz, un organismo fundado solo algunos días después del quiebre democrático por el cardenal Raúl Silva Henríquez, que desde el primer momento se resistió a la brutalidad dictatorial y cumplió un papel central en la ayuda a los perseguidos y sus familias. Fue el Comité Pro Paz el que rápidamente empezó a organizar la defensa de la oposición con visitas a los campos de detención, ayudas a los familiares para intentar ubicar a los parientes, defensa de quienes estaban siendo sometidos a Consejos de Guerra y recorridos por las cárceles.

Con su disolución por las tensiones con la dictadura, en octubre de 1975 el cardenal consiguió fundar la Vicaría de la Solidaridad, a través de un decreto del Papa Pablo VI. La abogada Letelier, nuevamente, estuvo allí. El organismo no solo se enfrentó a los militares y los paralizados tribunales de justicia, sino que fue un aparato de contrainteligencia ante el régimen. “La Teología de la Liberación, nombre forjado por el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, que defendía la opción preferencial por los pobres, marca profundamente la Iglesia chilena de los sesenta y setenta”, ha explicado la abogada de la Vicaría de la Solidaridad, Carmen Hertz, para comprender los antecedentes de la postura del catolicismo chileno.

El proyecto de derechos humanos que representó la Vicaría ha sido quizás el más potente a nivel global desarrollado en dictadura y lo explicó en sus memorias el propio cardenal Silva Henríquez, fallecido en 1999. “Era una creación original, sí. No existía en otras partes, no tenía precedentes. La suscitó una situación extraordinaria, ¡qué duda cabe! Pero no fue una casualidad, ni una súbita inspiración: la Vicaría nació de una larga y sufrida reflexión en torno a lo que vivíamos día tras día”, indicó en el libro del periodista Ascanio Cavallo. Al grupo se sumaron abogados y asistentes sociales, entre otros, la mayoría jóvenes. Este edificio, ubicado frente a la Plaza de Armas, se convirtió en un símbolo de la resistencia antidictatorial desde fines de los setenta y el principal lugar de acogida de las víctimas y sus familiares. “Junto con el informe mensual, que relataba todos los abusos que se habían cometido en el mes último, una vez al año les presentábamos al Poder Judicial el estado de la situación de los derechos humanos. Esperábamos que el presidente de la Corte Suprema hiciera alguna referencia, pero nunca sucedió”, ha recordado María Luis Sepúlveda, que llegó a ser secretaria ejecutiva de la Vicaría.

La abogada Letelier estaba allí esa mañana del 21 de septiembre de 1976 cuando a la Vicaría llegó la noticia del atentado contra su hermano Orlando. La abogada Rosemarie Bornand lo recuerda: “Nadie que estuvo en la Vicaría esa mañana del 21 de septiembre 76 olvidará esos momentos”, señala al teléfono. “Todos conocíamos la historia de represión contra Orlando Letelier, que estaba exiliado en Estados Unidos, luego de pasar por Venezuela. Tenía una actividad política inmensa de solidaridad con Chile y de denuncia de los crímenes. Esa mañana de septiembre, Fabiola recibió una llamada, mientras estaba trabajando en su escritorio. Y solo dijo: ‘Asesinaron a Orlando’, inmensamente conmovida. Fue algo estremecedor. Habíamos sabido del asesinato del general Carlos Prats en Argentina, el año anterior, pero un crimen en el corazón de Whashington, era surrealista. Eso y el dolor de Fabiola, que lo vivimos como en carne propia, porque era una de nosotros. Fue tremendo, espantoso”, asegura la abogada.

Bornand recuerda que Letelier se inició en la Vicaría, pero que en su biografía tiene especial relevancia el papel que jugó en el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU), un organismo laico que fundó a comienzos de los años ochenta y se enfocó en el trabajo con la organización social, pero en términos políticos. “Fabiola era muy cálida, cariñosa, aunque formal. Su trabajo en tribunales, donde siempre iba muy presentada, era admirable porque dejaba en evidencia su perseverancia. Es inolvidable cómo trabajó en el caso de su hermano. Consiguió el procesamiento de Manuel Contreras, el número uno de la DINA, en un fallo histórico, en el que ella tiene un papel protagónico”, recuerda su compañera sobre la decisión de la Corte Suprema de mayo de 1995, donde también se condenó al brigadier Pedro Espinoza, otro de los jefes de la policía secreta. “La mayoría de las personas concentradas en las calles próximas a los Tribunales, muchos de ellos familiares de desaparecidos, se abrazaron y cantaron el himno nacional al conocer el fallo”, informaba EL PAIS.

Nunca se alejó del trabajo por los derechos humanos. Fue presidenta y directora jurídica de CODEPU hasta 1998, en democracia. En los tribunales de Justicia recuerdan haberla visto alegando al menos hasta 2010, a sus más de 80 años. Tenía un especial interés por los casos en que las víctimas eran mujeres.

Fuente: El país (España)

La ALDHU está de luto por el fallecimiento de esta gran mujer que buscaba, con todas sus fuerzas, la defensa de los derechos humanos para conseguir una mejor sociedad y un mejor mundo en que vivir.

martes, 16 de noviembre de 2021

COP 26 “Un acuerdo frágil”

Alok Sharma, presidente de la COP 26, catalogó de “frágil” el acuerdo que resultó tras dos semanas de maratónicas negociaciones. ¿Se esperaba algo mejor? La verdad es que no. Desde el comienzo de esta cumbre había cierto escepticismo sobre el resultado de la misma, lo que finalmente terminó con un tibio acuerdo que, en todo caso, es mejor que nada, pero que está lejos de lo que la humanidad requiere con urgencia para combatir el cambio climático.

#COP26 #Cambioclimático #acuerdo 



Se lograron acuerdos, un poco más allá de declaraciones de buenas intenciones, pero aún lejos de ser compromisos reales. Se establecieron metas para detener la deforestación a la mitad para el 2030; hubo un compromiso del sector financiero de detener la inversión en combustibles fósiles; se avanzó en el libro de reglas del artículo 6 del Acuerdo de Paris, que permite a los países y empresas utilizar el mercado del carbono para combatir el cambio climático y se acordó reducir la utilización de carbón. Esta última medida, inicialmente apuntaba a eliminar el uso del carbón, pero a solicitud de India fue modificado en una acción de última hora. Todo lo anterior es destacable, por cierto, pero no existe claridad de cómo se llevarán a cabo en forma clara y concreta estas metas, lo cual inhibe la participación del sector privado en la tan necesaria solución del problema.

Se avanza, pero en forma muy lenta, y a veces casi desesperante. Entre las razones encontramos la falta de compromiso real de algunos países claves para lograr cualquier objetivo: China, Rusia, India, Brasil y México, que en su conjunto representan casi el 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero; la forma de cómo deben alcanzarse los acuerdos en la COP, ya que lograr un consenso entre 197 países es algo muy, pero muy difícil; el hecho de que la matriz energética, responsable de un 78% de las emisiones de gases de efecto invernadero, está construida sobre la base de combustibles fósiles, lo que no es fácil de cambiar, debido a que las tecnologías de generación eléctrica renovables no convencionales no cuentan aún con capacidad de almacenamiento a precios competitivos.

Desde hace algún tiempo la COP no es más que el faro o referente para la acción climática. Hay muchas otras iniciativas, especialmente en el mundo privado, que se desarrollan en forma mucho más rápida y que pueden llevarnos a una solución basada en principios de mercado, más que en un desarrollo puramente regulatorio, a las que debemos estar atentos. Un claro ejemplo es el avance de la electromovilidad o el gran avance de las energías renovables no convencionales en Chile, que ya representan un 30% de la capacidad de generación instalada, lo que ni el más optimista hubiese previsto hace un par de años.

No olvidemos al sector privado y las soluciones de mercado en la solución del problema, el cual, con los estímulos adecuados y reglas del juego claras y estables en el tiempo, nos puede dar buenas noticias en la acción climática.

Fuente: la tercera.