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lunes, 20 de septiembre de 2021

Países de la CELAC aprueban propuestas del plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe

 Los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) aprobaron hoy por unanimidad los lineamientos y propuestas para un plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe, una ruta programática presentada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para fortalecer la producción y distribución de medicamentos, en especial vacunas, en los países de la región y reducir la dependencia externa, y mandataron a la Comisión regional de las Naciones Unidas para que continúe las acciones para su efectiva implementación.



El plan fue presentado por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, durante la VI Cumbre de jefas y jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC que se celebró en México, país que ejerce la Presidencia pro tempore del bloque regional, y a la cual asistieron Presidentes, Vicepresidentes, Ministros y altos funcionarios de gobierno de las 33 naciones que lo conforman.

En su discurso inaugural, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, llamó a los países a “terminar con el letargo y plantear una nueva y vigorosa relación entre los pueblos de América”. Asimismo, instó a Estados Unidos y Canadá a otorgar vacunas a los países de la región que no han podido proteger a sus pueblos frente al COVID-19 por falta de recursos económicos, y solicitó a la CEPAL y otros organismos multilaterales, la elaboración de un plan con el objetivo superior de promover la comunidad económica de América Latina y el Caribe y así aprovechar la riqueza natural y cultural de la región.

Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, destacó la aprobación de los lineamientos y propuestas de un plan de autosuficiencia sanitaria, el que definió como la adopción de un camino común para evitar nuevos rezagos en la región en materia de acceso a vacunas y medicamentos.

“Todavía hoy estamos muy rezagados respecto a otras regiones del mundo. Esto no debe volver a ocurrir en nuestra región y ese es el valor del documento que ustedes han aprobado. Los 31 países aquí representados estamos hoy adoptando un camino común para que América Latina y el Caribe nunca más quede rezagada como en 2020 y 2021. La lección aprendida y el camino adoptado”, afirmó.

Por su parte, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, subrayó en un mensaje en video que, cuando existen desafíos comunes, es necesario identificar áreas concretas de respuesta colectiva y propuestas de solución multilateral.

“Con la cumbre de hoy, los líderes de la región demuestran su compromiso con la renovación de la CELAC como espacio de fortalecimiento de la cooperación regional. Las Naciones Unidas contribuyen a esta aspiración mediante el plan de autosuficiencia sanitaria, cuyo objetivo es el desarrollo, expansión y fortalecimiento de la producción regional de vacunas y medicamentos”, expresó el máximo representante de la ONU.

La propuesta de un plan de autosuficiencia sanitaria presentada por Alicia Bárcena busca diagnosticar la magnitud de los retos que enfrentan los países de la región en las esferas sanitaria, económica, social y productiva, y avanzar en líneas de acción para fortalecer las capacidades productivas y de distribución de vacunas y medicamentos en los países de América Latina y el Caribe.

Para el desarrollo de la iniciativa, la CEPAL realizó un seguimiento exhaustivo de los avances y problemas para un acceso igualitario a la vacunación, constituyó un grupo de trabajo integrado por más de 20 expertos de distintos países de la región, realizó un inventario y diagnóstico de las capacidades regionales en el ámbito de la salud, en el que se resaltan las capacidades institucionales para el diseño y la implementación de políticas, formuló recomendaciones de estrategias y siete líneas de acción para el corto, mediano y largo plazo, e identificó a actores e instituciones estratégicas.

Durante su presentación, Alicia Bárcena recordó que la magnitud de la pandemia evidenció las limitaciones del abastecimiento de vacunas y medicamentos, las debilidades de los sistemas de salud, la desigualdad frente al acceso a atención primaria universal y la carencia de una planificación anticipatoria.

Asimismo, el subfinanciamiento crónico de la investigación y el desarrollo tecnológico y la debilidad de políticas industriales, no permitieron desarrollar las capacidades existentes para producir vacunas oportunamente y construir un mercado de escala de medicamentos.

La alta funcionaria de las Naciones Unidas subrayó que la crisis sanitaria reveló una insuficiente solidaridad internacional, con poco apoyo de los países desarrollados y escasos efectos del Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19 (COVAX). Además, señaló, la fuerte participación de la región en ensayos clínicos de laboratorios internacionales no implicó mayor acceso a las vacunas. Prueba de esto es que América Latina y el Caribe no alcanzará a vacunar al 80% de su población en 2021.

Por ello, “se requieren sistemas de atención primaria universal en América Latina y el Caribe. Urge una coordinación estratégica entre los sectores de salud, economía, industria y finanzas en la región. Es imperativo impulsar el desarrollo y la coordinación entre los sistemas de regulación y se precisa de una visión de integración regional y subregional que garantice mayor autonomía productiva y acceso universal a vacunas”, expresó.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL destacó que, pese a las limitaciones y heterogeneidad entre países, la industria farmacéutica es importante no solo por su producción sino también por su desempeño en calidad de empleo, salarios, género y difusión del conocimiento.

Recordó que las grandes empresas farmacéuticas son líderes del cambio tecnológico, sin embargo, en la región sólo representan el 8% versus el 51% a nivel mundial. Asimismo, la participación de América Latina y el Caribe en las exportaciones mundiales de productos farmacéuticos fue del 0,7% en 2020, muy por debajo de su participación en las exportaciones mundiales de todos los bienes ese año (5,4%), mientras que el 87% de las importaciones de medicamentos proviene de fuera de la región.

En una perspectiva de mediano y largo plazo, el plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe tiene como fin último el desarrollo, la expansión y el fortalecimiento competitivo de las capacidades de investigación, desarrollo y producción de vacunas y medicamentos a nivel regional. Para ello, se definen tres objetivos específicos: asegurar un mercado estable de gran escala, que dé señales claras y seguridad a las empresas para invertir; incentivar y facilitar la investigación y el desarrollo de proyectos innovadores, y apoyar la producción local y la integración en cadenas regionales de producción.

Además, en una perspectiva de urgencia ante la pandemia de COVID-19, a la frágil situación de acceso internacional a las vacunas y el lento avance de los procesos de inoculación en la mayoría de los países, el plan agrega el objetivo de acelerar los procesos de vacunación, para lo cual se requiere mejorar el acceso internacional a las vacunas y facilitar los procesos internos de inoculación.

En este contexto, se definieron y priorizaron siete líneas de acción: i) Fortalecer los mecanismos de compra conjunta internacional de vacunas y medicamentos esenciales; ii) Utilizar los mecanismos de compras públicas de medicamentos para el desarrollo de mercados regionales; iii) Crear consorcios para el desarrollo y la producción de vacunas; iv) Implementar una plataforma regional de ensayos clínicos; v) Aprovechar las flexibilidades normativas para acceder a propiedad intelectual; vi) Fortalecer mecanismos de convergencia y reconocimiento regulatorio; y vii) Fortalecer los sistemas de salud primaria para el acceso universal a vacunas y su distribución equitativa.

En el corto plazo, la CEPAL identificó acciones inmediatas en tres ámbitos: la coordinación entre las entidades reguladoras nacionales, mecanismos regionales de compra para lograr el acceso universal a vacunas e implementación de una plataforma regional de ensayos clínicos.

“El espíritu del plan de autosuficiencia sanitaria y sus iniciativas son de alcance regional, y se proponen líneas de acción para su implementación regional o subregional. Si bien un plan de esta naturaleza requiere el fortalecimiento de las capacidades dentro de cada país —y en él se reconoce la importancia de las políticas nacionales—, su foco no se sitúa en las propuestas de alcance nacional, sino en la cooperación y la integración regional”, afirmó Alicia Bárcena.

“La CEPAL pone todas sus capacidades técnicas al servicio de la CELAC para poder implementar el plan de autosuficiencia sanitaria presentado hoy. La integración regional es uno de los motivos de la existencia de nuestra institución”, concluyó.

Fuente: Radio Agricultura

martes, 24 de agosto de 2021

Cambio climático: América Latina será una de las regiones más afectadas

 El futuro ya está aquí: las peores sequías en 50 años en el sur de la Amazonia y el récord de huracanes e inundaciones en Centroamérica durante 2020 son la nueva normalidad que espera a América Latina, según dio a conocer este martes el nuevo Reporte del Estado del Clima en América Latina y El Caribe 2020 de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).





La investigación señala que América Latina y el Caribe es una de las regiones del mundo más afectadas por el Cambio Climático y los fenómenos meteorológicos externos que están causando graves daños a la salud, a la vida, a la comida, al agua, a la energía y al desarrollo socioeconómico de la región.

El reporte señala que los eventos relacionados con el clima y sus impactos cobraron más de 312.000 vidas en América Latina y el Caribe y afectaron a más de 277 millones de personas entre 1998 y 2020.


¿Cómo será el futuro en la región?

América Latina se proyecta como una de las regiones del mundo donde los efectos e impactos del cambio climático, como las olas de calor, la disminución del rendimiento de los cultivos, los incendios forestales, el agotamiento de los arrecifes de coral y los eventos extremos del nivel del mar, serán más intensos.

El informe es contundente al asegurar que poner límites el calentamiento global por debajo de 2,0 grados centígrados, según lo dictaminado en el Acuerdo de París, es vital para reducir los riesgos en una región que ya enfrenta asimetrías económicas y sociales para su desarrollo de manera sostenible.

“La región de América Latina y el Caribe enfrenta y seguirá enfrentando graves crisis socioeconómicas debido a los eventos hidrometeorológicos extremos. En los últimos tiempos esto se ha visto agravado por los impactos de la pandemia de COVID-19. La recuperación posterior al COVID 19 será un gran desafío. Para asegurar es recuperación es fundamental seguir impulsando el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 que señala la adopción de medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos”, recalcó Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial.

La región montañosa de Chacaltaya en Bolivia fue en tiempos una estación de esquí, pero los glacieres se fundieron hace décadas.World Bank/Stephan Bachenheimer

La región montañosa de Chacaltaya en Bolivia fue en tiempos una estación de esquí, pero los glacieres se fundieron hace décadas.

¿Qué cambios extremos del clima e impactos se están dando en América Latina?

El informe es claro al señalar que hay fuertes efectos relacionados al aumento de temperaturas, cambios en los patrones de precipitación y tormentas, así como un marcado retroceso de los glaciares.

La agencia de la ONU lanzó además un mapa virtual que recoge las principales conclusiones, impactos y requerimientos para la adaptación y la resiliencia, entre ellos:

Temperaturas

El reporte destaca que 2020 fue uno de los tres años más cálidos de América Central y el Caribe, y el segundo año más cálido de América del Sur, con 1,0 grados centígrados, 0,8 y 0,6 por encima del período 1981-2010, respectivamente.

Lluvias

La sequía generalizada tuvo un impacto significativo en las rutas de navegación, el rendimiento de los cultivos y la producción de alimentos, lo que provocó un empeoramiento de la seguridad alimentaria en muchas áreas.

En América del Sur los impactos fueron extremos. La intensa sequía en el sur de la Amazonia y la región del Pantanal fue la peor de los últimos 50 años.

Los déficits de precipitación son particularmente graves para la región del Caribe, ya que varios de sus territorios se encuentran en la lista mundial de países con mayor estrés hídrico.

Un monzón débil en América del Norte y temperaturas de la superficie del mar más frías de lo normal a lo largo del Pacífico oriental, asociadas con La Niña, provocaron la sequía en México.

Hacia fines de año, las intensas lluvias provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas en las zonas rurales y urbanas de América Central y del Sur.

Incendios en el Amazonas

El 2020 superó a 2019 y se convirtió en el año de incendios más activo en el sur de la Amazonia. La sequía fue un factor determinante. La cuenca del río Amazonas, que se extiende a lo largo de nueve países de América del Sur y almacena el 10% del carbono global, ha experimentado una mayor deforestación en los últimos cuatro años debido a la tala para crear pastizales para el ganado y la degradación producida por los incendios.

Si bien todavía es un sumidero neto de carbono, el Amazonas se tambalea y podría convertirse en una fuente de emisión de carbono si la pérdida de bosques continúa al ritmo actual.

La región de América Latina y el Caribe contiene aproximadamente el 57% de los bosques primarios del mundo, almacenando aproximadamente 104 gigatoneladas de carbono y albergando entre el 40% y el 50% de la biodiversidad mundial y un tercio de todas las especies de plantas.

Ciclones tropicales

Mientras la sequía afectaba a gran parte de México y América del Sur, 2020 trajo un inédito récord de 30 tormentas con nombre en la cuenca del Atlántico.

Usualmente en noviembre la temporada de huracanes está por terminar. Pero este 2020 presenció a los huracanes de categoría 4 Eta e Iota tocar tierra en la misma región con apenas una semana de diferencia.

Siguieron caminos casi idénticos a través de Nicaragua y Honduras, afectando las mismas áreas y exacerbando así los impactos. Estos huracanes sin precedentes afectaron a más de ocho millones de personas en Centroamérica.

Guatemala, Honduras y Nicaragua fueron los países más afectados con más de  964.000 hectáreas de cultivos dañadas.

Sólo en Honduras los daños al Producto Interno Bruto de estos dos huracanes fueron calculados en más de 2000 millones de dólares.

Una nube de polvo del Sahara oscurece los cielos del Caribe en 2020.OMM

Una nube de polvo del Sahara oscurece los cielos del Caribe en 2020.

Aumento del nivel del mar

El nivel del mar en la región crece por encima del promedio mundial. Con un promedio de 3,6 mm anuales, entre 1993-2020, el nivel del mar en el Caribe ha aumentado a un ritmo superior al promedio mundial, que fue de 3,3mm al año.

En América Latina y el Caribe, más del 27% de la población vive en áreas costeras, y se estima que entre el 6 y el 8% vive en áreas que tienen un riesgo alto o muy alto de verse afectadas por amenazas costeras.  

Temperatura del océano

La temperatura de la superficie del mar en el Océano Atlántico Norte fue significativamente más cálida de lo normal durante todo el año.

En el Caribe, 2020 fue el año con las mayores alteraciones de la temperatura oceánica jamás registradas. A partir de mayo de 2020 las temperaturas de la superficie del mar comenzaron a enfriarse gradualmente en el Pacífico ecuatorial y se desarrolló La Niña. Esto, junto al aumento de temperatura en el Atlántico contribuyó a una temporada de huracanes más activa de lo normal.

Glaciares

En los Andes de Chile y Argentina, los glaciares han ido retrocediendo durante las últimas décadas.

La pérdida de masa de hielo se ha acelerado desde 2010, junto a un aumento de las temperaturas estacionales y anuales y una reducción significativa de las precipitaciones en la región.

Alimentación y acceso a la comida

Los fenómenos meteorológicos extremos afectaron a más de ocho millones de personas en América Central, agravando la carestía de alimentos en países que ya estaban paralizados por crisis económicas, restricciones de COVID-19 y conflictos.

En Guatemala por ejemplo, las condiciones climáticas han contribuido a la pérdida cercana al 80% de la cosecha de maíz.

En México, el municipio de Cerritos sufrió una baja del 50% en las cosechas debido a la sequía. Entre los cultivos más afectados estuvieron el sorgo, el girasol y el maíz.

¿Es posible la adaptación y la resiliencia en esta región?

El informe plantea que el cambio climático debe entenderse en conjunto con el nivel de intervención humana en el entorno, como la urbanización descontrolada, destrucción de ecosistemas, así como su relación con otros factores de riesgo asociados como la pobreza, la desigualdad y la corrupción, entre otros.

“La muerte y devastación que resultaron de los huracanes Eta e Iota en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y la intensa sequía y la inusual temporada de incendios en la región del Pantanal de Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina, resaltan una vez más la necesidad de cooperación regional e internacional porque los peligros asociados a los fenómenos hidrometeorológicos y el clima no respetan fronteras”, dijo el secretario general de la OMM. 

La agencia de la ONU señala en su informe que la región requiere:

* reforzar el monitoreo de las amenazas climáticas

* fortalecer sus sistemas de alerta temprana

* planes de acción temprana para reducir el riesgo de desastres y sus impactos

Sin embargo, la evidencia muestra que los sistemas de alerta temprana están subdesarrollados en la región, particularmente en América Central y del Sur

La organización también mencionó que los sistemas de monitoreo de riesgos específicos, como el Índice de Estrés Agrícola (ASIS) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, es un ejemplo de una herramienta útil que permite a los gobiernos emitir alertas tempranas para sectores específicos como la agricultura.

El informe sugiere además promover la protección de los manglares como un recurso excepcional para la adaptación y la mitigación al cambio climático, ya que este ecosistema presenta la capacidad de almacenar de tres a cuatro veces más carbono que la mayoría de los bosques del planeta, y brinda otros servicios como estabilización de costas, conservación de la biodiversidad, entre otros.

Sin embargo y a pesar de estos beneficios, las zonas de manglar se redujeron en cerca de un 20% en las primeras dos décadas del siglo XXI.

Financiación para la adaptación

En la presentación del informe, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señaló que el informe constata la gravedad de la crisis climática en la región y muestra la urgencia de enfrentarla, instando a la comunidad internacional a priorizar el financiamiento de medidas de adaptación.

“El sistema de gobernanza global no ha sido eficaz para movilizar los recursos hacia los países en desarrollo. Hay escasez de financiamiento para la acción climática, especialmente para la adaptación. Esto agrava la vulnerabilidad de los países, reduciendo la capacidad de financiar sus propias acciones”, afirmó Alicia Bárcena.

Y añadió que “este es un reporte oportuno, necesario y pertinente y debe servir de base para la política pública, para la planificación económica, sectorial y social”.


La creación del informe

El informe fue elaborado mediante un proceso interactivo que involucró la participación de un grupo multidisciplinario de 40 expertos, coordinado por la Organización Meteorológica Mundial.

Los hallazgos del informe se basan en una evaluación del sistema climático a partir de datos de 1700 estaciones meteorológicas en México, América Central y el Caribe y de datos cuadriculados para América del Sur.

El informe se divulgó el 17 de agosto junto a la Conferencia de Alto Nivel “Trabajando Juntos por la resiliencia hidrometeorológica y climática en América Latina y el Caribe”,

Bajo la coordinación de la OMM, la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).

Fuente: Noticias ONU

lunes, 15 de junio de 2020

El brote de coronavirus más complejo del mundo está en América Latina, y la OMS pide liderazgo político

Con algunas excepciones, los casos de COVID-19 desde México hasta Chile continúan en aumento. Los sistemas de salud ya sienten una verdadera presión, mientras existe una gran cantidad de miedo y confusión a nivel comunitario por diferentes razones. La agencia de salud de la ONU pide a los Gobiernos de América Latina que se unan, y demuestren una vez más, así como lo hicieron con la polio, su capacidad para vencer enfermedades infecciosas.


La situación actual del coronavirus en América Central y del Sur es la “más compleja” que la Organización Mundial de la Salud enfrenta a nivel mundial, informó este lunes su director de emergencias.

Michael Ryan, aseguró durante la conferencia habitual de actualización sobre COVID-19, que la región sufre de un aumento de casos y se necesita liderazgo político.

“Lo que vemos desde México hasta Chile es una tendencia de aumento de casos, con algunas notables excepciones. Es un momento de gran preocupación, y es un tiempo en el que necesitamos un fuerte liderazgo de los Gobiernos, así como una gran solidaridad con la región para controlar esta enfermedad. No se trata de un solo país, son muchos los países que están enfrentando brotes severos”, aseguró el experto.

Ryan advirtió que como sucedió en Europa y en Norteamérica, los sistemas de salud están bajo una verdadera presión en este momento, mientras existe una gran cantidad de miedo y confusión a nivel comunitario por diferentes razones.

“En este momento, la epidemia en América Central y del Sur es la más compleja de todas las situaciones a las que nos hemos enfrentado a nivel mundial, y una en la que el mundo necesita trabajar y buscar el apoyo y la ayuda de los países de la región para ayudarlos al abordar esta pandemia de alto impacto”, reiteró el director de emergencias.

La situación en América Latina ha contribuido a que el domingo se reportara la cifra más alta de contagios en un solo día: 136.000. Un 75% de esos casos vinieron de 10 países, en su mayoría en las Américas y el sudeste asiático.

Tendencias en Guatemala y Brasil


Preguntado por Guatemala, el experto aseguró que el país aún no alcanza el pico de contagios, y que se ha visto un incremento del 50% en la última semana.

“También hay un aumento muy preocupante de hasta el 100% en el número de muertos. Sin embargo, el número absoluto de casos sigue siendo bajo, lo que es posible que signifique que hay una mejora en los sistemas de vigilancia”, explicó.

Cuestionado sobre los reportes que afirman que en Brasil eliminó los datos del sitio web que documenta la trayectoria de la epidemia por Estado y municipio, y que dejó de informar el recuento total de casos confirmados, Michael Ryan afirmó que la Organización Panamericana de la Salud sigue recibiendo los datos más actualizados y que espera que esto continúe.

“Es muy importante para sus ciudadanos que sepan dónde está el virus para abordar los riesgos que este representa, y esperamos y confiamos en que las confusiones que hay en este momento se puedan resolver, y que el Gobierno continúe comunicándose de una manera consistente y transparente con su pueblo para superar esta pandemia. Seguiremos trabajando con ellos a través de nuestra oficina regional”, afirmó.


Una región con experiencia que debe aplicar al COVID-19

El director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud aseguró que América Central y del Sur tienen una larga y victoriosa historia en combatir enfermedades infecciosas.

“Fue el primer subcontinente que erradicó la polio y el sarampión, además de lidiar efectivamente contra las epidemias de cólera. Se trata de una región con grandes capacidades para controlar enfermedades infecciosas, así como con un gran nivel de preparación de riesgo de desastres”, aseguró,

Ryan dijo que esperaba en que el liderazgo de la región haga uso de su indudable capacidad científica y de salud pública, así como de la fuerza de sus comunidades para enfrentar la pandemia.

“Lo que queremos ver es a los Gobiernos trabajando juntos para demostrarle una vez al mundo las capacidades que tienen estos países, así como su habilidad para trabajar individual y cooperativamente para acabar con las enfermedades infecciosas. Lo hicieron en el pasado y no tengo ninguna duda de que si toman las decisiones correctas de una manera coordinada, lo lograrán de nuevo”, dijo.

Identificar, rastrear y aislar casos debe seguir siendo la estrategia

La doctora Maria Van Kerkhove recordó que los estudios serológicos siguen indicando que la mayoría de la población del mundo es susceptible a infectarse de COVID-19.

“Esto está lejos de terminar. Sé que muchos queremos que termine y que estamos viendo señales positivas en algunos lugares, pero está lejos de terminar y tenemos que reforzar nuestras actividades y la infraestructura, que sigue sin estar a punto en muchos países”, dijo.

En el caso de América Latina, la epidemióloga recomendó volver a lo “básico”: el enfoque integral que la Organización Mundial de la Salud ha recomendado desde el comienzo.

“La idea de que tenemos una población entera comprometida sabiendo qué papel juega cada individuo durante esta pandemia es fundamental, cómo puedo protegerme, cómo puedo proteger a mi familia, cómo puedo evitar la posibilidad de transmitir a alguien más que pueda ser más vulnerable, es importante que lo sepan”, dijo.

Además, también tener una infraestructura de salud pública para poder encontrar y aislar casos, y para atenderlos en instalaciones médicas que puedan ofrecer la atención clínica adecuada dependiendo de la severidad de enfermedad que desarrollen.

“¿Contamos con la fuerza laboral adecuada para realizar el seguimiento casos, para encontrar los contactos de los casos conocidos y poner en cuarentena esos casos? ¿Tenemos la estrategia de pruebas correcta, tenemos suficientes pruebas en el lugar y suficientes laboratorios para llevar a cabo esas pruebas? ¿Tenemos un enfoque de todo el Gobierno, incorporando a todos los diferentes sectores, no solo el sector de la salud, para que podamos mantener los servicios de salud y otros que son esenciales?”, dijo Van Kerkhove que son algunas de las preguntas que los países deben hacerse y que es la estrategia que debe aplicarse en las Américas.

Sobre el tema, el director la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus, informó que en muchos países se han desarrollado herramientas digitales para rastrear e identificar casos.

Algunas están diseñados para ser utilizados por el personal de salud pública, como la aplicación Go.Data de la propia Organización, que se ha utilizado con éxito para rastrear contactos durante el brote de ébola en la República Democrática del Congo; otros usan tecnología GPS o bluetooth para identificar a aquellos que pueden haber estado expuestos a una persona infectada; y aún otros pueden ser utilizados por personas para autoinformar signos y síntomas de COVID-19.

“Como parte de un enfoque integral, las herramientas de rastreo de contactos digitales ofrecen la oportunidad de rastrear un mayor número de contactos en un período de tiempo más corto y proporcionar una imagen en tiempo real de la propagación del virus”, afirmó Tedros.

Sin embargo, estas herramientas también pueden plantear desafíos a la privacidad, dar lugar a consejos médicos incorrectos basados en síntomas y pueden excluir a aquellos que no tienen acceso a las tecnologías digitales modernas.

“Se necesita más evidencia sobre la efectividad de estas herramientas para el rastreo de contactos. Alentamos a los países a recopilar esta evidencia a medida que implementan estas herramientas y a aportar esa evidencia a la base de conocimiento global”, dijo.

Asimismo, enfatizó que las herramientas digitales no reemplazan la capacidad humana necesaria para realizar el seguimiento de contactos.

La posición de la Organización Mundial de la Salud ante las protestas

Por otro lado, y en referencia a las recientes protestas en Estados Unidos y otros países, Tedros reafirmó que su Organización apoya plenamente la igualdad y el movimiento mundial contra el racismo.

“Rechazamos la discriminación de todo tipo y alentamos a todos los que protestan en todo el mundo a que lo hagan de manera segura”, dijo.

Tedros aseguró que es necesario, en la medida de lo posible, mantener la distancia de al menos uno o dos metros de los demás, lavarse las manos constantemente, cubrirse al toser y usar una mascarilla al asistir a las protestas.

“Les recordamos a todas las personas que se queden en casa si están enfermos y que se comuniquen con un proveedor de atención médica. También alentamos a los países a fortalecer las medidas fundamentales de salud pública que siguen siendo la base de la respuesta: encontrar, aislar, evaluar y atender cada caso, y rastrear y poner en cuarentena cada contacto”, afirmó Tedros.


Juan de Dios Parra, Secretario General de la ALDHU, comentó al respecto " En América Latina y el Caribe, existe recursos más limitados que en otras regiones que ya pasaron la pandemia; por ello, la Región, debería ser más cuidadosa en el manejo de esta enfermadad, y no dejarse llevar por decisiones economicistas ni por las noticias e informaciones que quieren difundir una baja letalidad del virus".