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miércoles, 30 de septiembre de 2015

Policías y guardias privados inician desalojo en Tundayme

Desde la Comunidad Amazónica de Acción Social "Cordillera del Cóndor Mirador" (Cascomi) denuncian hoy, 30 de septiembre de 2015, que personal de la empresa minera Ecuacorriente S.A acompañado de policías y militares se encuentran en la comunidad de San Marcos, parroquia Tundayme, Zamora Chinchipe, desalojando a los habitantes de la zona que se encuentran defendiendo su territorio.

“A las 06:00 de la mañana ingresaron a la vivienda de los herederos Uyaguari-Guaman y sacan todas las cosas hacia la calle, esto es un eminente desalojo violento. No se notifico, los comuneros no han ejercido el derecho a la defensa”. Cascomi denuncia que este desalojo se está repitiendo con otras viviendas de otros comuneros de la zona.
 
  
Hace dos semanas la Comunidad Amazónica de Acción Social "Cordillera del Cóndor Mirador” (Cascomi) denunció que personal de la empresa transnacional minera Ecuacorriente S.A ingresaron con dos máquinas excavadoras y un equipo de perforación al sector de Wawaim, comunidad amazónica Cordillera del Cóndor, parroquia Tundayme, cantón El Pangui, provincia Zamora Chinchipe.
Con esto se causará nuevos daños ambientales y sociales a la comunidad. Aproximadamente cien hectáreas serán afectadas por los trabajos relacionados con actividades mineras pues se destruirá el ecosistema para la apertura de caminos y plataformas para perforaciones. Al momento se han realizado tres perforaciones y seis plataformas están listas para las excavaciones.
Alertamos a las autoridades del Estado ecuatoriano y a las organizaciones de derechos humanos del país y del mundo que Ecuacorriente S. A está causando daños ambientales y sociales irreparables a los comuneros al realizar desalojos violentos a vista y paciencia de las autoridades competentes y la justicia parcializada de Ecuador.
  Cascomi responsabiliza al Estado ecuatoriano y a sus gobiernos de turno por todos los daños ambientales y sociales causados en el territorio y serán responsables directos por daños a la integridad física de los comuneros que están defendiendo su tierra al impedir que personas de la minera continúen ingresando a causar más daños en los terrenos de dicha comunidad.

http://inredh.org/index.php?option=com_content&view=article&id=727:policias-y-guardia-privada-inician-desalojo-en-tundayme&catid=73:ddhh-ecuador&Itemid=144

lunes, 28 de septiembre de 2015

México y el mundo recuerdan a los 43 de Ayotzinapa.

Juan de Dios Parra, Secretario general de ALDHU reiteró el llamado de justicia y verdad en este caso.

Miles de personas marcharon en México para conmemorar el primer aniversario de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa. Los manifestantes pidieron justicia y una investigación del caso libre de toda duda.

Se cumple un año de Ayotzinapa
Hubo banderas mexicanas de luto, con el negro reemplazando el rojo y verde, y caras con lágrimas pintadas en rojo: una marcha multitudinaria encabezada por los padres recordó este sábado (26.9.2015) en Ciudad de México un año de la desaparición de 43 estudiantes. "¡Vivo se lo llevaron! ¡Con vida lo queremos!", decían carteles coloridos portados por madres, padres y familiares de los desaparecidos, con la foto de cada uno de los jóvenes, que estudiaban en la escuela rural del magisterio Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa en el estado de Guerrero (sur).
Al grito de "Ayotzi vive, Ayotzi vive. La lucha sigue, sigue", varios miles de personas caminaron detrás de los padres en una larguísima procesión por el Paseo de la Reforma desde la residencia oficial de Los Pinos hacia la Plaza del Zócalo, en el centro de la ciudad. No hubo inicialmente una cifra oficial de participantes. "Si manifestándonos no sirve, callados menos", dijo Teresa Acevedo, una mujer de 65 años, que participaba por primera vez. "Tengo hijos y no me gustaría que a ellos les hicieran lo mismo", agregó, emocionada.

Los 43 de Ayotzinapa
Un suceso opaco
Los estudiantes fueron perseguidos y secuestrados por policías en la ciudad de Iguala, 200 kilómetros al sur de Ciudad de México, la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014. La policía los entregó después al grupo criminal Guerreros Unidos, que según algunos detenidos los asesinó e incineró en un basurero. Hay 111 detenidos, la mayoría policías, así como el ex alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa. Los móviles no están claros. "Se tiene que respetar el derecho fundamental que es la vida. No nos merecemos como sociedad la desaparición de un número tan grande de personas y que no se haga justicia", afirmó Salvador Rodríguez, un
trabajador de 40 años, que participó en la marcha.


http://www.dw.com/es/m%C3%A9xico-record%C3%B3-a-los-43-de-ayotzinapa/a-18743697

lunes, 21 de septiembre de 2015

EN TEATRO ARMADO POR EL GOBIERNO, SE INTENTA DIRIVIR A LA CONFENIAE.


Desde el lunes 14 y en tempranas horas de la mañana de este martes 15, delegaciones procedentes del nororiente amazónico acudieron a la ciudad de Puyo, Ecuador, para la supuesta auto convocatoria realizada por los dirigentes de las nacionalidades afines al gobierno central. Durante el transcurso del día y en medio de incertidumbres sobre la legitimidad de dicha convocatoria, se evidenciaron los claros intereses gubernamentales por dividir a la CONFENIAE: logística, movilización y otros rubros financiados por instituciones públicas.


Una vez instalada la asamblea, las posiciones en torno a la convocatoria fueron evidentes: dirigentes del centro norte amazónico confrontados con los presidentes del centro sur. En efusivas intervenciones, presidentes claramente vinculados a los intereses del gobierno en la Amazonia, así como funcionarios públicos y otras figuras cercanas a Alianza País, criticaban una supuesta alineación de la CONFENIAE con la por ellos denominada extrema izquierda y la derecha; cuestionaron la participación amazónica en el Levantamiento y Paro Nacional del Pueblo y descalificaron un supuesto activismo por parte de la dirigencia. Los argumentos no hacían más que confirmar las pretensiones de un grupo de dirigentes, muchos de los cuales se han desvinculado de sus bases y desde allí han pretendido someter a las organizaciones a intereses particulares en este show orquestado con el financiamiento de la Revolución Ciudadana.


Agustín Wachapa, Presidente de FICSH y Comité Inter Federacional de la NAE, NASHE y FICSH, expreso que en esta asamblea no existe ningún parlamentario oficial de su federación, por lo que cualquier decisión adoptada no cuenta con el respaldo de la Nacionalidad Shuar. A esta posición se sumaron varios vicepresidentes del centro sur. Alicia Cawiya, Vicepresidente de la Nacionalidad Waorani dijo no haber conocido de la convocatoria y exigió se convoque a un congreso legitimo para tomar las decisiones más adecuadas.


Mientras tanto en las bases crecía la confusión. Bases de la nacionalidad Kichwa de Pastaza indicaron haber sido invitados a una reunión sobre el tema de tierras del Te Zulay, mientras varias asociaciones Kichwas denunciaban no haber sido invitadas por su presidente Antonio Vargas, por lo que la participación de la nacionalidad Kichwa de Pastaza no contaba con su mayoría. La situación no era diferente para las nacionalidades del nororiente: Tony Chimbo, dirigente de Juventud de FONAKISE expresó su molestia pues se les había invitado a un intercambio de experiencias de la juventud, y en este momento se enteraba de la convocatoria a asamblea. Así mismo, bases de la Nacionalidad Cofan NOAIKE indicaron desconocer sobre los motivos para los que fueron traídos, además de estar solo presentes familias de la comuna Cofan Dureno y Cofan Dovuno por llamado de José Quenama, mismo que no es dirigente de la NOAIKE y participó de la división de la CONFENIAE en el 2003 durante el gobierno de Lucio Gutiérrez. De igual manera los dirigentes de NOAIKE no fueron notificados por lo que no estuvieron presentes, aclaro Fidel Aguinda.


Franco Viteri, legítimo presidente de CONFENIAE se hizo presente en la asamblea para de manera frontal expresar su posición al respecto, afirmando que “aquí hay una clara maniobra del gobierno para desmovilizarnos pero no nos van a sacar de las calles. Es lamentable que ciertos dirigentes se presten para estos intereses y se justifiquen deslegitimándonos. Nosotros seguiremos defendiendo los derechos de las nacionalidades y no lograrán callarnos”, afirmó.


Pese a los evidentes intentos que tras este teatro ha movido el gobierno, financiando logística y movilización de 200 personas desde varias partes de la Amazonia, como CONFENIAE estamos claros del camino a seguir. Es evidente que esta acción responde a la altiva participación que como CONFENIAE y Amazonia, de manera especial las nacionalidades Shuar y Achuar de Morona Santiago y Zamora Chinchipe mantuvieron durante el Levantamiento y Paro Nacional del Pueblo.


Afirmamos que seguimos contando con el respaldo de nuestras bases y no lograran desmovilizarnos. La asamblea realizada no contó con el número oficial y legal de 625 parlamentarios requerido para la elección de un nuevo consejo de Gobierno, además de que estatutariamiente según el artículo 7 y 8 del estatuto vigente, una asamblea extraordinaria no puede elegir un presidente, siendo la máxima autoridad el Congreso. Es por ello que la directiva electa no goza del consenso regional y menos aún el reconocimiento y aval del movimiento indígena nacional CONAIE. Continuaremos trabajando por el beneficio de las bases y no claudicaremos en nuestra misión.
Franco Viteri Gualinga
Presidente de la CONFENIAE
Sarayaku Runa


martes, 15 de septiembre de 2015

LA IRA DEL COLOSO


Por: Aura Lucía Mera        
(El Espectador, Colombia) 

He dormido incontables noches en las faldas del Cotopaxi -“cuello de luna” en quichua-, ese gigante nevado que, cuando le da la gana, desnuda impúdicamente su esplendor y desafía los ojos de quien lo mira. 

He visto atardeceres en los que sus nieves perpetuas se tiñen de rosa, cuando el sol se oculta detrás del Quilotoa, otro coloso cuyo cráter turquesa a más de 4 000 metros recuerda al visitante la potencia de su última erupción, lanzando sus rayos dorados que también dan las buenas noches a las Ilinizas, cumbres mellizas que conversan con el coloso a través de los valles de Lasso y Latacunga. 
También lo he visto cuando la luna llena se detiene en el cénit de su cráter, como una hostia que reposa encima del copón sagrado, iluminando su manto blanco de plata, acompañado de miles de estrellas que le rinden tributo. Muchas veces pasan cometas veloces como ráfagas de luz, así como caen lluvias luminosas en noches privilegiadas que se quedan grabadas en la retina como una huella imborrable del poder de la Tierra. 
He subido hasta su refugio casi a 5 000 metros, un recorrido sobre arena volcánica, silenciosa y gris, que al fin se encuentra con la capa helada y blanca. Sobrecoge el silencio -ese silencio sin oxígeno, poderoso, distante, donde los seres humanos dejamos las ínfulas y volvemos a ser pigmeos impotentes ante la fuerza del planeta-. 
He caminado por el Limpiopungo, el valle que antecede la cumbre, poblado por manadas de caballos salvajes que galopan indómitos y beben el agua de un lago misterioso surcado por flores diminutas, musgos y pasto paramuno. Lo miro y lo amo desde San Agustín de Callo, esa hacienda de muros incaicos que ha resistido erupciones durante siglos sin que se mueva una sola piedra. Desde los ventanales, cuando se destapa, parece un cono de vainilla al alcance de la mano. El Cotopaxi se une a la furia del planeta. Acompaña, desde su altura que casi toca el cielo, a los huracanes, los terremotos y las mareas altas en protesta contra los humanos, que somos los más depredadores de sus hijos y que lo estamos exprimiendo, contaminando, envenenando sin piedad. 
Nos hemos creído seres superiores, amos del universo, pero la Tierra no se dejará doblegar y los que estamos destinados a desaparecer somos nosotros, animales desalmados que hemos jugado a la ruleta rusa sin saber que el tiro de gracia es para nosotros. 
Así como un asteroide desapareció a los dinosaurios, seremos los próximos. Somos los intocables que sucumbimos ante el becerro de oro, creyendo en el oro, en el capitalismo desenfrenado que irrespeta todo, que no tiene límites. Un cuarto de humanidad que deja morir de hambre al resto sin que se le mueva un pelo, que extermina campos, llena el aire con tóxicos... La Pachamama no se rendirá. 
El Cotopaxi está cumpliendo su deber al unirse a la ira de la Tierra, respaldando así a los cíclopes y al airado Poseidón.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Pesar por Muerte de Roberto Kozac.

Pesar existe hoy en Chile luego de enterarse de la muerte de Roberto Kozac, un héroe para miles de familias que gracias a sus gestiones hoy están con vida luego de ser prácticamente rescatados por él. 
Así lo afirmó el Secretario General de Aldhu Juan de Dios Parra, quien se vio profundamente afectado por este fallecimiento.

Parra, recordó  que fue en medio de los crímenes de la dictadura cuando el entonces director del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas, logró que miles de prisioneros pudieran salir del país. 

"Lamentamos como agrupación de derechos humanos que este gran reconocimiento del Estado Chileno a este insigne ciudadano Argentino no pudiese alcanzar a ser entregado en vida, pero estoy seguro que de manera póstuma será un gran legado para su familia y los miles de chilenos que logró salvar" dijo el abogado.

Una revista hace algunos años publicó lo siguiente: "Roberto Kozak no es un nombre que suene mucho. Pero para al menos 30 mil personas, les significa la vida. Hace cuatro décadas, y como director del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas, órgano de Naciones Unidas, asumió el rol de sacar de Chile a presos y perseguidos políticos. Ellos lo saben: le deben su existencia, aun así, no cobra cuentas."

Latinoamericana hoy llora la partida de un gran hombre, descansa en paz Roberto Kozac.

lunes, 24 de agosto de 2015

Los rescates de Kozak


Juan de Dios Parra, secretario general de ALDHU valoró el reconocimiento que realizó el Senado de Chile hace algunos días, al entregar la nacionalidad por gracia a Roberto Kozac. La distinción fue hecha como una forma de agradecer y destacar su aporte como defensor de los derechos humanos de miles de ciudadanos chilenos luego del golpe militar que enfrentaron en el año 1973.

"La historia de Kozac es digna de cualquier guión de cine, y nos muestra lo mejor del ser humano en tiempos de adversidad, aún a costa de su propia seguridad" dijo Parra, quien recordó los duros años de dictadura y la gran labor desempeñada por este ciudadano reconocido por el Estado de Chile.

LOS RESCATES DE KOZAC.

Hace 40 años, Roberto Kozak asumió la tarea de sacar de Chile a la mayor cantidad de presos políticos posible, como director del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME). Más de 30 mil personas salieron del país gracias a sus esfuerzos. Hoy, viendo parte de su obra reflejada en el trabajo artístico de su hijo, reflexiona sobre esos años.

“El padre es el hijo, y el hijo es el padre”, le dirían después a Nikolai y todo haría sentido. Pero en este momento, su padre, Roberto, estaba haciendo algo que a él, al hijo, lo desencajaba. Era enero de 2010 y acababan de llegar a la explanada del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, que ese día se inauguraba. Bajo el sol, un mar de gente esperaba la ceremonia. De repente, su padre miró a una persona entre todos esos cientos y la otra persona lo vio a él. “Fue una conexión fuertísima. Se aproximaron los dos al centro y se abrazaron”, recuerda Nikolai, hoy de 20 años, “y le empezaron a caer las lágrimas. Yo nunca lo había visto así”.
Se trataba del doctor Patricio Bustos, actual director del Servicio Médico Legal. La primera vez que Roberto lo había visto había sido a mediados de los 70, cuando Kozak encabezaba la oficina del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME), que asumió la labor de facilitar la salida del país de los prisioneros políticos, por iniciativa del mismo Kozak. En una de tantas visitas a Tres Álamos, Kozak divisó a Bustos y le llamó la atención. A pesar de haber sido torturado, estaba haciendo gimnasia. “Me impresionó tremendamente”, recuerda Roberto Kozak, hoy de 71 años, quien terminó ayudando a Bustos a salir del país. “Quedó con él una vinculación muy fuerte”.
“Ahí, en Tres Álamos, conocí a Roberto Kozak como una persona que irradiaba solidaridad y humanidad”, dice  Bustos, emocionado. Kozak no sólo hizo los trámites para sacarlo del centro de detención, sino que también para reunir a Bustos con su mujer en Italia. Los esfuerzos de este ciudadano argentino permitirían sacar de Chile a más de 30 mil personas. Y en 2010 se volvían a ver. “El reencontrarme con Roberto en libertad, en mi propio país, significó mucho”, dice el doctor.
Para Nikolai, que rondaba los 18 años y estaba a punto de partir a estudiar a la sede de Abu Dabi de la Universidad de Nueva York, estas historias todavía eran una interrogante. Más cuando ese abrazo se comenzó a multiplicar en el museo. Se acercaban y se acercaban personas a saludar a su padre. De paso, lo abrazaban a él, con la misma fuerza. Entre ellos, Rodrigo del Villar -sobreviviente de Villa Grimaldi-, quien lo abrazó y le dijo: “Niko, ¿tú eres el hijo de Roberto, no? Tu papá me salvó la vida”.
No era que su padre lo hubiera escondido, pero le había dicho poco del trabajo que hizo en Chile entre 1973 y 1979. Todo partió en 1974, cuando Kozak logró un acuerdo con el gobierno de Augusto Pinochet para establecer una vía más expedita para la expulsión de prisioneros políticos. Los primeros en salir fueron un grupo de ex ministros que llegaron de isla Dawson, entre ellos Clodomiro Almeyda. Pero detalles como éstos no eran muy comentados en casa de los Kozak. “Siempre los quise proteger, no crearles inquietudes innecesarias… En la medida que fueron creciendo, algo les fui contando”, dice ahora Roberto. En algún momento, viendo fotografías viejas, se habían topado con imágenes de Kozak en el aeropuerto, dejando a ex prisioneros políticos. Otras veces, en la comida, aparecían pequeñas anécdotas, nombres de personas con que se habían topado, pero nada como lo que vio Nikolai ese día en el museo.
“Que alguien te diga tu papá me salvó la vida y que te lo digan docenas de personas en ese lugar… cómo no te va a cambiar todo”, comenta Nikolai, “en ese momento él se convirtió en una persona distinta en mi mente”. Desde ahí comenzaría una búsqueda por  entender quién había sido su padre y quién era él mismo. En paralelo, cuando comenzó las clases en la universidad, dejó la idea de estudiar algo cercano a las ciencias sociales o las políticas públicas (como su papá) y se fue acercando al arte. Y fue en ese contexto que un artista le dijo: “El padre es el hijo, y el hijo es el padre”. Ahí se abrió un círculo, que recién se cerró la semana pasada, en medio de las conmemoraciones del 11 de septiembre.

CONVERSACIONES CON EL ENEMIGO
De los cócteles en las embajadas a las visitas a los centros de detención, las jornadas de Roberto Kozak eran siempre largas. “No era raro, en un mismo día, estar entrevistando a una gran cantidad de presos, luego partir a una embajada y después tener reuniones en el Ministerio del Interior o en Relaciones Exteriores”, dice Kozak. Y en cada lugar, tenía un rol distinto: con los presos, consolaba y obtenía datos; en las sedes diplomáticas, buscaba apoyos; en el edificio Diego Portales, negociaba como un socio. Y también, especialmente en los primeros años, le tocaba ir al aeropuerto.
A principios de 1975 fue la primera vez que logró sacar gente. A medida que fueron pasando los años, el funcionario diplomático fue entrenando a más personas del CIME (que hoy es la Organización Internacional para las Migraciones) para el trabajo, aunque en algunos casos él seguía yendo al aeropuerto y acompañando a los prisioneros. Uno de los que más recuerda fue cuando Pinochet negoció con la URSS el canje del activista ruso Vladimir Bukovski por el dirigente comunista Luis Corvalán, en 1976. En esa ocasión tuvo que sentarse en la mesa con el general César Benavides -ministro del Interior- y con quien parecía ser su némesis: Manuel Contreras. El director de la DINA tomó control de la seguridad de la operación. Lo único que le quedó a Kozak fue exigir que un funcionario viajara en el auto con Corvalán y otro con su mujer, que iba en una comitiva separada. El mismo Kozak prefirió ir con ellos.
“Los días eran sumamente intensos. Las horas laborales no alcanzaban”, recuerda Kozak. Pero el trabajo daba frutos. En 1979, quedaban 37 presos condenados por infracciones a la Ley de Seguridad Interior del Estado y Kozak partió a un nuevo puesto en el CIME en Ginebra. Antes de eso, quiso dejar todo negociado para esos últimos prisioneros. Le propuso al gobierno que, si se aceleraban estos casos, él se comprometía a decir, en su última declaración pública, que la tarea estaba hecha.
Kozak podía estar tranquilo con su trabajo, pero, a pesar de eso, nunca pudo sacar a Chile de su vida. “Faltaba la mitad del trabajo: asistir al retorno y a la reinserción en la sociedad chilena del último de los exiliados que deseara hacerlo”, dice. Volvió a Chile en 1984 y, hasta 1994, ayudó en el retorno a 15 mil exiliados. Recuerda que, cuando retornó, le tocó saludar a Pinochet en un encuentro diplomático. El general le dio la mano y lo apuntó con el dedo diciendo: “Usted volvió, ¿eh?”.
“A Chile siempre se vuelve”, le respondió. Y esta frase siguió resonando en su vida. Con su familia volvería a partir por su trabajo en la Organización Internacional para las Migraciones. Pero siempre terminaría volviendo.

EL ABRAZO DEL PADRE
Es la noche del 10 de septiembre, la vigilia previa al aniversario 40 del golpe de Estado, en el Museo de la Memoria. Roberto Kozak está entre el público. En el escenario, su hijo Nikolai se prepara para presentar su primera obra artística a gran escala en Chile. “Los invito a contemplar, a sentir, a reinterpretar, a reconocer, y a recordar”, dice el artista y la gente empieza a apuntar a la gran muralla sur del museo. En ella aparecen cuatro rostros gigantes. Algunos los reconocen: son detenidos desaparecidos. Sobre ellos, como fantasmas, aparecen rostros blancos que se mueven hacia un y otro lado y luego los rostros se multiplican una y otra vez. Todo en silencio.
“Hacía mucho que yo no sentía una emoción tan grande. Porque una cosa es todo lo que yo viví, todo lo que me tocó hacer, pero acá era mi hijo hablando de mí”, dice Roberto. En el discurso previo a la instalación, Nikolai agradeció especialmente a ese padre que había descubierto en los últimos años de trabajo. Esa noche, se mezclaban muchas cosas para Roberto: la alegría de ver la labor de su hijo con la pena de ver esas fotos de quienes no se salvaron. Para revolver más sus sentimientos, entre uno de estos rostros blancos que se movían pudo reconocer a Nikolai. “Fue un dolor, una conmoción terrible. Ya no era emoción, era algo desgarrador”, dice Roberto Kozak.
Para él, los que no pudo sacar de Chile siempre han sido tema. Hasta hoy recuerda con dolor el caso del militante del MIR José Carrasco Vásquez, en 1975. Junto a otros militantes, fue obligado a hablar en televisión llamando a su movimiento a deponer las armas. Mientras tanto, Kozak comenzó a hacer los trámites para sacarlo a él y a los demás de Chile. “En Cancillería se demoraron y finalmente los rechazaron”, recuerda. Pidió una nueva a visa a Francia y trató de acelerar las gestiones. “Pero un día llegaron las mujeres de ellos a mi oficina a decirme que los habían encontrado con tres balas en la nuca”, dice Kozak. Cuando las mujeres se fueron, su secretaria llegó con el correo del día. “Dentro de la correspondencia estaba la visa para ellos”, recuerda.
Después de Chile se fue a Ginebra, pero todavía estaba  acá. Le costaba dormir. Tuvo sueños en que era él el torturado. Comenzó a trabajar esto en terapia. Hoy está tranquilo. “Fue  muy difícil de llevar todo ese recuerdo de aquellos a quienes no pudimos ayudar. Pero hay un sentimiento de realización que es prevaleciente”, dice Kozak. Al ver los rostros en el muro del museo, todo esto resurgió. “Fue duro ver la instalación de Nikolai, pero es una emoción que no me pierdo de ninguna manera”, explica.
Luego de que su hijo se bajó del escenario, se acercó a él y lo abrazó, tal como en esa misma explanada otros lo abrazaron hace unos años. “Ese abrazo fue todo. Me destruyó, me llevó a lo más alto, me dio una vuelta, me sentí conectadísimo con él”, recuerda Nikolai. Aunque dice que hubo algo distinto. Esta vez, él no fue el hijo que miraba desencajado. Esta vez, él también compartió las lágrimas de su padre.

Fuente: quepasa.cl

La hora terrible de los hombres fuertes

Las calles de América Latina se han llenado de personas que protestan airadamente contra gobiernos de izquierda, de centro y de derecha.


Las calles de América Latina se han llenado de personas que protestan airadamente contra sus gobiernos. Las protestas son contra gobiernos de izquierda (Venezuela —el peor de todos—, Brasil, Ecuador, Bolivia, Chile, Nicaragua y Argentina); contra los de centro (Perú y México); y contra los de derecha (Guatemala y Honduras). Seguramente se sumarán otros en el camino.
Quienes recorren las calles en América Latina se quejan, esencialmente, por uno, varios o todos de los siguientes 12 motivos: la corrupción, la ineficiencia, la inseguridad frente a los delitos violentos, la impunidad de los criminales, la subordinación de los otros poderes republicanos —el legislativo y el judicial— a la voluntad del ejecutivo, el descarado cambio de las reglas para mantenerse en el poder indefinidamente, la violación de los derechos humanos, las trampas electorales, el control sobre los medios de comunicación, el desabastecimiento, el atropello de los derechos previamente concedidos a gremios o pueblos primigenios y los irresponsables maltratos al delicado ecosistema.


El fenómeno es gravísimo. La percepción general es que en la región se gobierna terriblemente mal, lo que en parte explica el secular atraso relativo. Se ha roto el contrato social entre gobernantes y gobernados, y estos últimos les niegan su consentimiento a los primeros. Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe.
En la concepción republicana, todos somos iguales, estamos obligados a cumplir las leyes, no podemos hacer constituciones o dictar leyes a gusto de una camarilla abusadora, las elecciones son para organizar los mecanismos colectivos de toma de decisión y no para legitimar a unos mandamases corruptos.
Asimismo, se supone que los políticos y funcionarios obtengan sus cargos y asciendan y se mantengan en ellos por sus méritos y no por sus relaciones. Se trata de servidores públicos que llegan al gobierno para cumplir con el mandato que le ordena la sociedad que los ha elegido. No los han seleccionado para mandar, sino para obedecer. Esa, al menos, es la teoría.
Y la teoría no está equivocada. Los latinoamericanos la hemos violentado hasta hacerla fracasar.
La han violentado los malos empresarios, quienes, en contubernio con los gobernantes, se reparten las rentas y les cierran el camino a los actores económicos carentes de padrinos o incapaces de incurrir en sobornos.
Se han burlado de ella los gremios y sindicalistas que negocian privilegios con el poder a sabiendas de que les hacen casi imposible a los jóvenes entrar en el mercado laboral.
Le han hecho mucho daño ciertos religiosos de todos los rangos, ciertos periodistas palabreros y ciertos profesores radicales que condenan la búsqueda del triunfo personal, como si lograr el éxito económico en la vida —logro viene de lucro— fuera delito y pecado.
Por supuesto que el diseño republicano funciona y es correcto. Lo vemos en la veintena de países más prósperos y libres del planeta. Unos son repúblicas y otros monarquías parlamentarias, pero todos aceptan las normas esenciales del Estado de derecho parido por la Ilustración y perfeccionado por las revoluciones liberales.
Entre esas naciones exitosas, unos gobiernos son liberales que renunciaron al anticlericalismo de los primeros tiempos, mientras otros son socialdemócratas que se despojaron de las supersticiones del marxismo, democristianos carentes de fanatismo religioso y conservadores que abandonaron el regusto por la mano dura y el culto desmedido por el orden.
A veces integran coaliciones, a veces se adversan en el terreno político, pero siempre se suceden democráticamente en el ejercicio del poder. Forman parte de una misma familia política presidida por la tolerancia, surgida de las revoluciones americana y francesa, aunque dividida por un factor importante, pero no vital ni irreconciliable: la intensidad y destino de la carga fiscal, lo que determina el tamaño y las responsabilidades que cada grupo le atribuye al Estado.
No incluyo en ese linaje a comunistas, fascistas y autoritarios de todo pelaje —militaristas, ultranacionalistas, fanáticos religiosos— porque no creen en la virtud de convivir con el que es diferente y respetarlo, ni en el pluralismo inherente a toda sociedad, ni en la alternancia democrática en el gobierno, como demuestra el infinito rastro de cadáveres que han dejado en sus esfuerzos por conservar el poder.
Es conveniente que los latinoamericanos aprendamos de una vez una lección bastante obvia: la estructura republicana es muy frágil y sólo se sostiene a largo plazo si las sociedades son capaces de segregar gobiernos que acepten y cumplan las reglas que le dan sentido y forma a esa manera de organizar la convivencia. O gobiernan bien o todo se va a bolina.
Cuando gobiernan mal, sobreviene primero la generalizada sensación de fracaso, y luego los caudillos, los militares de ordeno y mando, los revolucionarios iluminados, y se enseñorean sobre nuestros pueblos agravando todos los males que juraban arreglar. Esa es la hora terrible de los hombres fuertes.

Fuente:

http://www.diariodecuba.com/internacional/1440350678_16500.html