Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Latinoamérica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Latinoamérica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de octubre de 2022

Corte IDH reconoció violencia obstétrica en latinoamérica

 OMG la

reconoció que la violencia obstétrica (la violencia que se ejerce durante el embarazo, el parto y postparto) es una forma de violencia de género en su última Opinión Consultiva. Una victoria más para el feminismo latinoamericano y el avance de nuestros derechos💚


Fuente: Twitter

lunes, 6 de diciembre de 2021

Ómicron y la falta de solidaridad.

Art Opinión: Luis Gallegos Chiriboga

 La etapa que estamos viviendo la recordaremos todos y seguramente será recogida en la historia como una crisis sin precedentes en donde el mundo demostró que carece de una voluntad política para enfrentar juntos a las graves adversidades que derivan de la pandemia. La falta de solidaridad con los más vulnerables ha sido el comportamiento que más nos ha llamado la atención.



La sociedad mundial entera ha sido el conejillo de indias de políticas, recomendaciones y decisiones, desde las más simples como el uso de la mascarilla y el lavado de manos, hasta de los experimentos más avanzados de la ciencia, todo orientado a tratar desesperadamente de salvar la humanidad. Sin duda, es admirable lo que se ha logrado hasta el momento, ya que las “vacunas” nos han salvado de los efectos mortales de un virus. ¿Serán necesarias más vacunas y medicinas? Sólo el tiempo lo dirá.

Este virus nos ha demostrado descarnadamente las complejidades de la inequidad en los entornos nacional e internacional. La incapacidad de los organismos multilaterales de acordar soluciones con visión mundial es patético. Estos mecanismos han fallado por las pugnas geopolíticas entre las potencias, por la incapacidad de ponernos de acuerdo y la falta de solidaridad internacional frente a una peligrosa realidad, que mira a los aún no vacunados a los ojos con la guadaña de nuestra muerte y la de nuestros seres queridos. No hemos cumplido con los más pobres del mundo al acaparar las vacunas en los países ricos e impedir la inmunización en los más pobres.

Justamente cuando el mundo se aprestaba a celebrar las fiestas de diciembre y año nuevo, aparece una mutación del virus del covid-19, que la denominan Ómicron, la décimo quinta letra del abecedario griego, para facilitar que el público la identificara. A este paso, digo yo, a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se le están acabando las letras del abecedario para denominar a las mutaciones.

Ómicron fue anunciada por Sudáfrica y el mundo entero limitó los vuelos desde ese país y sus vecinos inmediatos en un intento desesperado de reducir la expansión de la nueva variante, cuya existencia anterior en otras latitudes ya está comprobada. Volvimos a las limitaciones, rompiendo la recuperación económica prevista y causando la caída estrepitosa de las bolsas de valores, hipersensibles a los cambios que pueden significar el desplome de las economías. Frente a la perdida de trabajo vemos el crecimiento exponencial de la pobreza, el hambre y la inseguridad.

La FAO sostiene que en América Latina en el 2020, 267 millones de nuestros compatriotas enfrentaron inseguridad alimentaria, y 60 millones pueden morir del hambre. Retrocediendo 20 años. ¡Vaya récord! Para salir de esto, ¡todos necesitamos de más solidaridad!

miércoles, 23 de junio de 2021

Nicaragua, la revolución traicionada


Por el significado que tiene Nicaragua y la épica de la Revolución Popular Sandinista, es necesario,

realizar un análisis de la dramática realidad y de la crisis que desencadenada desde la última elección

presidencial, y que se agrava cada día más. Es ineludible recordar que después de la elección de

Ortega de 2016 que ganó su tercera reelección consecutiva, con un 72% de los votos, el Consejo

Supremo Electoral destituyó a 28 diputados de oposición del Congreso, pertenecientes al Partido

Liberal Independiente (PLI) y al Movimiento Renovador Sandinista, intento no disimulado de Ortega

por eliminar cualquier disidencia, que hiciera mella a su tercera reelección. En la práctica en las

elecciones Ortega no tuvo competidores verdaderos y obviamente triunfó.


#DanielOrtega #Sandinismo #Nicaragua #RosarioMurillo


Sin ningún pudor Ortega pretende seguir encarnando el mito de la revolución y sus conquistas

democráticas y cree personificar la supervivencia a la reminiscencia de la Revolución Popular

Sandinista, (1979 – 1990)

En todo este período las voces críticas hacia Ortega crecieron y se masificaron, por su afán de

perpetuarse en el poder. Lo que arguyen los opositores de amplios sectores, es que al final de su

mandato, en 2022, Daniel Ortega sumará 15 años sucesivos como presidente de Nicaragua, y si se

considera su período como coordinador de la Junta de la Revolución Sandinista, cargo que ejerció

de 1981 a 1985, así como su primera presidencia, de 1985 a 1990, sumaría 24 años al frente de los

destinos de Nicaragua. Hoy sabemos sus deseos de un poder son ilimitados y pretende convertir la

nueva elección en otra gran farsa, al estilo de los peores tiranos de la región. Ya no se puede hablar

de un gobierno de FSLN sino de un régimen personalista y populista de Ortega y su compañera

Rosario, donde los espacios democráticos se han ido anulando paulatinamente. Digámoslo

abiertamente hoy Nicaragua vive una dictadura.

En esta reflexión, es necesario referirnos es una particularidad del régimen que ha sido fuente de

duras críticas, y aparece como un elemento configurador de los conflictos, es el preponderante rol

de Rosario Murillo, que primero fue el poder en las sombras, posteriormente de hecho ejerció como

Ministra del Interior, y en la actualidad es Vicepresidenta de la República. Rosario, mujer poderosa,

polémica e inteligente, tiene a su favor provenir de una familia de alcurnia política al ser sobrina

nieta de Cesar Augusto Sandino. Según sus detractores, la familia presidencial, es un claro caso de

nepotismo y corrupción, representando una nueva dinastía, al estilo somocistas.

Lo que comenzó como una dura impugnación política y de rechazo a las políticas de Ortega se

convirtió en un abierto estallido social, que no da tregua hasta hoy. La revuelta se inició con una

protesta de estudiantes universitarios contra una impopular reforma al Seguro Social, que esto fue

solo el detonante, ante un creciente descontento social hacia el gobierno y sus políticas. Las

manifestaciones comenzaron en abril de 2018 y se extendieron rápidamente a varias ciudades del

país, tras la violenta acción de la Policía y grupos paramilitares contra civiles desarmados, redundó

en una cantidad de muertos, detenidos, heridos y exiliados.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), 325 personas murieron y más de

2.000 resultaron heridas por participar en protestas, en su mayoría jóvenes alcanzados por impactos 

de bala. (2020). El gobierno reconoció 198 fallecidos, aunque organismos de Derechos Humanos

denunciaron más de 545. También de acuerdo con la CIDH, que documentó la crisis desde el punto

de vista humanitario, cerca de 700 nicaragüenses permanecieron en prisión y otros 60.000 se vieron

forzados al exilio, refugiándose mayoritariamente en Costa Rica.

En 2022 corresponde celebrar nuevas elecciones presidenciales, y como es lógico, surgieron

diversos candidatos que pretenden hacer frente a Ortega que aspira a un nuevo período

presidencial. El inicio del ambiente electoral fue el detonante de allanamientos, detenciones,

órdenes de captura contra líderes políticos opositores, empresarios y periodistas independientes

que no han cesado.

La Fiscalía, bajo dominio total del gobierno, abrió una investigación contra la Fundación

Nicaragüense se para el Desarrollo (Funides), un centro de pensamiento independiente, ligada al

precandidato presidencial opositor Juan Sebastián Chamorro, que fue encarcelado, acusado por

“por haber recibido recursos económicos financiados por fuentes extranjeras". La Fiscalía además

citó a declarar a periodistas independientes, como parte de otra investigación abierta contra la

Fundación Violeta Barrios de Chamorro, que dirige la periodista y aspirante presidencial Cristiana

Chamorro, que también está con arresto domiciliario.

En esta abierta represión del régimen, han sido detenidos además Miguel Mora, precandidato

presidencial y exdirector de 100% Noticias, por "incitar a la injerencia extranjera en los asuntos

internos y pedir intervenciones militares". Se mantiene bajo arresto a otros dos candidatos

presidenciales Arturo Cruz y Félix Madariaga, a quienes los acusa de "traición a la patria". Además,

dos ex vicecancilleres, dos históricos exguerrilleros sandinistas disidentes, un exdirigente

empresarial, un banquero, cuatro activistas y líderes de organizaciones de la sociedad civil, han sido

detenidos bajo la acusación de diversos delitos, en base a una ley que el Gobierno de Daniel Ortega

aplica a opositores.

El escritor, novelista, Premio Cervantes, y ex vicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez hizo un

llamamiento a la "solidaridad internacional" ante la ola de arrestos en contra de dirigentes políticos

opositores y empresarios a menos de cinco meses de las elecciones generales, que tendrán lugar en

medio de una prolongada crisis política.

"La mano torpe de la injusticia dictatorial en Nicaragua está persiguiendo y tomando como rehenes

a gente justa, mujeres y hombres dignos de todas las condiciones sociales y aterrorizando sus

hogares", denunció Ramírez, que fue vicepresidente durante el primer Gobierno sandinista (1979-

1990) y ahora es crítico del presidente Ortega, en un mensaje en Twitter.

Cuando recién comenzaba a vislumbrarse esta crisis, Sergio Ramírez, declaraba que el sistema

democrático nicaragüense ha sido completamente aplastado y no queda nada más que una

sumisión a un proyecto personal y familiar, que ha ido sumando poderes a través de la corrupción,

la compra de voluntades, la sumisión y hasta el temor. Ramírez, fue expulsado del FSLN en 1995

por atreverse a disputarle el poder a Ortega. 

La escritora Gioconda Belli, combatiente del FSLN, comentaba al Diario La Prensa de Managua, que

“en términos estrictos, ahorita estamos en un sistema prácticamente monárquico. Porque es un

sistema que está ungido por Dios. Así pasaba la Europa medieval, donde los reyes pasaban el poder

que recibían de Dios a sus hijos. Alusión a las reiteradas invocaciones a Dios en los discursos de

Rosario.

La autora de la novela "El país bajo mi piel”, confirmó a través de un Twitter, que su hermano

Humberto Belli, que fue ministro de Educación en el Gobierno de Violeta Barrios de Chamorro

(1990-1997), debió salir al exilio. "En otro país mi hermano habría ido a la Fiscalía a defender su

inocencia, pero en éste, donde te condenan sin razón, ni juicio, hizo bien en prevenir e irse del país.

Segundo exilio suyo. Triste".

Julio López Campos, toda una vida en el FSLN, combatiente en la ofensiva final contra la dictadura

somocista, responsable, del Departamento de Relaciones Internacionales del gobierno

revolucionario, compartió reflexiones sobre los desafíos de la insurrección no armada que hoy

enfrenta a la dictadura orteguista, “Yo nunca había visto en Nicaragua una situación tan complicada

como la que estamos viviendo hoy ante esta dictadura. Nunca. Y nunca había visto a mi país en un

nivel de incertidumbre tan grande sobre su presente y sobre su futuro. Tampoco nunca había visto

a Nicaragua sometida a una violencia tan criminal como la que Daniel nos está imponiendo. Esa

criminalidad nunca había ocurrido, ni siquiera bajo la dictadura somocista. Tampoco nunca se me

habría ocurrido a mí pensar que un gobierno con raíces en el sandinismo fuese capaz de mandar a

matar a la gente desarmada como hoy lo hacen”.

Y como no recordar al poeta Ernesto Cardenal, ex ministro de cultura, que en su momento expresó

que la experiencia revolucionaria, “fue una revolución muy bella, pero fue traicionada”. Lo que hay

ahora “es una dictadura familiar de Daniel Ortega. Eso no fue lo que apoyamos nosotros”. Sin

embargo, no me arrepiento de haber apoyado ese proceso, afirmaba el poeta. Cardenal abandonó

el FSLN en 1994, en protesta contra la dirección autoritaria de Daniel Ortega, dando su apoyo al

Movimiento Renovador Sandinista (MRS). Cardenal falleció en marzo de 2020, entristecido por la

tragedia de su querida Nicaragua.

Esperamos una solidaridad más comprometida y activa con el pueblo nicaragüense, que lucha por

mantener una democracia que conquistó con el sacrificio de muchos. Tal como lo ha expresado la

Alta Comisionada para Los DDHH Michelle Bachelet, al demandar cambios urgentes que “implicarían

como mínimo liberar de inmediato a todas las personas detenidas arbitrariamente, cesar toda

persecución contra voces disidentes, y restablecer los derechos y libertades que hacen posible un

proceso electoral".

En estos momentos aciagos que vive el mundo bajo la pandemia y el recrudecimiento de la pobreza

y las necesidades básicas, esperamos el pronunciamiento y condena de los hombres y mujeres

dignos, de los defensores de los Derechos Humanos, de las organizaciones de la sociedad Civil, de

los líderes políticos, de los candidatos presidenciales. 

Sólo queda esperar que los sueños de tantos en la ética y legendaria de la Revolución Popular

Sandinista, se puedan hacer realidad en benéfico del pueblo en el marco de una democracia y no se

evaporen en un régimen dictatorial, personalista y autoritario.

Ronald Wilson 


lunes, 24 de mayo de 2021

Jaime Roldós, presidente, mártir y constructor. Artículo opinión: Juan Raúl Ferreira

ARCHIVO DEL EXILIO Nº 14

#ALDHU #DerechosHumanos #JaimeRoldós #JuanRaúlFerreira #JuandeDiosParra

 Los sueños no mueren. Cuando alguno se hace realidad y luego se desvanece, el tiempo se encarga de que reaparezca, con más fuerza. Un grupo de gente con savia nueva, entusiasmo y compromiso está dando nueva vida a la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu). Hay savia nueva y el empuje de siempre de Juan de Dios Parra de Chile. Entonces, no puedo más que buscar en mis archivos su partida de nacimiento.


En mis años de exilio muchos líderes latinoamericanos me brindaron más apoyo del que podía pedir o esperar. Político y aún humano, es decir, afecto. Sin desmerecer a nadie, como dicen en campaña, debo recordar cómo me prohijaron, el presidente de Ecuador Jaime Roldós Aguilera y el líder panameño Omar Torrijos Herrera. ¿Me daría cuenta de todo lo que ello significaba? Políticamente pero, sobre todo, como contención humana. En el año 80 se había creado la Convergencia (CDU – Archivo 12).

Ya hemos visto la movida internacional que trajo aparejada. En medio de aquel ajetreo, me llama (suena raro) el presidente ecuatoriano a invitarme a conversar sobre una «idea fermental» que estaba madurando. Allí fui. Arribé a Quito el martes 29 de abril, apenas una semana después de la Conferencia de Prensa en Naciones Unidas anunciando la formación de la CDU.

Fuente: Archivos Juan Raúl Ferreira. 

Tras una entrevista en el diario El Comercio mantuve una reunión a las 15:00 horas, con el canciller, el historiador Alfredo Pareja Díez Canseco. Él mismo me acompañó al Palacio a la reunión con el Presidente Roldós. En la misma estaba quien años antes me lo habían presentado en Washington: Horacio Sevilla Borja, que junto a César Verduga eran ahora los asesores internacionales del joven presidente, que ya se proyectaba por su ímpetu renovador en toda América.

Su idea era que las organizaciones de derechos humanos deberían cuidar su neutralidad política. Pero, del mismo modo, quienes tenían un público compromiso político, aún partidario, debían tener su instrumento de Derechos Humanos. Al otro día tuve una larga reunión con su esposa Marta, quien a su vez había invitado a Ernesto Cardenal. Ernesto era poeta, monje y ministro de Cultura de Nicaragua.

(Autor del Evangelio Según Solentiname – recién el Papa Francisco lo reivindicó en el 2020 poco antes de su muerte). Las fotos con Marta -que menos de un año después, iba a morir junto a su esposo en un atentado nunca aclarado – y Ernesto Cardenal me recuerdan que fue más una larga sesión de trabajo que una visita protocolar. Allí salió humo blanco sobre el perfil que debía tener la nueva Institución.

También estaba Horacio Sevilla (las vueltas de la vida, siendo yo décadas más tarde embajador en Argentina, él fue mi colega ecuatoriano). Al cónsul uruguayo le preocupaba, pero las noticias le llegaban tarde. El 2 de mayo escribe a la Cancillería uruguaya: «Estuvo Juan Raúl Ferreira, invitado por el Presidente Jaime Roldós. No ha trascendido de qué hablaron. (Ya pronto se enterará). Pero no hay explicación razonable del recibimiento que le dan cada vez que viene. Se asemejan a los reservados a altos dignatarios de Estado». No era mi mérito, era la generosidad sin límites del Presidente y su equipo.

El 10 de agosto estaba de regreso en Quito. Tras un acto en solidaridad con Bolivia, bajo una cruel dictadura, el 11 dio a la luz la Aldhu. Su primer Consejo Directivo estuvo integrado, entre otros, por Gerard Pierre Charles (Haití), Gustavo Carvajal (México), Vicente Saadi (Argentina), Guillermo Ungo de El Salvador… bueno y yo de Uruguay.

El primer secretario ejecutivo fue el embajador y asesor presidencial Horacio Sevilla Borja. Roldós y mis colegas entendieron que debía hacer uso de la palabra en nombre de todos. Más allá de la foto, mi recuerdo conserva únicamente la profunda emoción que me conmovía. Como si fuera poco se me designa representante de la flamante Aldhu.

Pero los compromisos de la CDU lo hacían casi imposible. Casi tanto como tener que decirle que no a Jaime. Un boliviano, Ernesto Aranibar Quiroga, que empezaba su exilio en Washington, me ayudó a compatibilizar ambas tareas. El en los hechos fue él, quien dirigió la oficina de la Aldhu en la Capital de EEUU.

Así pude compatibilizar los compromisos de la CDU con los de la Aldhu. (Por cierto, le llamábamos Aladehu y fue Aranibar quien rebautizó a la flamante ONG. En medio de aquel siempre doble entusiasmo, Quito y Washington; CDU y Aldhu… como pasaba casi siempre, un duro golpe: el 24 de mayo de 1981, se estrella el avión en que viajaba Roldós, con su influyente esposa Marta Bucaram. Hasta hoy se siguen escribiendo libros con nuevos hallazgos que demuestran que fue un crimen político, pero no se esclareció nunca.

Dos meses después, solo dos meses, se «accidenta» el avión que trasladaba al Gral. Torrijos 31 de julio de 1981 de Panamá a Farallón en los montes de Penonomé. Hablé ante su tumba. Se me habían secado las lágrimas. Me fui al Norte por los asesinatos de Zelmar y Toba junto a Barredo y Whitelaw , y la desaparición, también en Buenos Aires, de Benjamín Liberoff. De salida matan al Gral. Torres, a quien habíamos invitado a asilarse con nosotros. Llego a Washington y matan a Letelier (Archivo 9).

En marzo del 80 a Mons. Romero (Archivo 2). No había hecho el duelo de Roldós y matan a Torrijos. No salíamos del shock cuando, quien fuera el vicepresidente de Roldós, Osvaldo Hurtado, ya Presidente, nos invita a un almuerzo. Estamos allí todos, absolutamente todos los miembros del Consejo Directivo. El almuerzo siguió a días de consultas internas.

Ahí ratifica su voluntad de seguir con la Aldhu. Estaba Grille (actual director de Caras y Caretas) que a la sazón quedará a cargo de la Secretaría Ejecutiva. La Aldhu pudo seguir su vida. Y ahora en pleno siglo XXI, nuevas voces, nueva sangre, nuevos impulsos, hacen mantener vivo aquel sueño. Creo que debo confesar que cuando escuché por primera vez la idea no me di cuenta el vuelo que iba a tener. Así son los grandes hombres. Pueden ver las grandes cosas antes de que nazcan. Los pueden matar pero su siembra termina siendo cosecha.

Fuente: Radio la R