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lunes, 9 de marzo de 2020

Día de la Mujer | Millones de mujeres marcharon en todo el mundo en el Día de la Mujer para repudiar la violencia y pedir por la igualdad de género

Este domingo, en distintos rincones del mundo se reunieron millones de mujeres con un objetivo en común: impulsar la lucha por sus derechos y la igualdad de género.

El 8 de marzo, jornada en que se celebra el Día Internacional de la Mujer, se ha convertido en una fecha clave en la agenda feminista, un movimiento que en la última década ha tomado impulso en América Latina y el mundo.
"El 2020 es el año de las mujeres", han dicho feministas y activistas, llamando a tomarse las calles y marchar por causas pendientes históricas.
Una mirada que también comparte la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que para conmemorar este día decidió impulsar una campaña denominada "Generación igualdad: por los derechos de las mujeres y un futuro igualitario".
"El mundo ha logrado avances sin precedentes, pero ningún país ha alcanzado la igualdad de género", dice el organismo en la presentación de su campaña.
Fuente: BBCmundo

martes, 3 de marzo de 2020

Muere el poeta Ernesto Cardenal, el revolucionario sacerdote de Nicaragua

El poeta nicaragüense ha fallecido este domingo tras estar hospitalizado durante cuatro días

El célebre poeta y sacerdote Ernesto Cardenal ha fallecido este domingo tras estar cuatro días hospitalizado. El autor de “Oración por Marilyn Monroe y otros poemas” (1965) celebró el pasado 20 de enero sus 95 años de vida, junto con un grupo de amigos y la edición de su último libro, “Hijos de las estrellas”.




Ernesto Cardenal era integrante de la ALDHU en Nicaragua; con el como representante, ALDHU, acompañó a la defensa de los Derechos Humanos de los Nicaragüenses víctimas de la violencia represiva desatada por el régimen de Ortega, a sus víctimas, heridos graves y desaparecidos. Defensor de la paz, instó a las instancias internacionales a demandar al gobierno, el cese de la represión y del uso de la fuerza en contra de la población civil.

Juan de Dios Parra, secretario General de la ALDHU, aseguró "ha sido una gran pérdida para todos nosotros; su sabiduría y sus versos acompañaron y acompañarán siempre la asociación".

”Ernesto Cardenal, nuestro soldado de las palabras, nuestro adelantado astronauta en sus exploraciones del cosmos, el dulce y también cascarrabias ser humano que hizo de su vida una incesante búsqueda del sentido del ser, de la inmensidad del universo, de la justicia terrena”, escribió en su cuenta en Twitter la escritora y poeta nicaragüense Gioconda Belli tras conocer que el poeta estaba hospitalizado.

Cardenal fue uno de los autores más prestigiosos de Nicaragua, con obras traducidas a 20 idiomas y reconocimientos como la orden Legión de Honor en Grado de Oficial por el Gobierno de Francia. En diciembre pasado, recibió el Premio Internacional Mario Benedetti, que otorga Uruguay, y que dedicó al pueblo nicaragüense y al adolescente Álvaro Conrado, una de las primeras víctimas de las protestas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega, que iniciaron en abril pasado.

El Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2009), y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2012), están entre los más recientes e importantes galardones merecidos por el poeta nicaragüense.


lunes, 2 de marzo de 2020

Derechos humanos en las Américas. Informe anual 2019

La desigualdad, la corrupcion, la violencia, la degradacion medioambiental, la impunidad y el debilitamiento de las instituciones continuaron siendo una realidad habitual en toda la region de las Américas, lo que para miles de personas se traducia en violaciones de derechos humanos cotidianas. A lo largo del afio varios paises de la region se vieron sacudidos por manifestaciones multitudinarias, al tomar la gente las calles para exigir rendicion de cuentas y que se respetaran sus derechos humanos. Salvo escasas excepciones, la mayoria de los gobiernos respondieron a estas protestas con represion y haciendo uso excesivo de la fuerza, en un intento de silenciar las reivindicaciones de mayor justicia social. En lugar de establecer mecanismos para promover el dialogo y abordar los motivos de preocupacion de la ciudadania, las autoridades recurrieron a la violencia en las actuaciones policiales durante las manifestaciones y, en algunos casos, incrementaron la militarizacion de las operaciones de orden publico.
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Durante el ano, al menos 210 personas murieron a consecuencia de la violencia en el contexto de las protestas.

La region de las Americas continuo siendo la mas peligrosa del mundo para los defensores y defensoras de los derechos humanos y para quienes ejercian el periodismo. En 2019, 208 personas perdieron la vida de manera violenta por su labor de defensa de los derechos humanos, y muchas otras sufrieron hostigamiento, criminalizacion y desplazamiento forzado. En algunos paises se siguio sometiendo a acoso, detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales a periodistas. Por ejemplo, en Mexico murieron de manera violenta durante el ano al menos 10 periodistas a consecuencia de su trabajo.

Los defensores y defensoras de los derechos humanos y los lideres y lideresas indigenas que luchaban para defender derechos de acceso a la tierra, el territorio y el medioambiente figuraban entre las personas con mayor riesgo de sufrir violencia y hostigamiento. En el contexto de proyectos de infraestructura y del profundo impacto de las industrias extractivas, la mayoria de los gobiernos no respeto ni garantizo el derecho de los pueblos indigenas al consentimiento libre, previo e informado sobre el uso de sus tierras ancestrales.

La impunidad por violaciones de derechos humanos continuo siendo la norma en la region. En 2019, el gobierno guatemalteco cerro uno de los mecanismos mas innovadores creados para abordar la falta de justicia: la Comision Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

La presencia y el poder crecientes de diversos movimientos de derechos de las mujeres en la region también constituyeron un hito en 2019. Pese a ello, la violencia por motivos de género continuo siendo generalizada en las Américas. Las defensoras de los derechos humanos, las mujeres que realizaban trabajo sexual, las mujeres migrantes y refugiadas, las mujeres afrodescendientes e indigenas y las mujeres lesbianas, bisexuales, transgenero e intersexuales, entre otras, estaban expuestas a un mayor riesgo de sufrir violencia de género y tortura a causa de multiples formas de discriminacion. En noviembre, el Observatorio de Igualdad de Genero de la Comision Economica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publico su informacion mas actualizada sobre feminicidios (homicidios de mujeres por motivos de geénero) basada en cifras oficiales de 16 paises de América Latina y el Caribe.



Segun estos datos, al menos 3.500 mujeres habian sido asesinadas por razon de género en 2018. La verdadera cifra probablemente era muy superior, ya que 10 paises solo proporcionaron datos de mujeres que habian sido asesinadas por su pareja o expareja.

Durante el afio, millones de personas de la region buscaron seguridad fuera de su pais de origen. Al concluir el afio, la crisis de derechos humanos que vivia Venezuela habia generado casi 4,8 millones de personas refugiadas, mas que cualquier otro pais del mundo, a excepcion de Siria; la mayoria vivia en paises vecinos. Aunque algunos paises de América Latina establecieron mecanismos ad hoc para regularizar la situacion migratoria de las personas, tambien impusieron obstaculos innecesarios e ilegales para su entrada que ponian en peligro a quienes solicitaban asilo.

Continuo el desplazamiento hacia Estados Unidos de personas procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador que huian de la violencia generalizada que imperaba en sus paises. Como en anos anteriores, siguio aumentando de forma significativa la cifra de personas cubanas, nicaraglenses y venezolanas con casos pendientes en tribunales de inmigracion estadounidenses. Incumpliendo las obligaciones internacionales contraidas por Estados Unidos, el gobierno de Trump continuo atacando y socavando la institucion del asilo al aplicar medidas y politicas para impedir que las personas solicitantes de asilo cruzaran la frontera de Estados Unidos con Mexico. En una maniobra que evocaba las acciones emprendidas por Estados Unidos en anos anteriores, el gobierno mexicano desplego tropas en la frontera entre ambos paises. Tras firmar acuerdos con el gobierno estadounidense para evitar posibles aranceles, el gobierno mexicano también acordo recibir y albergar a personas solicitantes de asilo que habian sido devueltas por Estados Unidos y estaban a la espera de que se celebraran sus audiencias. En Centroamerica, al menos 70.000 personas que habian huido de la crisis de derechos humanos en curso en Nicaragua vivian en Costa Rica, donde el acceso al proceso de solicitud de asilo y a servicios basicos seguia siendo problematico.

Fuente: Relief web

viernes, 28 de febrero de 2020

América: Los Estados restringieron el asilo y el derecho de manifestación en 2019

Mientras millones de personas se echaban a la calle para protestar por la situación imperante de violencia, desigualdad, corrupción e impunidad, o se veían obligadas a huir de sus países en busca de seguridad, diversos Estados de las Américas restringieron el año pasado el derecho de manifestación y el derecho a solicitar asilo, en un flagrante desprecio de las obligaciones contraídas en virtud del derecho tanto nacional como internacional. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy, al presentar su informe anual sobre la región.



“El año 2019 trajo consigo un nuevo ataque a los derechos humanos en gran parte de las Américas, con dirigentes intolerantes y cada vez más autoritarios que recurrían a tácticas cada vez más violentas para impedir a las personas protestar o buscar seguridad en otro país. Pero también vimos que la juventud se alzó y exigió cambios en toda la región, desatando protestas más amplias a escala masiva. Su valentía ante la cruel represión estatal nos da esperanza, y muestra que las generaciones futuras no se dejarán intimidar”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“Cuando el malestar social, la inestabilidad política y la destrucción medioambiental en la región son aún mayores en 2020, la lucha por los derechos humanos es más urgente que nunca. Y que nadie se engañe: los dirigentes políticos que predican el odio y la división en un intento por demonizar y minar los derechos de otras personas se encontrarán en el lado equivocado de la historia.”

Violencia desatada y represión estatal contra manifestantes y personas defensoras de los derechos humanos

El año pasado surgieron movimientos de protesta, con frecuencia liderados por jóvenes, para exigir rendición de cuentas y respeto por los derechos humanos en países como Venezuela, Honduras, Puerto Rico, Ecuador, Bolivia, Haití, Chile y Colombia, pero las autoridades respondieron por regla general con tácticas represivas y a menudo cada vez más militarizadas, en lugar de establecer mecanismos para promover el diálogo y abordar los motivos de preocupación de quienes se manifestaban.


La represión en Venezuela fue especialmente severa, y las fuerzas de seguridad del gobierno de Nicolás Maduro cometieron crímenes de derecho internacional y graves violaciones de derechos humanos, incluidas ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza, que podrían constituir crímenes de lesa humanidad. En Chile, el ejército y la policía también hirieron deliberadamente a manifestantes para desalentar la disidencia; mataron al menos a cuatro personas e hirieron de gravedad a miles más.

En total, al menos 210 personas murieron violentamente en el contexto de protestas en las Américas: 83 en Haití, 47 en Venezuela, 35 en Bolivia, 31 en Chile, ocho en Ecuador y seis en Honduras.

Latinoamérica volvió a ser una vez más la región más peligrosa del mundo para quienes defendían los derechos humanos; las personas que se dedicaban a proteger los derechos a la tierra, el territorio y el medioambiente estuvieron especialmente expuestas a homicidios selectivos, criminalización, desplazamiento forzado y acoso. Colombia siguió siendo el país más letal para los defensores y defensoras de los derechos humanos, con al menos 106 homicidios, en su mayoría de líderes indígenas, afrodescendientes y campesinos, mientras el encarnizado conflicto armado interno seguía azotando el país.

México fue uno de los países más mortíferos para los periodistas, con al menos 10 muertes violentas en 2019. El país también sufrió una cifra récord de homicidios, pero continuó con las fallidas estrategias de seguridad que había utilizado en el pasado: creó una Guardia Nacional militarizada y aprobó una alarmante ley sobre el uso de la fuerza.

La violencia por arma de fuego siguió siendo uno de los principales motivos de preocupación en Estados Unidos, donde había demasiadas armas y las leyes eran insuficientes para seguirles el rastro e impedir que llegaran a manos de personas que pretendían causar daño. Una nueva norma anunciada por la administración Trump en enero de 2020 facilitó enormemente la exportación de rifles de asalto, armas creadas con impresoras 3-D, munición y otras armas para propagar una extendida violencia por arma de fuego más allá de las fronteras estadounidenses, especialmente en otros países de las Américas. De igual modo, en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro firmó una serie de decretos y órdenes ejecutivas que, entre otras preocupantes consecuencias, suavizaban la normativa sobre la posesión y el porte de armas de fuego.

Los gobiernos adoptaron agresivas posturas respecto a las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo

El número de hombres, mujeres, niños y niñas que han huido de la crisis de derechos humanos en Venezuela en los últimos años ascendió a casi 4,8 millones —una cifra sin precedentes en las Américas—, pero Perú, Ecuador y Chile respondieron imponiendo nuevos y restrictivos requisitos de entrada y devolviendo ilícitamente a personas venezolanas necesitadas de protección internacional.

Más al norte, el gobierno estadounidense hizo un uso indebido del sistema de justicia para acosar a quienes defendían los derechos de las personas migrantes, detuvo ilegalmente a menores que huían de situaciones de violencia e implementó nuevas medidas y políticas para atacar y restringir de forma masiva el acceso al asilo, incumpliendo sus obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional.


Tras las amenazas de la administración Trump de imponer nuevos aranceles comerciales, el gobierno mexicano no sólo accedió a recibir y acoger, en virtud de los Protocolos de Protección a Migrantes, a personas solicitantes de asilo devueltas a la fuerza, sino que también desplegó tropas para impedir que personas centroamericanas consiguieran llegar a la frontera de Estados Unidos con México.

La impunidad, el medioambiente y la violencia de género siguieron siendo importantes motivos de preocupación

La impunidad siguió siendo la norma en la región. El gobierno guatemalteco socavó el acceso a la justicia de las víctimas de graves violaciones de derechos humanos cerrando el año pasado la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), antes de que el gobierno del vecino Honduras anunciara en enero de 2020 el fin de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH).

La preocupación por el medioambiente siguió aumentando en las Américas, mientras la administración Trump anunciaba formalmente su intención de retirarse del acuerdo de París y mientras graves crisis medioambientales en la Amazonía afectaban a pueblos indígenas de Brasil, Bolivia, Perú y Ecuador. Brasil se vio especialmente afectado, pues las políticas contra el medioambiente del presidente Bolsonaro alimentaron devastadores incendios forestales en la Amazonía y dejaron a los pueblos indígenas desprotegidos frente a la extracción maderera ilegal y la cría de ganado tras confiscaciones de tierras.


Tras tomar posesión de su cargo a principios de 2019, el presidente Bolsonaro puso rápidamente en práctica su retórica más general contraria a los derechos humanos mediante una serie de medidas administrativas y legislativas que amenazaban los derechos de todas las personas en el país. Mientras tanto, el emblemático homicidio, cometido en 2018, de la defensora de los derechos humanos Marielle Franco seguía sin resolverse.

A pesar de algunos progresos y del crecimiento de diversos movimientos en defensa de los derechos de las mujeres en las Américas, la violencia de género seguía estando muy extendida. En República Dominicana, la policía violaba, golpeaba y humillaba de forma habitual a las mujeres que se dedicaban al trabajo sexual, en actos que podían constituir tortura. Apenas se avanzó en lo relativo a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en la región. Debido a la draconiana prohibición total del aborto en el país, las autoridades de El Salvador siguieron criminalizando a mujeres y niñas —especialmente las procedentes de entornos desfavorecidos— que sufrían emergencias obstétricas, mientras que en Argentina una niña menor de 15 años daba a luz cada tres horas, la mayoría tras embarazos forzados resultantes de violencia sexual.

Victorias de derechos humanos y motivos para el optimismo en 2020

El año pasado también trajo consigo noticias positivas. Al terminar 2019, 22 países habían firmado el Acuerdo de Escazú, un tratado regional pionero sobre los derechos medioambientales. En febrero de 2020, Ecuador se ha convertido en el octavo país en ratificar el Acuerdo, lo que significa que sólo hace falta que lo ratifiquen otros tres más para que entre en vigor. 

En Estados Unidos, un tribunal de Arizona absolvió al voluntario de ayuda humanitaria Scott Warren de “dar refugio” a dos migrantes en noviembre tras proporcionarles comida, agua y un lugar donde dormir, y un juez federal ha anulado en febrero de 2020 la declaración de culpabilidad de otros cuatro voluntarios de ayuda humanitaria por cargos similares.

La absolución de Evelyn Hernández, acusada de homicidio agravado tras sufrir una emergencia obstétrica en El Salvador, constituyó otra victoria para los derechos humanos, aunque la fiscalía apeló la sentencia. Las mujeres jóvenes y las niñas también se pusieron en primera línea de los movimientos —encabezados principalmente por jóvenes— que defendían los derechos humanos, y generaron optimismo en 2020, como demostraron las poderosas manifestaciones feministas celebradas en lugares como Argentina, México y Chile.

“La ‘marea verde’ de mujeres y niñas que reclaman sus derechos sexuales y reproductivos y exigen el fin de la violencia de género mostraron el imparable impulso en las Américas. Desde Santiago de Chile hasta Washington, DC, sus impresionantes interpretaciones del himno feminista ‘Un violador en tu camino’ pusieron la banda sonora a la solidaridad en 2019 e hicieron renacer el optimismo por lo que podemos lograr este año”, dijo Erika Guevara Rosas.

“Ahora que entramos en una nueva década, no podemos permitirnos que los gobiernos de las Américas sigan repitiendo los errores del pasado. En lugar de restringir los derechos por los que tanto se ha luchado, los gobiernos deben utilizarlos como base y trabajar para crear una región en la que todas las personas puedan vivir libres y seguras.”

Fuente Amnistía Internacional


jueves, 27 de febrero de 2020

El 2019, un año muy violento para los derechos humanos en Colombia

Decenas de masacres, más de cien asesinatos a líderes sociales y defensores de los derechos humanos, abuso de la fuerza en las protestas, crímenes cometidos por militares y policías, altos niveles de violencia sexual y de género, falta de presencia del Estado en las zonas rurales, así como un incremento en los homicidios a los indígenas, aparecen detallados en el informe anual de la Oficina de Michelle Bachelet en Colombia.



La Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia presentó este miércoles su informe anual sobre el estatus de estas garantías fundamentales en el país en el que documentó continuas violaciones entre las que se encuentran masacres récord en los últimos cinco años y decenas de asesinatos a líderes sociales.

La tasa nacional de homicidios en 2019 fue de 25 por cada 100.000 habitantes, lo que indica la existencia de un nivel de violencia endémica. La Oficina registró 36 masacres que implicaron de la muerte de 133 personas, la cifra más alta registrada desde el 2014.

Los departamentos más afectados fueron Antioquia, Cauca y Norte de Santander, donde continuas disputas por el control de las actividades ilícitas fueron una de las principales causas de esta violencia. El informe menciona ataques del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como de  grupos criminales, algunos conformados por antiguos integrantes de las FARC-EP, pero también de autodefensas, como el Clan del Golfo y organizaciones criminales transnacionales.

La Oficina liderada a nivel mundial por Michelle Bachelet, dijo que considera de particular preocupación las agresiones a las personas defensoras de derechos humanos, a los pueblos indígenas y el incremento en los casos de privaciones arbitrarias de la vida, así como violaciones cometidas contra niños en el contexto de la violencia y el conflicto armado.

No hay suficiente protección del Estado

La Oficina de la Alta Comisionada ha reiterado la necesidad de atender las causas estructurales que generan violencia, especialmente en zonas rurales, y que están relacionadas con la falta de acceso a los derechos humanos”, afirma el informe, que también resalta que los esfuerzos para establecer una presencia integral del Estado, particularmente de autoridades civiles, incluyendo la Fiscalía General de la Nación y la policía, fueron insuficientes, en particular en las zonas rurales.

“Las cinco ‘Zonas Estratégicas de Intervención Integral’ establecidas por el Gobierno a través del Decreto 2278 de 2019 fueron creadas para atender este vacío. Sin embargo, la Oficina observó que la presencia estatal en estas zonas continúa siendo predominantemente militar y el avance para establecer una mayor presencia de autoridades civiles ha sido lento”.

Además, respecto a las protestas sociales ocurridas el año pasado, la mayoría pacíficas para manifestar a determinadas políticas del Gobierno, la Oficina notó con preocupación que, en algunos casos, la policía respondió de manera desproporcionada a incidentes aislados de violencia.

Asesinatos a defensores de los derechos humanos

Defender los derechos humanos sigue considerándose una labor de alto riesgo en Colombia, asegura el informe.

En 2019, la oficina documentó 108 asesinatos de personas defensoras de derechos humanos, incluyendo 15 mujeres y dos integrantes de la población LGBTI. “Aunque las cifras muestran la gravedad del problema, reducir el análisis a una consideración numérica impide entender y atender las causas estructurales de la violencia contra las personas defensoras de derechos humanos”, afirma el texto.

Los asesinatos contra defensoras de derechos humanos se incrementaron en cerca del 50% en 2019 comparado con 2018.

Además, en 2019, la Fundación para la Libertad de Prensa registró 113 amenazas y 360 agresiones contra periodistas. El ACNUDH documentó dos asesinatos de periodistas en Arauca, así como agresiones en Cesar, Magdalena y Bogotá.

La Oficina saludó el reconocimiento del Presidente Duque sobre la legitimidad e importancia de las personas defensoras de derechos humanos, sin embargo, personas defensoras que participan en procesos judiciales que involucran a altos funcionarios del Estado y miembros de las fuerzas militares, continuaron siendo víctimas de hostigamientos.

En septiembre, se documentó “un caso en Bogotá en el que un defensor que participaba en procesos judiciales relacionados con presuntas privaciones arbitrarias de la vida fue amenazado y luego sufrió un robo de información sensible relacionada con esos procesos”, se lee en el informe.

La Oficina resaltó la necesidad de incrementar la implementación de las medidas de protección colectivas para atender los riesgos que enfrentan las comunidades y las organizaciones, a través de la coordinación de las distintas autoridades para avanzar en la garantía de los derechos humanos.

El acceso a la justicia

“La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos  valora los esfuerzos de la Fiscalía General de la Nación para investigar los casos que ha reportado. En este sentido, se observaron algunos avances en el 55% de los casos ocurridos entre 2016 y 2019. Sin embargo, subsistieron retos para la judicialización de los autores intelectuales de las agresiones contra las personas defensoras de derechos humanos”.

Según el informe, la falta de acceso a la justicia continúa siendo un desafío que perpetúa ciclos de impunidad y violencia.

“La Fiscalía General de la Nación tiene presencia en casi la mitad de los municipios del país. Sin embargo, continuó enfrentando serios retos para llegar a las zonas rurales, especialmente en Antioquia, Arauca, Amazonas, Caquetá, Cauca, Chocó, Guaviare, Huila, Meta, Nariño y Vaupés, afectando seriamente su capacidad de garantizar el acceso a la justicia para todos. Esta limitada presencia se atribuyó a insuficientes recursos materiales, técnicos y humanos, y especialmente a la falta de medidas de protección adecuadas que permitan a los fiscales e investigadores realizar, de manera segura, su trabajo en zonas rurales”.

 La Oficina también denunció que la excesiva carga laboral de los fiscales también afecta el avance de las investigaciones y el insuficiente número de policía judicial y la tardía respuesta del apoyo pericial exacerbó esta situación.

 Además, observó “la no aplicación, por parte de algunas autoridades en Antioquia, Arauca, Guaviare y Nariño, de los protocolos de la Fiscalía General de la Nación relacionados con presuntos casos de desaparición forzada, en particular respecto a la inmediata activación del mecanismo de búsqueda urgente”, afirma el reporte.

Uso excesivo de la fuerza durante las protestas sociales

El informe denuncia que, durante las protestas sociales en el 2019, algunos miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) no cumplieron con las normas y estándares internacionales relacionados con el uso de la fuerza. Previamente, ya la Oficina de Michelle Bachelet en Colombia había explícitamente expresado su preocupación con respecto a los procedimientos de intervención del Escuadrón.

 En el documento se menciona  una presunta privación arbitraria de la vida de un estudiante de 18 años en Bogotá, cometida por un agente del ESMAD armado con un rifle de calibre 12, cargado con munición del tipo beanbag. Algunos manifestantes en Bogotá, Cali y Medellín sufrieron lesiones oculares o craneales debido a golpes o por impactos de proyectiles disparados por las fuerzas policiales”.

Entre el 22 y el 26 de noviembre, al menos 36 manifestantes y cuatro miembros de las fuerzas policiales sufrieron lesiones que requirieron de hospitalización. Durante las protestas, algunos oficiales de policía presuntamente perpetraron actos contra los manifestantes que podrían llegar a constituir malos tratos y  tortura, tales como desnudez forzada, amenazas de muerte con matices racistas y repetidas golpizas.

Algunos manifestantes fueron presuntamente arrestados y golpeados por miembros de la policía, trasladados a las estaciones de policía y forzados a admitir comportamientos violentos, siendo multados por ello. En Bogotá,  se reportó el caso de una joven mujer que fue golpeada por cinco oficiales de policía mientras filmaba un documental sobre las protestas, resultando con lesiones graves en su cabeza.

Si bien se presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación, ésta calificó el trato sufrido por la víctima como abuso de autoridad.

 La Oficina de la ONU encarga de velar por el cumplimiento de los derechos humanos en el mundo manifiesta “su preocupación porque muchas de las detenciones ocurridas durante las protestas resultaron del uso frecuente de una medida administrativa denominada ‘traslado por protección’. Esta medida otorga facultades discrecionales a la policía para limitar el derecho a la libertad personal”.

Las protestas implicaron varios ataques contra periodistas y representantes de medios alternativos, asegura el informe, incluidas agresiones físicas y obstrucción a labor periodística. Se documentaron tres casos de presunto uso excesivo de la fuerza y cuatro casos de detenciones arbitrarias que afectaron a periodistas.

Además, cuarenta y ocho horas antes de la primera protesta, se reportó que la policía judicial efectuó al menos 36 allanamientos contra medios de comunicación alternativos, asociaciones de artistas, organizaciones no gubernamentales y residencias de estudiantes en Bogotá, Cali y Medellín.

Asesinatos a indígenas

La Oficina manifestó asimismo su profunda preocupación por el alto número de asesinatos de indígenas en el Cauca.

“En 2019, el Instituto Nacional de Medicina Legal registró un incremento de casi el 52% en los homicidios de indígenas en Cauca comparado con 2018. Entre enero y noviembre de 2019, el ACNUDH registró el asesinato de 66 miembros del pueblo indígena Nasa en el norte del Cauca, incluyendo 13 autoridades indígenas y otros líderes Nasa”.

El informe dice que es urgente que se adopten medidas efectivas de prevención y protección, las cuales deben ser culturalmente apropiadas para estas comunidades y adoptadas en consulta con las autoridades indígenas.

Violencia sexual y de género, la tasa más alta en los últimos 10 años
Según el más reciente informe del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en 2018 la tasa de violencia sexual fue de 52,3 víctimas por cada cien mil habitantes, 4,02 puntos más alta con respecto a la de 2017. Esta tasa fue la más alta en los últimos 10 años.

Del número total de víctimas, 85,6% fueron mujeres y 14,4% fueron hombres. El promedio de edad de las víctimas fue de 12 años.  La Oficina documentó 13 casos con 15 mujeres víctimas incluyendo 13 niñas, ocurridos en Antioquia, Arauca, Caquetá, Guaviare, Meta y Nariño. En 10 de estos casos, los presuntos perpetradores fueron miembros del ELN, grupos criminales y otros grupos violentos, mientras que en tres casos miembros del ejército estuvieron presuntamente involucrados.

“El ACNUDH tiene conocimiento de que la Fiscalía General de la Nación inició investigaciones en relación con estos últimos tres casos. La respuesta de las autoridades a la violencia sexual y basada en el género continuó siendo insuficiente”.

La Oficina observó que algunas autoridades en Antioquia, Arauca, Guaviare y Nariño desconocían el protocolo de la Fiscalía General de la Nación para responder a los casos de violencia sexual. En Arauca, la Fiscalía General de la Nación denegó el acceso a la justicia a una mujer con discapacidad, víctima de violencia sexual, específicamente por no proporcionarle un intérprete que pudiera haberle permitido dar su testimonio. En Guaviare, la policía no activó el mecanismo de búsqueda urgente de una niña indígena desaparecida quien había sido víctima de violencia sexual.

Avances en la justicia en el marco del proceso de paz
La Oficina de la Alta Comisionada observó avances en la implementación del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición establecido en el Acuerdo de Paz. Durante 2019 se consolidó su alcance territorial con 66 presencias, lo cual facilitó la participación de las víctimas.

“Los mecanismos del Sistema Integral también realizaron valiosos esfuerzos para incluir un enfoque étnico en su trabajo para garantizar la consulta previa, libre e informada, de conformidad con las normas y estándares internacionales. También adoptaron protocolos de relacionamiento con los pueblos indígenas y de coordinación entre la jurisdicción especial indígena y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Los pueblos indígenas han tenido un papel fundamental en los procesos, tanto para el esclarecimiento de la verdad como en la búsqueda de personas desaparecidas.

martes, 25 de febrero de 2020

Tercer defensor de los derechos humanos muerto en Costa Rica

SAN SALVADOR (Sputnik) — El reciente asesinato del líder indígena Jerhy Rivera, de la etnia Brorán, se suma a otros dos crímenes de defensores de los derechos humanos en Costa Rica, afirmaron diversos voceros de la sociedad civil en esa nación centroamericana.



Asesinan a defensor de derechos humanos de pueblos indígenas, esto se suma a dos muertes más que dejan en la impunidad al Estado de Costa Rica como responsable directo de prevenir estos actos", denunció la abogada Larissa Arroyo, presidenta de la asociación ciudadana Acceder, en su perfil de la red social Facebook.

Arroyo lamentó que, a pesar del trabajo de Acceder para crear un mecanismo de protección a personas defensoras de derechos humanos y un protocolo de investigación, es insuficiente la labor del Gobierno, en particular de la Defensoría de los Habitantes.

Rivera fue asesinado el 24 de febrero en un enfrentamiento entre indígenas y usurpadores de las tierras de una finca entre Térraba y Mano de Tigre (occidente), en el cual otra persona sufrió heridas de gravedad y permanece en un centro médico.

El Frente Nacional de Pueblos Indígenas se hizo eco de denuncias en el territorio de Cabagra sobre la invasión de colonos armados a las zonas de Térraba, Crun D'bonn y Cabagra en Palmira, donde levantaron tres campamentos ilegales en tierra de la etnia Bribri.

El presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, condenó a medianoche el asesinato de Rivera y confirmó la detención del sospechoso.

La Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente afirmó que la muerte de Rivera "salpica de sangre la hipocresía del Estado costarricense, que por un lado dice ser abanderado de los derechos humanos, pero que su política pública deja en el abandono y el olvido a todas las poblaciones indígenas de nuestro país".

Este crimen ocurre a pocos días del primer aniversario del asesinato de Sergio Rojas, líder indígena Bribri de Salitre, ultimado con 15 disparos pese a las medidas cautelares de protección dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2015.

Fuente: Sputnik

lunes, 24 de febrero de 2020

Los derechos humanos son atacados en todo el mundo, afirma Guterres

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, lanzó el lunes un "llamado a la acción" contra los ataques a los derechos humanos en todo el mundo, destacando la persecución de las minorías y los "niveles alarmantes de feminicidio".


Antonio Guterres, durante la apertura de la sesión anual principal del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el 24 de febrero de 2020 en Ginebra (Suiza) AFP

"Los derechos humanos están siendo atacados", declaró Antonio Guterres al abrir la sesión anual principal del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, y agregó que "ningún país está a salvo" frente a esta deriva.

"Los miedos avanzan" y "los derechos humanos enfrentan desafíos crecientes" en todas partes, agregó, e instó a la comunidad internacional a actuar para invertir la tendencia.

El secretario general de la ONU no citó a ningún país en particular en su discurso, aunque hizo alusiones al conflicto en Siria o la situación de los migrantes que quieren instalarse en Europa.

Así, subrayó el caso "de los civiles atrapados en enclaves en regiones arrasadas por la guerra, con hambre y bombardeados pese al derecho internacional", y denunció los "tráficos de seres humanos, que afectan a todas las regiones del mundo".

Guterres también mostró su preocupación por el "retroceso en los derechos de las mujeres, los niveles alarmantes de feminicidios, los ataques contra los defensores de los derechos de las mujeres y la persistencia de las leyes y las políticas que perpetúan la sumisión y la exclusión".

"La violencia contra las mujeres y las niñas es la violación de los derechos humanos más extendida", destacó.

"Las leyes represivas se multiplica, con restricciones cada vez mayores a la libertad de expresión, de religión, de participación, de reunión y de asociación", agregó Guterres.

"Los periodistas, los activistas por los derechos humanos y los ecologistas --sobre todo las mujeres-- son objeto de amenazas crecientes, justo cuando su compromiso es indispensable para la ejercicio de la justicia", añadió.

Las nuevas tecnologías "han permitido que la sociedad civil se organice mejor, por supuesto, pero también han dado a las autoridades unos medios inéditos para controla las idas y venidas de todos y restringir las libertades", continuó el secretario general de la ONU.

"La crisis climática es la mayor amenaza para la supervivencia de nuestra especie y pone en peligro los derechos humanos en los cuatro puntos del planeta", señaló.

Fuente :Rfi