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| Violencia en las Cárceles denuncia la ONU |
La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos (ACNUDH) expresó su preocupación ante los recientes hechos de
violencia registrados en las cárceles de América del Sur, y que se han saldado
con la muerte de al menos ocho reclusos en Uruguay, Argentina, Venezuela y
Chile.
Así lo informó el representante Regional para América del Sur de
ACNUDH, Amerigo Incalcaterra, quien dijo que se trata de una situación
alarmante que es consecuencia directa de las precarias condiciones en que los
reos purgan sus condenas.
(ACNUDH) Amerigo Incalcaterra, Representante Regional para
América del Sur de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos (ACNUDH), expresó la preocupación
de la Oficina por la reciente ola de violencia en las cárceles de América del
Sur, que en los últimos días ha cobrado la vida de al menos tres prisioneros en
Uruguay, dos en Argentina, dos en Venezuela y uno en Chile.
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| Amérigo Incalcaterra, Representante del Alto Comisionado para DDHH |
¨Estos hechos reflejan un patrón alarmante de violencia
carcelaria en la región, que es una consecuencia directa de -o se ve agravada
por- entre otras cosas, las condiciones precarias de detención, incluyendo el
hacinamiento crónico, la falta de acceso a los servicios básicos tales como
espacio suficiente, agua potable, alimentos, atención médica, y la falta de
estándares básicos de saneamiento e higiene¨, señaló Incalcaterra. ¨Estas
condiciones se ven agravadas por las demoras judiciales y el recurso excesivo a
la prisión preventiva¨.
El Representante Regional destacó que las condiciones
carcelarias en América del Sur han sido criticadas en repetidas ocasiones en
varios informes de las Naciones Unidas, de los Órganos de Tratados, los
Procedimientos especiales, así como en el Examen Periódico Universal de muchos países. Recordó que los
gobiernos de la región deben actuar sobre estas recomendaciones.
Incalcaterra recordó que los Estados tienen la obligación de
garantizar que las condiciones de detención son compatibles con la prohibición
de la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona
privada de su libertad tiene derecho a ser tratada con humanidad y con respeto
a la dignidad inherente de la persona humana, como se reconoce en instrumentos
internacionales de derechos humanos.
Citando a las directrices del
Comité de Derechos Humanos, Incalcaterra señaló que el ¨trato humano es
un estándar básico de aplicación universal que no puede depender enteramente de
los recursos materiales, y que debe aplicarse sin discriminación¨. El Poder
Judicial debe asumir cierta responsabilidad por las condiciones y el tratamiento
que afectan a aquellos que ordena permanecer en prisión preventiva o a los que
condena a penas de prisión, agregó.
Además de las recientes muertes de ocho prisioneros en la
región, el Representante Regional expresó su alarma por un video que muestra
una mujer detenida esposada que acababa de dar a luz en Brasil, en clara
contravención de los tratados internacionales de derechos humanos.
El Representante Regional pidió una investigación pronta y
eficaz sobre todos estos incidentes recientes, para identificar a los
responsables y obtener reparación para las familias de las víctimas.
Incalcaterra recordó que ¨todos los Estados deben adoptar medidas urgentes para
garantizar que las condiciones de detención cumplen con las normas
internacionales de derechos humanos. Esas medidas deberían incluir, entre
otros, el establecimiento de mecanismos imparciales para inspeccionar y visitar
los lugares de detención y reclusión¨.
El Representante Regional señaló que ninguno de los países cubiertos por su
oficina ha establecido un
Mecanismo Nacional de Prevención de la tortura (MNP), requerimiento del Protocolo Facultativo de la
Convención contra la Tortura (OP-CAT).
Incalcaterra también alentó a los Estados que aún no han ratificado el
Protocolo Facultativo a hacerlo, e instó a sus Estados Partes a establecer
mecanismos nacionales de prevención como una cuestión de prioridad.

