Tocoa,
Bajo Aguan, Colón, Honduras –del 16 al 20 de febrero 2012
En Tocoa, bajo el sol que
anuncia un verano ardiente, con el duelo en el corazón indignado por los
últimos acontecimientos ocurridos en Comayagua, Comayaguela, y El Progreso, en
donde incendios que han acabado con vidas y modos de trabajo de cientos de
personas nos hacen pensar en planes de horror contra el pueblo. Nos hemos
reunido, bajo el inagotable ánimo de la rebeldía y la solidaridad, más de mil
personas desde el norte hasta el sur, que incluye muchos pueblos de Nuestra
América y activistas de Europa, EE.UU y Australia. Cientos de saludos de
personas y organizaciones de todo el continente llegaron a nuestro Encuentro
para hacer presente su solidaridad.
Con la presencia de una gran
diversidad de movimientos sociales, iniciativas organizativas, culturales,
artísticas y políticas nacionales, que se movilizaron desde distintos lugares
del país para hacer suya la convocatoria y objetivos del Encuentro Internacional
por los Derechos Humanos en Solidaridad con Honduras, por cuatro días se dieron
eventos de discusión, denuncia, intercambio, debate y propuestas que hacemos
públicas a través de esta Declaración.
Iniciamos nuestras palabras
abriendo el paso a la MEMORIA viva de las mujeres y los hombres que han luchado
y entregado sus vidas, y que hoy ya son parte de nuestro camino por la
justicia... A ellas y ellos, nuestro homenaje. A sus familiares, amistades y
compañeros les decimos que no los olvidamos, que sus palabras viven en nuestras
luchas, que siguen con todas las voces y todas las manos nuestras.
La Asamblea abraza a cada niña
y a cada niño de los asentamientos campesinos de esta zona que en su propio
taller dijeron que querían vivir sin miedo, tener casas seguras con mucha
comida, escuelas pintadas y jugar mucho, mucho, mucho. Nos COMPROMETEMOS a
seguir luchando por la infancia de este país y del mundo.
Desde el taller de Cuerpos,
luchas y resistencias de las mujeres, se demanda con fuerza apoyar el creciente
movimiento de mujeres que en esta zona, este país y en todo el mundo lucha
contra todas las formas de violencia y agresión contra las mujeres por ser
mujeres, fuera y dentro de las organizaciones y casas, y alentamos la
participación en todos los espacios y movimientos como sujetas protagónicas,
con recursos financieros y el poder de tomar decisiones y no sólo como
cocineras y madres de familia.
Una vez más, y con una potente
voz colectiva DENUNCIAMOS al mundo la creciente e imparable violación a los derechos
humanos en Honduras que se expresó con toda su crudeza a través de voceras y
voceros de una gran cantidad de organizaciones de defensa de la vida y la
justicia. Particularmente hemos escuchado múltiples testimonios de mujeres y
hombres, y de niñas y niños de la zona del Bajo Aguán. La guerra contra el
pueblo de Honduras que se ha desatado con furor a partir del Golpe de Estado se
expresa en asesinatos, persecución, criminalización de acciones organizativas,
secuestros, agresiones sexuales contra las mujeres, climas de terror
intencionado contra niñas y niños que viven en los asentamientos y comunidades
campesinas en lucha, atentados contra medios de comunicación popular,
encarcelamiento, exilio, y últimamente atentados con fuego contra distintas poblaciones
del país. De manera particular queremos DENUNCIAR y poner en alerta el enorme
peligro por amenazas directas de desalojo en contra de la comunidad de Rigores,
y la creciente y fortalecida militarización que vive la comunidad Guadalupe
Carney.
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| Las Voces del Aguán |
Nos declaramos en SOLIDARIDAD
ACTIVA con las víctimas de la represión en el país, y entendemos que son
víctimas en la medida que los daños contra sus vidas tienen responsables, por
lo cual reclamamos JUSTICIA. En el Bajo Aguán y en muchos lugares de Honduras
uno de esos responsables se llama Miguel Facussé Barjum.
ENTENDEMOS que esta situación
que se deteriora con los días sólo se explica por el interés del sistema
capitalista, patriarcal y racista, para someter a los pueblos, despojarle de
sus bienes naturales y culturales y ponerlo al servicio de las naciones del
norte y sus transnacionales. Para hacer posible este despojo se hace acompañar
del proceso de militarización que en Honduras se hace más y más presente a
través de la ocupación militar extranjera que garantiza el colonialismo y la
opresión y violación de derechos humanos que en Honduras vivimos con una gran
crudeza y brutalidad.
REAFIRMAMOS nuestra voluntad
local, nacional e internacional para seguir luchando contra los dominios y
colonialismos, a través de todas las formas organizativas que impulsamos para
refundar esta Matria, en esta lucha de manera principal los pueblos indígenas y
negros del país nos impulsan con su pensamiento y fuerza para detener el saqueo
de tierras, territorios, agua, bosques, robo de bienes culturales y otros
bienes de la naturaleza.
RESPONSABILIZAMOS a los
organismos financieros internacionales aliados a la oligarquía golpista por
impulsar el saqueo y la privatización de las formas de vida de nuestro pueblo.


