Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta CEPAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CEPAL. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de enero de 2022

Pobreza extrema en América Latina: retroceso de 27 años en la región

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, compartió su informe sobre pobreza del año 2021 y los resultados no son para nada alentadores. 

#Pobreza #Gini #AméricaLatina #DerechosHumanos



La crisis sanitaria permanece vigente y América Latina y el Caribe es la región más vulnerable del mundo en esta pandemia. Esa crisis de salud se ha convertido en una crisis social, llevando la tasa de pobreza extrema en América Latina del 13,1% de la población en 2020 al 13,8% en 2021, un retroceso de 27 años, informó este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Esto significa que la cantidad de personas en pobreza extrema habría pasado de 81 a 86 millones.

Mientras se estima que la tasa de pobreza general habría disminuido levemente, del 33,0% al 32,1% de la población, bajando ligeramente el número total de personas en situación de pobreza de 204 a 201 millones.

Los mayores incrementos de la pobreza tuvieron lugar en Argentina, Colombia y Perú, donde alcanzaron o excedieron los 7 puntos porcentuales. En Chile, Costa Rica, Ecuador y Paraguay creció entre 3 y 5 puntos porcentuales y en Bolivia, México y la República Dominicana, creció menos de 2 puntos porcentuales. El único país de la región que experimentó una disminución de la pobreza y la pobreza extrema en 2020 fue Brasil.

“Pese a la recuperación económica experimentada en 2021, los niveles relativos y absolutos estimados de pobreza y de pobreza extrema se han mantenido por encima de los registrados en 2019, lo que refleja la continuación de la crisis social. La crisis también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad en que vive buena parte de la población en los estratos de ingresos medios, caracterizados por bajos niveles de cotización a la protección social contributiva y muy baja cobertura de la protección social no contributiva”, señala el informe anual Panorama Social de América Latina 2021.

El aumento de la pobreza extrema es “consecuencia de una reducción de las transferencias de ingresos de emergencia en algunos países, que no alcanzaría a ser compensada por el incremento esperado de los ingresos del empleo”.


30 años de retroceso

Según el informe, la región experimentó una notoria regresión en su lucha contra la pobreza en 2020 por causa de la pandemia. Tanto la pobreza como la pobreza extrema aumentaron por sexto año consecutivo. En 2020, la pobreza extrema se elevó a niveles registrados 27 años atrás, mientras que la tasa de pobreza general se ubicó en un nivel similar al de finales de la década de 2000.

En el estudio, la CEPAL indica que en 2020 aumentó la proporción de mujeres que no recibe ingresos propios y se mantuvieron las brechas de pobreza en áreas rurales, pueblos indígenas y la niñez. Asimismo, al examinar distintos índices, entre ellos el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, se constató un aumento de esta.

De acuerdo con el organismo de las Naciones Unidas, la pobreza habría sido mayor en 2020 si los países de la región no hubieran adoptado medidas como las transferencias de ingresos de emergencia. La pobreza extrema habría sido alrededor de 1,8 puntos porcentuales más alta, y la pobreza general habría sido 2,9 puntos porcentuales más elevada en promedio en siete países.

Pese a lo anterior, el Panorama Social 2021 consigna que en los últimos 10 meses de 2020 las transferencias de emergencia anunciadas por los países para paliar el efecto de la crisis representaron un gasto de 89.700 millones de dólares, mientras que en los primeros diez meses de 2021 el gasto anunciado en estas medidas fue la mitad: 45.300 millones de dólares.

“La ‘recuperación’ económica de 2021, que causó cierta euforia en algunos países, no ha sido suficiente para mitigar los profundos efectos sociales y laborales de la pandemia, estrechamente vinculados a la desigualdad de ingreso y género, a la pobreza, a la informalidad y a la vulnerabilidad en que vive la población”, declaró Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, quien llamó a mantener las transferencias monetarias de emergencia en 2022 o hasta que la crisis sanitaria esté controlada.

Aumento de la desigualdad también

El documento sostiene que la desigualdad incrementó entre 2019 y 2020, con lo que se quebró una tendencia decreciente que venía observándose desde 2002. El Coeficiente de Gini —utilizado internacionalmente para medir la distribución del ingreso— aumentó en 0,7 puntos porcentuales para el promedio regional entre 2019 y 2020. Este deterioro tiene relación directa con las repercusiones de la pandemia.

América Latina y el Caribe es una de las regiones del mundo que lleva más tiempo de interrupción de clases presenciales, en promedio cerca de 56 semanas de interrupción total o parcial, lo que ha generado brechas en el desarrollo de habilidades cognitivas, la pérdida de oportunidades de aprendizaje y el riesgo de aumento del abandono escolar.

Ese cierre escolar ha impactado sobre la sobrecarga de las tareas de cuidado de las mujeres. Por ello, el retorno seguro a clases presenciales es urgente en 2022, subraya la comisión regional de las Naciones Unidas.


No habrá recuperación económica si no se controla la pandemia

En el estudio, la CEPAL recalca que sin control de la crisis sanitaria la recuperación económica no será sostenible, y advierte que América Latina y el Caribe es la región más vulnerable del mundo ante el COVID-19.

La región presenta el mayor número de defunciones informadas por COVID-19 a nivel global (1.562.845 hasta el 31 de diciembre de 2021), cifra que seguirá creciendo mientras la pandemia persista. Estas representan el 28,8% del total de defunciones por COVID-19 notificadas en el mundo, pese a que la población de la región apenas asciende al 8,4% de la población mundial.

A 26 de enero de 2022, el 62,3% de la población de América Latina y el Caribe (en torno a 408 millones de personas) contaba con una pauta completa de vacunación, por lo que la CEPAL hace un llamado a incrementar los esfuerzos, de tal manera que a mediados de 2022 todos los países de la región hayan vacunado al 70% de su población con el esquema completo.

Para alcanzar dicho objetivo, apunta la Comisión, urge fortalecer los programas de compra de vacunas y los mecanismos de cooperación y coordinación regional, en línea con el Plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe aprobado por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y elaborado por la CEPAL.

“La pandemia es una oportunidad histórica para construir un nuevo pacto social que brinde protección, certidumbre y confianza. Un nuevo contrato social debe avanzar y fortalecer la institucionalidad de los sistemas de protección social y promover que estos sean universales, integrales, sostenibles y resilientes. Vienen años de menor crecimiento económico y, si no se mantienen los esfuerzos para proteger el bienestar de la población, serán mayores los aumentos en pobreza y desigualdad en la región”, declaró Alicia Bárcena.



Un nuevo contrato sobre fiscalidad

Un pacto social requiere de un nuevo contrato fiscal con progresividad, acompañado de objetivos muy concretos, como darle sostenibilidad financiera a una protección social universal y con niveles de suficiencia adecuados que incluya al conjunto de la población, apuntó.

También urge reestructurar los sistemas de salud, avanzar hacia una cobertura universal, con atención oportuna y de calidad para toda la población, y que el Estado actúe como garante del derecho a la salud.

Finalmente, el informe aborda la propuesta de la CEPAL de transitar hacia una sociedad del cuidado, que supone reconocer que los cuidados son una necesidad universal y a la vez expresan diversidades estructurales como el ciclo de la vida, las condiciones físicas, las condiciones socioeconómicas y de ingresos y las diferencias territoriales. “La universalidad, la coordinación interinstitucional e intersectorial, la corresponsabilidad y la sostenibilidad financiera constituyen pilares fundamentales de las políticas integrales de cuidados que precisa la región”, concluye el documento.

Fuente: ONU Noticias

lunes, 20 de septiembre de 2021

Países de la CELAC aprueban propuestas del plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe

 Los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) aprobaron hoy por unanimidad los lineamientos y propuestas para un plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe, una ruta programática presentada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para fortalecer la producción y distribución de medicamentos, en especial vacunas, en los países de la región y reducir la dependencia externa, y mandataron a la Comisión regional de las Naciones Unidas para que continúe las acciones para su efectiva implementación.



El plan fue presentado por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, durante la VI Cumbre de jefas y jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC que se celebró en México, país que ejerce la Presidencia pro tempore del bloque regional, y a la cual asistieron Presidentes, Vicepresidentes, Ministros y altos funcionarios de gobierno de las 33 naciones que lo conforman.

En su discurso inaugural, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, llamó a los países a “terminar con el letargo y plantear una nueva y vigorosa relación entre los pueblos de América”. Asimismo, instó a Estados Unidos y Canadá a otorgar vacunas a los países de la región que no han podido proteger a sus pueblos frente al COVID-19 por falta de recursos económicos, y solicitó a la CEPAL y otros organismos multilaterales, la elaboración de un plan con el objetivo superior de promover la comunidad económica de América Latina y el Caribe y así aprovechar la riqueza natural y cultural de la región.

Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, destacó la aprobación de los lineamientos y propuestas de un plan de autosuficiencia sanitaria, el que definió como la adopción de un camino común para evitar nuevos rezagos en la región en materia de acceso a vacunas y medicamentos.

“Todavía hoy estamos muy rezagados respecto a otras regiones del mundo. Esto no debe volver a ocurrir en nuestra región y ese es el valor del documento que ustedes han aprobado. Los 31 países aquí representados estamos hoy adoptando un camino común para que América Latina y el Caribe nunca más quede rezagada como en 2020 y 2021. La lección aprendida y el camino adoptado”, afirmó.

Por su parte, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, subrayó en un mensaje en video que, cuando existen desafíos comunes, es necesario identificar áreas concretas de respuesta colectiva y propuestas de solución multilateral.

“Con la cumbre de hoy, los líderes de la región demuestran su compromiso con la renovación de la CELAC como espacio de fortalecimiento de la cooperación regional. Las Naciones Unidas contribuyen a esta aspiración mediante el plan de autosuficiencia sanitaria, cuyo objetivo es el desarrollo, expansión y fortalecimiento de la producción regional de vacunas y medicamentos”, expresó el máximo representante de la ONU.

La propuesta de un plan de autosuficiencia sanitaria presentada por Alicia Bárcena busca diagnosticar la magnitud de los retos que enfrentan los países de la región en las esferas sanitaria, económica, social y productiva, y avanzar en líneas de acción para fortalecer las capacidades productivas y de distribución de vacunas y medicamentos en los países de América Latina y el Caribe.

Para el desarrollo de la iniciativa, la CEPAL realizó un seguimiento exhaustivo de los avances y problemas para un acceso igualitario a la vacunación, constituyó un grupo de trabajo integrado por más de 20 expertos de distintos países de la región, realizó un inventario y diagnóstico de las capacidades regionales en el ámbito de la salud, en el que se resaltan las capacidades institucionales para el diseño y la implementación de políticas, formuló recomendaciones de estrategias y siete líneas de acción para el corto, mediano y largo plazo, e identificó a actores e instituciones estratégicas.

Durante su presentación, Alicia Bárcena recordó que la magnitud de la pandemia evidenció las limitaciones del abastecimiento de vacunas y medicamentos, las debilidades de los sistemas de salud, la desigualdad frente al acceso a atención primaria universal y la carencia de una planificación anticipatoria.

Asimismo, el subfinanciamiento crónico de la investigación y el desarrollo tecnológico y la debilidad de políticas industriales, no permitieron desarrollar las capacidades existentes para producir vacunas oportunamente y construir un mercado de escala de medicamentos.

La alta funcionaria de las Naciones Unidas subrayó que la crisis sanitaria reveló una insuficiente solidaridad internacional, con poco apoyo de los países desarrollados y escasos efectos del Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19 (COVAX). Además, señaló, la fuerte participación de la región en ensayos clínicos de laboratorios internacionales no implicó mayor acceso a las vacunas. Prueba de esto es que América Latina y el Caribe no alcanzará a vacunar al 80% de su población en 2021.

Por ello, “se requieren sistemas de atención primaria universal en América Latina y el Caribe. Urge una coordinación estratégica entre los sectores de salud, economía, industria y finanzas en la región. Es imperativo impulsar el desarrollo y la coordinación entre los sistemas de regulación y se precisa de una visión de integración regional y subregional que garantice mayor autonomía productiva y acceso universal a vacunas”, expresó.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL destacó que, pese a las limitaciones y heterogeneidad entre países, la industria farmacéutica es importante no solo por su producción sino también por su desempeño en calidad de empleo, salarios, género y difusión del conocimiento.

Recordó que las grandes empresas farmacéuticas son líderes del cambio tecnológico, sin embargo, en la región sólo representan el 8% versus el 51% a nivel mundial. Asimismo, la participación de América Latina y el Caribe en las exportaciones mundiales de productos farmacéuticos fue del 0,7% en 2020, muy por debajo de su participación en las exportaciones mundiales de todos los bienes ese año (5,4%), mientras que el 87% de las importaciones de medicamentos proviene de fuera de la región.

En una perspectiva de mediano y largo plazo, el plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe tiene como fin último el desarrollo, la expansión y el fortalecimiento competitivo de las capacidades de investigación, desarrollo y producción de vacunas y medicamentos a nivel regional. Para ello, se definen tres objetivos específicos: asegurar un mercado estable de gran escala, que dé señales claras y seguridad a las empresas para invertir; incentivar y facilitar la investigación y el desarrollo de proyectos innovadores, y apoyar la producción local y la integración en cadenas regionales de producción.

Además, en una perspectiva de urgencia ante la pandemia de COVID-19, a la frágil situación de acceso internacional a las vacunas y el lento avance de los procesos de inoculación en la mayoría de los países, el plan agrega el objetivo de acelerar los procesos de vacunación, para lo cual se requiere mejorar el acceso internacional a las vacunas y facilitar los procesos internos de inoculación.

En este contexto, se definieron y priorizaron siete líneas de acción: i) Fortalecer los mecanismos de compra conjunta internacional de vacunas y medicamentos esenciales; ii) Utilizar los mecanismos de compras públicas de medicamentos para el desarrollo de mercados regionales; iii) Crear consorcios para el desarrollo y la producción de vacunas; iv) Implementar una plataforma regional de ensayos clínicos; v) Aprovechar las flexibilidades normativas para acceder a propiedad intelectual; vi) Fortalecer mecanismos de convergencia y reconocimiento regulatorio; y vii) Fortalecer los sistemas de salud primaria para el acceso universal a vacunas y su distribución equitativa.

En el corto plazo, la CEPAL identificó acciones inmediatas en tres ámbitos: la coordinación entre las entidades reguladoras nacionales, mecanismos regionales de compra para lograr el acceso universal a vacunas e implementación de una plataforma regional de ensayos clínicos.

“El espíritu del plan de autosuficiencia sanitaria y sus iniciativas son de alcance regional, y se proponen líneas de acción para su implementación regional o subregional. Si bien un plan de esta naturaleza requiere el fortalecimiento de las capacidades dentro de cada país —y en él se reconoce la importancia de las políticas nacionales—, su foco no se sitúa en las propuestas de alcance nacional, sino en la cooperación y la integración regional”, afirmó Alicia Bárcena.

“La CEPAL pone todas sus capacidades técnicas al servicio de la CELAC para poder implementar el plan de autosuficiencia sanitaria presentado hoy. La integración regional es uno de los motivos de la existencia de nuestra institución”, concluyó.

Fuente: Radio Agricultura

viernes, 5 de marzo de 2021

América Latina es la región en desarrollo más afectada del mundo por la pandemia

 Un año después de la llegada del coronavirus a América Latina y el Caribe, la pobreza, la desigualdad y el desempleo avanzaron a un ritmo sin precedente en la región, convirtiéndola en la más afectada por el COVID-19 en el mundo.




La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó este jueves un análisis del impacto de la pandemia que alerta una vez más sobre los problemas estructurales en los países de la región y llama a invertir en un estado de bienestar y una sociedad del cuidado.

El “Panorama Social de América Latina 2020” da cuenta de una contracción del Producto Interno Bruto regional de 7,7% y del cierre de 2,7 millones de empresas con el consecuente incremento del desempleo, que afecta desproporcionadamente a las mujeres.

Demasiadas muertes

Pero lo peor de todo es que con sólo el 8,4% de la población mundial, la región haya registrado el 27,8% de las muertes por COVID-19, destacó la secretaria ejecutiva de la CEPAL durante la conferencia de prensa de divulgación del documento.

En este sentido, Alicia Bárcena subrayó la importancia de adoptar sistemas universales de protección social.

“Esto quiere decir cubrir a toda la población independientemente del tipo de su inserción en el mercado laboral u otras características personales. Un sistema de protección social debe darle acceso a la salud universal a todas las personas, eso no puede depender del ingreso, la salud debe ser un bien público universal”, recalcó Bárcena.

Problemas estructurales

Bárcena explicó que la emergencia sanitaria profundizó las desigualdades estructurales que a lo largo de los años han dado como resultado altos niveles de informalidad, falta de protección social y baja productividad.

Además, la pandemia evidenció graves carencias y fragilidad en los sectores de la salud, la educación y los cuidados.

Del mismo modo, magnificó la división por género del trabajo y el sector de los cuidados, revirtiendo la inclusión de la mujer en el mercado laboral a niveles de hace una década.

Pese a las medidas de emergencia…

El estudio señala que todo esto ocurrió a pesar de las medidas de emergencia que tomaron los gobiernos para encarar la crisis y más aún, advierte que la pobreza y la pobreza extrema seguirán creciendo hasta un punto que no se había observado en muchos años.

“Las medidas de protección social han evitado un mayor aumento de la pobreza y pobreza extrema pero hay un retroceso de doce años en la pobreza y de 20 años en la pobreza extrema”, dijo la responsable de la CEPAL.

Detalló que esas medidas cubrieron a cerca del 50% de la población y costaron unos 86.000 millones de dólares entre marzo y diciembre del año pasado. Sin embargo, la cifra de latinoamericanos pobres que viven con un ingreso máximo de tres veces la línea de pobreza llegó a 491 millones, es decir, el 80% de la población de la región.

Bárcena enfatizó que, no obstante insuficientes para detener la crisis, estas medidas han ayudado a paliarla de alguna manera, así sea mínima, permitiendo que la población beneficiada con transferencias de dinero y otras ayudas satisfaga sus necesidades vitales.

“De no haberse implementado, la situación sería peor”, aseveró.

Que se mantengan las ayudas

En este renglón, la CEPAL considera imprescindible que se mantengan al menos todo el 2021 las transferencias monetarias de emergencia: “Hemos demostrado que son importantes, pertinentes y necesarias para contener la pobreza, pero tenemos que aumentar su nivel y cobertura”, abundó Bárcena.

De cara al porvenir de la región, señaló varios desafíos: “en primer lugar, una agenda de cooperación para lograr “un acceso más equilibrado, equitativo, simétrico a las vacunas. Todo va a depender de cómo podremos vencer pronto a esta pandemia, porque todavía no ha pasado”.

También instó a abordar la situación de las mujeres, el colectivo más afectado, con la intención de crear una sociedad del cuidado para que puedan regresar al mercado laboral.

La sociedad del cuidado que promueve la CEPAL se refiere a proteger la salud y a las personas y a cuidar al planeta para lograr un desarrollo sostenible que beneficie a todos.

Estado de bienestar

“Pero nuestro mayor desafío es lograr un estado de bienestar sostenible y para ello debemos poner mucha atención a la estructura productiva ya que actualmente es muy desigual y sigue dejando afuera a las pequeñas, medianas y microempresas”, consideró.

Bárcena argumentó que la pandemia ha puesto de relieve muchas fragilidades como las de los sistemas de salud, productivo y laboral.

Para impulsar el estado de bienestar, la CEPAL aboga por un pacto social y político genuino que aborde las diferencias en el acceso a recursos y que se ocupe de las desigualdades profundas y las brechas estructurales que existen en la región.

La secretaria ejecutiva exhortó a los países de la región, sobre todo a los que producen materias primas, a “invertir para cerrar las brechas estructurales y apuntalar los estados de bienestar y las sociedades del cuidado”.

Fuente: Noticias ONU


Comentario ALDHU

El Secretario General de la ALDHU, Juan de Dios Parra, comentó al respecto: "Las desigualdades en la sociedad latinoamericana se han potenciado estructuralmente; en muchos casos; incluso muchos estados promovieron políticas para favorecer a los grupos con mayores recursos. Si queremos unas sociedades más justas, equitativas y menos confrontacionales, debemos eliminar la violencia estructural que realiza el estado contra los más desvalidos, necesitados y que mayor ayuda necesitan. Convirtiendo al estado en un organismo que trabaje para la población; legislando para regular las desigualdades que provoca el libre mercado, aunque parezca obvio". 

miércoles, 30 de noviembre de 2011

INFORME DE CEPAL DESTACA SITUACIÓN DE JÓVENES DEL CARIBE

Foto: vivenciasjuvenilesrd.blogspot.com


"El Caribe, como América Latina, vive un momento de grandes desafíos en materia de inclusión juvenil”. Éste es uno de los puntos destacados en el informe Panorama Social de América Latina 2011, difundido por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).


http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1&lang=ES&cod=62832


http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/1/45171/2011-818-PSE-Sintesis-Lanzamiento-WEB.pdf