Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Nicaragua derechos humanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nicaragua derechos humanos. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de enero de 2020

Organismos de derechos humanos rechazan plan de reconciliación de gobierno sandinista

MANAGUA, NICARAGUA —

Organismos de derechos humanos en Nicaragua rechazaron el plan de reconciliación y Derechos Humanos que pretende ejecutar el gobierno sandinista del presidente Daniel Ortega durante el año 2020.



Representantes de esos organismos sostienen que el plan, que según el gobierno tiene el objetivo de “fortalecer la paz y la justicia social” en el país, carece de imparcialidad y un verdadero sentido de libertad y justicia.

Pablo Cuevas, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, expresó que, “la verdadera y macabra intención es procurar que la gente mediante descripciones o pensamientos, instrucciones dogmáticas, se fanatice a favor del gobierno". "Estamos hablando que aquí hubo una gran cantidad de muertos”, señaló

En tanto la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), Vilma Núñez, criticó el plan y aseguró que el gobierno solo intenta limpiar su imagen ante la comunidad internacional.

“Es prácticamente un esfuerzo de cambiar su imagen ante la comunidad internacional que son los únicos que les interesan, por el miedo a las sanciones y tratar de vender la imagen de que aquí en Nicaragua se están respetando los derechos humanos”, dijo la defensora a la Voz de América.

Núñez aseguró que el gobierno está “acorralado y desesperado”, por lo que intenta “manosear e instrumentalizar” el tema de los derechos humanos como una estrategia de apropiación para ocultar la represión que siguen viviendo los nicaragüenses. Agregó que el gobierno sandinista representa “la dictadura más cruel y sanguinaria” que ha enfrentado el pueblo de Nicaragua.

El gobierno del presidente Daniel Ortega presentó el plan esta semana en presencia de representantes del Ministerio de la Mujer, Ministerio de la juventud, y organizaciones sociales afines al gobierno, sin tomar en cuenta a los organismos de derechos humanos que trabajan en el país.

Ortega despojó a la CENIDH de su personería jurídica por brindar acompañamiento a víctimas de la represión estatal.

Sobre el plan de reconciliación, el diputado sandinista, Carlos Emilio López, aseguró a medios oficiales que el primer eje de trabajo será la conformación de la Promotoría de la reconciliación y los derechos humanos.

“Promover la concienciación, el empoderamiento, la interiorización de los derechos humanos, el fortalecimiento de una cultura de respeto a los derechos humanos, de una cultura de paz, y una cultura de convivencia pacifica y armónica”.

Luego de dos años de conflicto, el país vive una de sus peores crisis sociopoliticas. Hasta la fecha organismos, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), contabilizan más de 300 muertos, decenas de heridos y cientos de exiliados.

Fuente: La voz de América

martes, 27 de agosto de 2019

Defensores de derechos humanos denuncian “nueva oleada represiva” en Nicaragua



Al cada vez más frecuente hostigamiento y recaptura de presos políticos, excarcelados este año y, en teoría, protegidos por una amnistía, se suman ejecuciones sumarias y asesinatos selectivos de campesinos opositores.
Managua. Cerca de 700 personas que fueron encarceladas en 2018 en Nicaragua por protestar contra el presidente Daniel Ortega salieron de prisión este año, como parte de una negociación entre el gobierno y la oposición. Sin embargo, muchos de ellos sufren ahora amenazas de paramilitares, asedio de la Policía, retención migratoria y varios ya han sido recapturados.

 
Los principales organismos de derechos humanos del país llaman la atención sobre el fenómeno, que atribuyen a una "nueva fase de la represión” para acallar la disidencia y evitar una nueva rebelión cívica.
"Hay un hostigamiento permanente a los ex presos políticos, porque Ortega pretende destruir su liderazgo”, dijo a DW la abogada Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Este organismo sigue trabajando en el país aunque con mínimos recursos, pues fue intervenido y saqueado por la Policía en diciembre pasado, cuando Ortega clausuró nueve ONGs a las que acusó de "terroristas” y "golpistas”.

Núñez dijo que el país vive "una nueva etapa de la represión”, que consiste en la persecución e intimidación de personas que participaron en las protestas, en especial, expresos que se convirtieron en figuras mediáticas.

Nuevo liderazgo. Los líderes estudiantiles y expresos Edwin Carcache, Nahiroby Olivas y Chéster Navarrete han denunciado asedio policial frente a sus viviendas en Managua, León y Masaya, mientras el joven Byron Estrada fue retenido y sometido a interrogatorios de oficiales de Migración en la frontera con Costa Rica.

En la misma frontera también retuvieron, a mediados de agosto, durante más de cinco horas, a Olesia Muñoz, activista opositora de Niquinohomo, junto al líder gremial de los panaderos, Ermis Morales, según denunciaron a la prensa.

Y la estudiante belga-nicaragüense Amaya Coppens, que estuvo presa nueve meses, dijo que fue detenida por policías que, sin dar explicaciones, requisaron su vehículo. También su casa en la ciudad de Estelí (norte) fue rodeada y asediada por patrullas este mes.

La Policía instaló patrullas el fin de semana frente a la vivienda de los hermanos Esteban Lesage, tres jóvenes músicos de la ciudad de Jinotepe (sur)  que estuvieron presos por su participación en las protestas.

Estos hostigamientos ocurren a pesar de que todos los exprisioneros están, en teoría, amparados por una Ley de Amnistía, que el Parlamento dominado por los sandinistas aprobó a mediados de junio.

"No es casual que las víctimas sean excarcelados que tuvieron mayor protagonismo. Ortega tiene miedo de que se conviertan en la cabeza de un liderazgo nuevo, de gran fuerza y sin vinculación con partidos políticos, lo que les da más credibilidad y simpatía”, señaló Núñez.
Ejecuciones sumarias.
Otra situación que preocupa a los defensores de derechos humanos es el aumento de los asesinatos en zonas rurales de Nicaragua, especialmente de personas involucradas en protestas en 2018.

"Esto es sumamente grave. Se está reeditando el fenómeno de las ejecuciones extrajudiciales al amparo de una amnistía”, observó la presidenta del Cenidh.

En 1990, la flamante presidenta Violeta Chamorro, que derrotó a Ortega en las urnas y lo desplazó del poder, decretó una amplia amnistía, que cubrió por igual a los soldados del Ejército como a los "contras” antisandinistas, y proclamó una "reconciliación nacional”.

Sin embargo, varios "contras” aparecieron muertos en carreteras y poblados del interior. Su principal jefe, Enrique Bermúdez ("Comandante 380”), fue ejecutado en 1991 frente a un hotel en Managua, un sonado crimen que nunca se aclaró y que fue atribuido a la seguridad del Estado sandinista, que operaba aún con Ortega en la oposición.

En las últimas semanas, el Partido Liberal denunció que varios de sus representantes y alcaldes municipales en el norte han sido "perseguidos y asesinados” por presuntos activistas sandinistas. Según la prensa, una decena de personas ligadas a la oposición fueron ejecutadas en la frontera con Honduras.

Cadena de delaciones. "De fines de junio a inicios de agosto se reportaron dos asesinatos de campesinos por semana. En todos los casos hubo disparos por armas de guerra y huellas de tortura, y todos fueron adjudicados a paramilitares”, explicó a DW Haydeé Castillo, defensora de derechos humanos y directiva de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

Activistas liberales en la provincia de Jinotega (norte) han dicho que los paramilitares estarían coordinados con organismos barriales sandinistas, con la Policía y con la inteligencia del Ejército, en una "cadena de delaciones” para descubrir y "neutralizar” a opositores.
"Las ejecuciones sumarias y los asesinatos selectivos en el campo están mostrando una nueva oleada represiva, que ahora significa aplicar la pena de muerte a todo aquel que piense diferente”, advirtió Castillo.

"Si no los pueden asesinar, los encarcelan o los empujan al exilio”, añadió la opositora, que tuvo que abandonar el país por amenazas. Según el último reporte de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 80.000 nicaragüenses han abandonado el país a causa de la crisis de 2018.

Castillo dijo que estas "ejecuciones sumarias” constituyen crímenes de lesa humanidad y pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) que aplique "con suma urgencia” el artículo 21 de la Carta Democrática, a fin de que el gobierno de Nicaragua sea separado del organismo hemisférico.

El Consejo Permanente de la OEA se reunirá el próximo miércoles 28 para tratar la crisis de Nicaragua, y es posible que ese día quede formada una comisión especial encargada de contribuir a una salida pacífica para este país.

Juan de Dios Parra, Secretario General de la ALDHU, comentó: “el contexto socio-político nicaragüense es muy complicado; las represalias contra las personas opositoras al Presidente no mejoran su situación, sino que la empeoran. Respetar a la población es un primer paso para construir un país democrático”